Laurel perdiendo hojas: causas y cómo salvarlo

Laurel perdiendo hojas: causas y cómo salvarlo

El laurel (Laurus nobilis) es de hoja perenne, pero renueva el follaje poco a poco: que en primavera y principios de verano amarilleen y caigan algunas hojas viejas del interior de la copa mientras salen brotes nuevos es normal. Si pierde muchas hojas de golpe, o también las jóvenes, las causas más habituales son el riego (por exceso o por defecto, sobre todo en maceta), las heladas fuertes con viento, un trasplante reciente y plagas como la psila o las cochinillas.

La buena noticia es que el laurel es un arbusto muy resistente, capaz de rebrotar incluso desde la madera vieja y desde la base del tronco, así que casi siempre tiene arreglo.

Diagnóstico rápido

Cómo pierde las hojasÉpocaCausa probable
Pocas hojas viejas, amarillas, del interior; brotes nuevos sanosPrimavera y veranoRenovación natural
Hojas amarillas que caen; tierra húmeda y maceta pesadaSobre todo en otoño e inviernoExceso de riego
Hojas que se secan, se curvan y caen; tierra secaVerano, en macetaFalta de agua
Hojas pardas en la cara expuesta al viento, que caen semanas despuésTras una ola de fríoHeladas y viento frío
Bordes de las hojas nuevas enrollados y engrosados, con algodoncillo dentroPrimaveraPsila del laurel
Hojas pegajosas o con hollín negro; bultitos en tallos y nerviosTodo el añoCochinillas y negrilla
Caída general tras cambiarlo de sitio o trasplantarloSemanas despuésEstrés por el cambio

Causas y soluciones

1. Renovación natural del follaje

Cada hoja de laurel vive varios años. Cuando llega la brotación de primavera, la planta suelta parte de las hojas más viejas, que suelen ser las del interior y las de abajo, menos iluminadas. Si los brotes nuevos crecen sanos y la caída es moderada, no hay que hacer nada.

2. Exceso de riego

El laurel aguanta bien la sequía una vez establecido, pero no soporta tener las raíces encharcadas. En macetas con plato lleno de agua, en sustratos pesados o en suelos arcillosos, las raíces se pudren: las hojas pierden brillo, amarillean y caen, y la planta parece sedienta aunque la tierra esté mojada.

Solución: deja secar los primeros 3–5 cm de tierra antes de regar, vacía el plato y comprueba que los agujeros de la maceta no estén taponados. Si la tierra huele a podrido, saca el cepellón, corta las raíces pardas y blandas y trasplanta a sustrato nuevo con un tercio de arena gruesa o perlita.

3. Falta de agua en maceta o en plantación reciente

Un laurel en el suelo, con unos años, apenas necesita riego fuera del verano. En maceta es distinto: en pleno verano el sustrato se seca rápido y las hojas se curvan, pierden color y caen. Lo mismo ocurre el primer año tras plantarlo, cuando las raíces aún no exploran el suelo.

Solución: riega a fondo, hasta que salga agua por abajo, cuando la tierra esté seca a unos centímetros de profundidad. En maceta y con calor, puede necesitar dos o tres riegos por semana.

4. Heladas y viento frío

El laurel soporta heladas moderadas, pero con fríos intensos y prolongados, o con viento helado, las hojas se queman: se ponen pardas por la cara más expuesta y caen semanas más tarde. En maceta sufre más, porque las raíces se hielan antes que en el suelo.

Solución: no podes justo después de la helada, porque las ramas dañadas protegen al resto. Espera a la primavera y corta entonces lo que no rebrote. En zonas frías, acerca las macetas a una pared protegida y envuelve el contenedor en las olas de frío. El aspecto de las hojas dañadas por frío y sequía lo tienes en hojas marrones en el laurel.

5. Psila del laurel

Es un pequeño insecto chupador cuyas larvas se alimentan de los brotes tiernos en primavera. Las hojas nuevas se enrollan por los bordes, se engrosan, se decoloran y, dentro del enrollamiento, aparece una secreción blanca algodonosa. En ataques fuertes muchas hojas acaban cayendo.

Solución: corta y retira los brotes afectados en cuanto los veas, antes de que salgan los adultos. Si el ataque es amplio, el jabón potásico aplicado al inicio de la brotación ayuda a frenarlo; sigue la etiqueta.

6. Cochinillas y negrilla

Las cochinillas se fijan en tallos y en el envés de las hojas, junto a los nervios, y chupan la savia. Excretan una melaza pegajosa sobre la que crece un hongo negro, la negrilla, que tapa la hoja y le impide hacer la fotosíntesis. La planta se debilita y pierde hojas.

Solución: retira las cochinillas con un algodón y alcohol en plantas pequeñas, y lava la negrilla con agua y jabón potásico. En plantas grandes, el aceite de parafina en invierno es eficaz contra las formas protegidas por escudo. Tienes el método completo en cómo eliminar la cochinilla en el laurel.

7. Trasplante o cambio de condiciones

Tras un trasplante o un cambio brusco de ubicación, el laurel puede perder bastantes hojas durante unas semanas. Le pasa también al que se ha tenido dentro de casa: no es una planta de interior y necesita luz abundante y aire libre. Colócalo en un lugar exterior luminoso, riega con moderación y espera a que rebrote.

Qué hacer con un laurel que se está quedando sin hojas

  1. Rasca la corteza de varias ramas con la uña: si debajo está verde, la rama está viva.
  2. Comprueba la humedad del suelo y el drenaje antes de regar.
  3. Revisa el envés de las hojas y los brotes en busca de cochinillas o psila.
  4. Corta las ramas secas en primavera, por encima de una zona con brotes vivos.
  5. Abona con moderación al inicio de la primavera, nunca en plena crisis.

Cuándo no tiene arreglo

Es difícil que un laurel muera del todo. Incluso si la parte aérea se seca por un frío extremo, suele rebrotar desde la base. Solo preocúpate si la corteza del cuello está negra y blanda, las raíces podridas en su totalidad y no aparecen brotes en toda la temporada. Más sobre su cultivo en cómo cultivar laurel.

Preguntas frecuentes

¿Puedo usar en la cocina las hojas de un laurel con plagas?

Sí, lavándolas bien, siempre que no hayas aplicado ningún producto o haya pasado el plazo de seguridad de la etiqueta. Asegúrate, eso sí, de que es laurel de cocina: el laurel cerezo y la adelfa, que a veces se confunden con él, son tóxicos.

¿Cada cuánto se riega un laurel en maceta?

Cuando los primeros centímetros de tierra estén secos. En verano y con calor, puede ser dos o tres veces por semana; en invierno, cada dos o tres semanas o incluso menos, según la lluvia.

¿Pierde hojas por el sol fuerte?

Rara vez. El laurel es una planta mediterránea que tolera el pleno sol. Si pierde hojas en verano a pleno sol, la causa real suele ser la falta de agua en la maceta o un cambio brusco desde un lugar sombreado.