Peral perdiendo hojas antes de tiempo: causas y soluciones

Peral perdiendo hojas antes de tiempo: causas y soluciones

Un peral que se queda sin hojas en julio o agosto casi siempre sufre falta de agua con calor, un ataque fuerte de psila o de araña roja, o una enfermedad de hoja que lo ha ido defoliando desde la primavera. En otoño, en cambio, la caída es lo normal. La pista está en cómo era la hoja antes de caer: amarilla y sin manchas, pegajosa, bronceada o salpicada de manchas.

Diagnóstico rápido

Cómo es la hoja que caeCausa probable
Amarilla o verde pálida, sin manchas, en verano con la tierra secaSequía y calor
Pegajosa y ennegrecida por la negrilla, a partir de junioPsila del peral
Bronceada o apagada, con telillas en el envésAraña roja
Con punteado blanquecino en el haz y manchitas negras en el envésTigre del peral
Con manchas pardas, oliváceas o anaranjadasMoteado, roya u otras enfermedades de hoja
Amarilla, con el suelo encharcado y la corteza del cuello oscuraAsfixia o podredumbre de raíces y cuello
Árbol recién plantado que pierde hojas en su primer veranoEstrés de trasplante y riego insuficiente
Hojas tiernas ennegrecidas que caen tras una helada de abrilHelada tardía
Hojas pequeñas que enrojecen pronto, árbol cada vez más débilDecaimiento del peral
Amarilla o rojiza en octubre y noviembreCaída otoñal normal

Causas de más a menos frecuentes

1. Sequía y calor

Es la causa más común en el interior peninsular y en el sur. Con máximas de 35–40 °C y un suelo seco, el peral se defiende soltando hojas para perder menos agua. Los árboles injertados sobre membrillero lo notan antes, porque sus raíces son más superficiales. Los frutos se quedan pequeños y algunos caen.

Qué hacer:

  • Riega en profundidad una o dos veces por semana en verano, en lugar de dar riegos cortos y diarios que solo mojan la superficie.
  • Acolcha bajo la copa con paja, corteza o restos de poda triturados, sin tocar el tronco.
  • Elimina la hierba que compite por el agua en un círculo alrededor del tronco.

Las cantidades según el tamaño del árbol y el tipo de suelo están en cada cuánto regar el peral.

2. Psila del peral

En veranos calurosos, las generaciones de psila se suceden rápidamente. La melaza que segregan sus larvas cubre las hojas, sobre ella crece la negrilla y el árbol puede perder buena parte del follaje a mediados de verano. Los frutos también se manchan de negro.

Qué hacer: lava la melaza con agua o jabón potásico, favorece a las chinches depredadoras evitando insecticidas de amplio espectro y modera el abono nitrogenado. Las medidas completas están en el apartado de la psila de peral con hojas amarillas.

3. Araña roja

Los ácaros proliferan con calor seco y polvo, sobre todo en árboles junto a caminos o en zonas muy soleadas. Pican el envés y las hojas toman un tono bronceado o grisáceo antes de caer.

Qué hacer: comprueba con una lupa el envés de varias hojas. Respeta a los ácaros depredadores, que suelen controlarla si no se usan insecticidas agresivos; moja el suelo bajo la copa para subir la humedad y, en invierno, aplica aceite de parafina sobre ramas y tronco para eliminar las puestas.

4. Tigre del peral

Esta pequeña chinche de alas transparentes, con dibujo de encaje, vive en el envés de las hojas del peral y del manzano. Sus picaduras dejan un punteado blanquecino en el haz y, en el envés, manchitas negras de excrementos. En ataques fuertes, a finales de verano, las hojas amarillean y caen. Tienes cómo controlarla en cómo eliminar chinches en árboles frutales.

5. Enfermedades de la hoja

El moteado, la entomosporiosis, la septoriosis y la roya empiezan como manchas en primavera y, si el año es húmedo, terminan provocando una caída de hojas progresiva desde julio. En este caso verás las manchas antes de que la hoja caiga. Cada una se describe con sus tratamientos en peral con manchas en las hojas.

Qué hacer en otoño: recoge y retira las hojas caídas, porque en ellas pasan el invierno los hongos, y trata con cobre durante la caída de la hoja.

6. Problemas de raíces y cuello

Un suelo encharcado durante días asfixia las raíces. Si además la corteza del cuello, justo a ras de suelo, se ve oscura y húmeda, puede haber una podredumbre por hongos del suelo como Phytophthora. La armilaria, que forma placas blancas bajo la corteza de las raíces y setas de color miel en otoño, provoca un decaimiento similar.

Qué hacer: corrige el drenaje y no riegues hasta que el suelo se seque. Aparta la tierra del cuello para que se airee. Si se confirma armilaria, no hay tratamiento: el árbol acabará muriendo y conviene no replantar frutales en ese punto.

7. Trasplante reciente

Un peral plantado en invierno puede perder parte de las hojas en su primer verano si las raíces aún no han explorado el suelo y el riego es escaso. Suele recuperarse al año siguiente si se riega con regularidad y se acolcha.

8. Helada tardía

Una helada de abril o mayo, frecuente en el interior y en los fondos de valle, ennegrece las hojas recién brotadas, que se secan y caen. El árbol rebrota desde yemas secundarias en unas semanas. No hace falta tratarlo, solo mantener el riego y no abonar en exceso.

9. Decaimiento del peral

Es una enfermedad transmitida por la psila que debilita el árbol poco a poco: hojas más pequeñas, que enrojecen y caen antes del otoño, y brotes cada vez más cortos. No tiene cura; si sospechas que es esto, consulta al servicio de sanidad vegetal de tu comunidad.

Qué hacer después de una defoliación de verano

  • No abones con nitrógeno a finales de verano: provocaría brotes tiernos que no maduran antes del invierno.
  • Mantén un riego moderado hasta el otoño para que el árbol rehaga reservas.
  • Si caen hojas enfermas, retíralas.
  • Es posible que el árbol saque alguna flor fuera de época en otoño. Esas yemas ya no florecerán en primavera, así que la cosecha del año siguiente puede ser menor.

Cuándo no tiene arreglo

La pérdida de hojas por sequía, plagas o enfermedades de hoja rara vez mata un peral adulto. Es grave cuando se debe a una podredumbre del cuello o de las raíces, a la armilaria o a un decaimiento avanzado, y la copa se va secando año tras año.

Preguntas frecuentes

¿Un peral que pierde las hojas en verano se recupera?

Casi siempre, si las raíces están sanas. Al año siguiente brotará con normalidad, aunque puede producir menos y conviene vigilar la causa desde la primavera.

¿Por qué florece mi peral en otoño después de perder las hojas?

Cuando el árbol se queda sin hojas en verano y luego llueve o refresca, algunas yemas de flor que estaban preparadas para la primavera siguiente se abren antes de tiempo. No es grave, pero resta flores al año siguiente.

¿Debo regar más si el peral pierde hojas?

Solo si la tierra está seca. Comprueba la humedad a 20–30 cm de profundidad: si está húmeda y el árbol sigue perdiendo hojas, la causa es otra, y regar más podría empeorarla.