Hojas amarillas en el aguacate: causas y solución

Hojas amarillas en el aguacate: causas y solución

La causa más común de hojas amarillas en el aguacate es el exceso de agua: sus raíces son superficiales y muy sensibles a la falta de oxígeno, y en suelos que se encharcan las ataca el hongo Phytophthora. Le siguen la clorosis férrica en suelos o aguas calizos (hojas nuevas amarillas con los nervios verdes) y la salinidad del agua de riego. Si amarillean las hojas viejas en primavera mientras el árbol florece y brota, puede ser simplemente la renovación anual de hojas.

En España el aguacate se cultiva al aire libre en la costa subtropical de Málaga y Granada, en zonas abrigadas de Valencia, Cádiz y Huelva y en Canarias; también es muy popular como planta de maceta nacida de un hueso. Las causas son parecidas en los dos casos.

Diagnóstico rápido

SíntomaCausa probable
Hojas pequeñas, pálidas y lacias; ramas secas desde la punta; tierra siempre húmedaExceso de riego, podredumbre de raíz
Hojas nuevas amarillas con nervios verdesClorosis férrica
Puntas y bordes marrones con una franja amarillaSalinidad o exceso de abono
Hojas viejas amarillas que caen en primavera, con brotación nueva sanaRenovación anual, normal
Amarilleo uniforme de las hojas viejas y poco crecimientoFalta de nitrógeno
Hojas pequeñas, estrechas y moteadas, entrenudos cortosFalta de zinc
Manchas pardas junto a los nervios en el envés, con telillasAraña cristalina
Hojas amarillentas y quemadas tras noches de fríoFrío o helada
Planta de interior pálida y estiradaFalta de luz

Causas y soluciones

1. Exceso de riego y podredumbre de raíz

El aguacate necesita agua con regularidad, pero también un suelo aireado. En suelos arcillosos, con riegos diarios abundantes o en macetas sin drenaje, las raicillas mueren y aparece Phytophthora cinnamomi, el hongo responsable de la llamada tristeza del aguacate. Los síntomas son hojas más pequeñas, amarillentas y lacias, caída de hojas, frutos pequeños y ramas que se secan desde la punta. Las raicillas están negras y se rompen al tocarlas.

Solución: reduce el riego y deja que se sequen los primeros centímetros antes de volver a regar. Acolcha el pie con restos vegetales gruesos (corteza, poda triturada), que mejoran la estructura del suelo, y en plantaciones nuevas planta siempre sobre un montículo o caballón. Si la raíz está muy afectada, sigue los pasos de aguacate con pudrición de raíz. Para ajustar la frecuencia, consulta cada cuánto regar el aguacate.

2. Clorosis férrica

El aguacate prefiere suelos ligeramente ácidos o neutros (pH 5,5–7). En los suelos calizos, frecuentes en buena parte de España, o con agua de riego muy dura, no consigue absorber el hierro: las hojas nuevas salen amarillas con los nervios verdes y, en casos graves, casi blancas y con los bordes quemados.

Solución: aplica quelato de hierro EDDHA al suelo en primavera, a la dosis de la etiqueta, y aporta materia orgánica cada año. En maceta, usa un sustrato para plantas acidófilas y, si el agua del grifo es muy calcárea, mézclala con agua de lluvia cuando puedas.

3. Salinidad y cloruros

El aguacate es uno de los frutales más sensibles a la sal. Con agua de pozo salobre o con un exceso de abono, las puntas y los bordes de las hojas se queman, con una franja amarilla entre lo seco y lo verde, y las hojas caen antes de tiempo.

Solución: riegos de vez en cuando más abundantes que laven las sales por debajo de las raíces, abono repartido en dosis pequeñas y, si el agua es mala, mezcla con agua de mejor calidad. Evita los abonos con cloruro, como el cloruro potásico.

4. Renovación de hojas en primavera

El aguacate es de hoja perenne, pero renueva su follaje. En primavera, coincidiendo con la floración y la brotación, muchas hojas viejas amarillean y caen. Si el árbol saca brotes nuevos sanos, no hay que hacer nada. Si la caída es exagerada o fuera de época, revisa por qué se caen las hojas del aguacate.

5. Falta de nitrógeno o de zinc

Un amarilleo uniforme de las hojas viejas, con poco crecimiento, indica falta de nitrógeno, frecuente en macetas que no se abonan y en suelos arenosos. La falta de zinc se nota en hojas pequeñas y estrechas, moteadas de amarillo, y en brotes con entrenudos cortos.

Solución: abonado repartido entre la primavera y el final del verano, sin excesos; el zinc suele corregirse con pulverizaciones foliares de un corrector autorizado, según la etiqueta. Tienes el calendario en cómo fertilizar el aguacate.

6. Araña cristalina y otros ácaros

La araña cristalina (Oligonychus perseae) es una plaga conocida del aguacate en la costa andaluza. Forma colonias en el envés, pegadas a los nervios y bajo unas telillas; por el haz aparecen zonas amarillentas y, por el envés, manchas pardas redondeadas. Los ataques fuertes provocan caída de hojas en verano.

Solución: en un árbol de jardín, moja bien el envés y usa jabón potásico o aceite de parafina autorizado. Existen ácaros depredadores que la controlan de forma natural; evita los insecticidas de amplio espectro, que los eliminan.

7. Frío

El aguacate tolera mal las heladas: según la variedad y la edad, sufre daños a partir de unos –1 a –3 °C. Las hojas se quedan amarillentas, luego marrones, y las plantas jóvenes pueden morir. En el interior peninsular solo se puede cultivar en maceta, metiéndolo a cubierto en invierno.

8. Aguacate de hueso en maceta

Si tu aguacate es una planta de interior germinada de un hueso, revisa cuatro cosas: luz (la ventana más luminosa de la casa, mejor con algo de sol directo), maceta con agujeros y sin agua en el plato, sustrato ligero y abono suave en primavera y verano. Con poca luz, las hojas palidecen y caen las de abajo.

Prevención

  • Plantación en montículo y con buen drenaje.
  • Riego frecuente pero moderado, ajustado a la estación.
  • Acolchado grueso y permanente bajo la copa.
  • Agua de riego de buena calidad.
  • Abonado repartido y sin excesos.

Preguntas frecuentes

¿Las hojas amarillas del aguacate vuelven a ponerse verdes?

Las de una clorosis leve pueden recuperar parte del color con quelato; las demás, no. Lo que indica la recuperación es que las hojas nuevas salgan verdes.

¿Cuánto hay que regar un aguacate en maceta?

Cuando los 3–4 cm superficiales del sustrato estén secos. En verano puede ser cada 2–4 días; en invierno, en interior, cada una o dos semanas.

¿El agua del grifo amarillea las hojas del aguacate?

Si es muy calcárea o salina, a la larga sí. Dejarla reposar elimina el cloro, pero no la cal. Mezclarla con agua de lluvia y renovar el sustrato cada uno o dos años ayuda.