Manchas en hojas de limonero: causas y cómo solucionarlas

Manchas en hojas de limonero: causas y cómo solucionarlas

Las manchas en las hojas del limonero se solucionan según su color y su forma, porque cada tipo apunta a una causa distinta. Las líneas plateadas que serpentean por las hojas nuevas son del minador de los cítricos; el polvo negro que se quita al frotar es negrilla, consecuencia de cochinillas, pulgones o mosca blanca; y el amarillo entre los nervios verdes indica una carencia, casi siempre de hierro en suelos calizos. Las manchas secas, beige o pardas, en la cara más expuesta suelen ser quemaduras de sol o de frío.

Antes de tratar, mira el envés de las hojas y las ramas jóvenes: muchas causas se esconden ahí.

Diagnóstico rápido

Lo que vesCausa probable
Líneas plateadas y sinuosas en hojas nuevas, que se retuercenMinador de los cítricos
Capa negra como hollín que se quita al frotarNegrilla (por melaza de insectos)
Escudos diminutos, redondos y rojizos, con un halo amarillo alrededorPiojo rojo de California (cochinilla)
Bultos blancos algodonosos en el envés y en las axilas de las hojasCochinilla algodonosa o acanalada
Punteado pálido o plateado, hoja sin brillo, a veces telillasAraña roja u otros ácaros
Hojas jóvenes amarillas con los nervios verdesFalta de hierro (clorosis férrica)
Moteado amarillo entre nervios en hojas pequeñas y estrechasFalta de zinc o manganeso
Hojas viejas amarillas desde el borde, con una «V» verde en la baseFalta de magnesio
Manchas secas beige o pardas en la cara que da al solQuemadura solar
Manchas pardas o negruzcas tras una heladaDaños por frío
Manchas pardas que se secan y ramillas muertas en un árbol débilHongos (antracnosis)
Puntos blancos que se rascan con la uñaCal del agua o restos de tratamientos

Causas y cómo solucionarlas

Minador de los cítricos

Es la larva de una polilla diminuta que excava galerías bajo la piel de las hojas tiernas. La hoja se abarquilla y queda con un rastro plateado, pero sigue haciendo la fotosíntesis en parte. Ataca sobre todo a las brotaciones de verano y otoño; la de primavera suele librarse.

En un limonero adulto y vigoroso el daño es sobre todo estético y no hace falta tratar. En plantones jóvenes o en maceta sí conviene protegerlo: aplica aceite de parafina o un insecticida autorizado (la azadiractina, extraída del neem, es una opción) cuando los brotes nuevos midan pocos centímetros, y repite según la etiqueta mientras dure la brotación. No arranques las hojas afectadas. Tienes el detalle en cómo eliminar el minador en el limonero.

Cochinillas y negrilla

Las cochinillas se alimentan de savia y muchas expulsan melaza, un líquido azucarado sobre el que crece la negrilla: un hongo negro que no ataca la hoja, pero la tapa y le quita luz. El piojo rojo de California no produce melaza, pero deja una mancha amarilla alrededor de cada escudo y también marca los frutos.

  • Limpia la negrilla con agua y unas gotas de jabón potásico. Si no se forma melaza nueva, desaparece sola en unas semanas.
  • Contra las cochinillas, aceite de parafina cuando salen las larvas móviles (finales de primavera y finales de verano), mojando bien ramas y envés. En maceta puedes retirar las algodonosas con un bastoncillo empapado en alcohol.
  • Controla las hormigas que suben por el tronco: protegen a las cochinillas de sus enemigos naturales. Una banda pegajosa alrededor del tronco las frena.

Si la mancha negra no se quita al frotar, el problema es otro: lo explicamos en manchas negras en hojas de limonero. Para cada tipo de cochinilla, consulta cómo eliminar la cochinilla en el limonero.

Araña roja y otros ácaros

Con calor seco, los ácaros vacían las células de la hoja y la dejan con un punteado pálido y sin brillo; si el ataque es fuerte, las hojas se ven plateadas o bronceadas y caen. Son frecuentes en limoneros en maceta junto a paredes soleadas y en interiores con calefacción.

Moja el envés con agua (les molesta la humedad), aplica jabón potásico o un acaricida autorizado si la población es alta y evita los excesos de abono nitrogenado, que dan brotes tiernos muy apetecibles para ellos.

Carencias de nutrientes

  • Hierro: las hojas nuevas salen amarillas con los nervios verdes. Es muy común en suelos calizos y con agua de riego dura, donde el hierro está, pero el árbol no puede absorberlo. Aplica al suelo un quelato de hierro tipo EDDHA en primavera, según la etiqueta.
  • Zinc y manganeso: moteado amarillo entre los nervios; con falta de zinc, además, hojas pequeñas, estrechas y apiñadas. Se corrige con un abono foliar con microelementos durante la brotación de primavera.
  • Magnesio: afecta a las hojas viejas, que amarillean desde la punta y los bordes y conservan una zona verde en forma de «V» en la base. Pulveriza sulfato de magnesio al 1–2 % o inclúyelo en el abonado.

Un abono específico para cítricos con microelementos, repartido entre primavera y verano, evita la mayoría de estas carencias.

Sol, frío y viento

  • Quemadura solar: manchas secas, beige o pardo claro, en las hojas más expuestas. Aparecen al sacar a pleno sol un limonero que estaba a la sombra o en olas de calor con el árbol falto de agua. Aclimátalo poco a poco y riega a fondo antes de los días de calor.
  • Frío: el limonero es el más friolero de los cítricos habituales; a partir de unos −2 °C las hojas se dañan y aparecen manchas pardas o negruzcas que acaban secándose. En zonas con heladas, cúbrelo con manta térmica las noches de riesgo o plántalo junto a una pared orientada al sur.
  • Viento salino y exceso de abono: bordes pardos y quemados en la cara que recibe el viento del mar o tras abonar con la tierra seca.

Las hojas dañadas por sol o frío no se recuperan, pero el árbol las sustituye en la siguiente brotación. Espera a que pase el riesgo de heladas para podar la madera dañada: así verás qué rebrota.

Hongos

En árboles debilitados por sequía, encharcamiento o heladas, y tras periodos de lluvia, aparecen manchas pardas que se secan y ramillas muertas: suele ser antracnosis, un hongo oportunista. Poda las ramillas secas, recoge las hojas caídas y corrige el riego y el abonado. En otoños muy lluviosos puede aplicarse cobre como preventivo, leyendo la etiqueta y respetando el plazo de seguridad.

Si además ves gotas de goma en la base del tronco, corteza agrietada y hojas amarillas, sospecha de gomosis, causada por Phytophthora: aparta la tierra y el acolchado del cuello del árbol y evita que el agua de riego moje el tronco.

Cal y restos de tratamientos

Las manchas blancas que se rascan con la uña son cal del agua, si riegas por aspersión, o restos de tratamientos. No dañan la hoja, aunque si la cubren mucho le restan luz. Se limpian con agua y un chorrito de vinagre.

Prevención

  • Riego regular y profundo, sin encharcar: los altibajos debilitan al árbol y favorecen hongos y ácaros.
  • Abonado equilibrado en primavera y verano, sin excesos de nitrógeno.
  • Poda ligera de aclareo para que entren luz y aire en la copa.
  • Revisión del envés y de los brotes cada dos semanas en primavera y otoño.
  • Control de hormigas y respeto a la fauna auxiliar: mariquitas, crisopas y avispillas parasitoides.

Tienes el resto de cuidados en cómo cultivar limoneros.

Cuándo hay que preocuparse

Casi todas las manchas tienen arreglo y un limonero adulto las supera. Preocúpate si la gomosis rodea buena parte del tronco, si el árbol pierde hojas y ramas año tras año aunque corrijas riego y abonado, o si las raíces están marrones y blandas. En esos casos el daño es serio y, en un árbol joven, puede compensar sustituirlo.

Preguntas frecuentes

¿Hay que quitar las hojas manchadas?

Solo las muy dañadas o con hongos. Las hojas con galerías de minador o con carencias siguen produciendo alimento para el árbol, y quitarlas lo debilita más.

¿Se pueden comer los limones de un árbol con manchas en las hojas?

Sí. Lávalos si tienen negrilla o cochinillas y respeta el plazo de seguridad si has aplicado algún tratamiento.

¿Por qué salen más manchas en el limonero en maceta?

Porque la maceta se seca y se calienta antes, acumula sales y se queda sin nutrientes más rápido. Riega con regularidad, abona en la época de crecimiento y renueva la capa superior del sustrato o cambia de maceta cada dos o tres años.