Limonero con hojas rizadas: causas y cómo solucionarlo

Limonero con hojas rizadas: causas y cómo solucionarlo

Cuando las hojas del limonero se rizan, la causa depende de qué hojas son. Si son los brotes tiernos los que se enrollan, están pegajosos y suben hormigas por el tronco, es pulgón. Si las hojas jóvenes se retuercen y tienen caminos plateados, es el minador. Y si son las hojas adultas las que se pliegan hacia arriba en forma de canoa en las horas de calor, el árbol está pasando sed o defendiéndose del calor.

La diferencia importa porque los remedios no se parecen en nada: el pulgón se ataca con agua y jabón potásico, un limonero con sed solo necesita un buen riego y uno con las raíces encharcadas, justo lo contrario.

Diagnóstico rápido

SíntomaÉpocaCausa probable
Brotes tiernos enrollados, pegajosos, con insectos verdes o negros y hormigasMarzo a mayo y brotación de otoñoPulgón
Hojas jóvenes retorcidas, con galerías plateadas y el borde dobladoJulio a octubreMinador
Hojas adultas plegadas en canoa al mediodía que se abren al atardecerVerano, días de viento secoCalor o falta de agua
Hojas plegadas, amarillas y que caen, con la tierra húmedaCualquier épocaExceso de riego, raíces dañadas
Hojas nuevas pequeñas, duras, curvadas hacia abajo, con el envés brillanteVerano húmedoÁcaro blanco
Bultos en el haz y hoyuelos en el envés de las hojas tiernasCanarias, Galicia y zonas cercanasPsila africana
Hojas enrolladas y lacias tras una noche muy fríaInviernoFrío o helada
Hojas estrechas, en forma de cuchara o con nervios deformesTras usar herbicidas cercaDeriva de herbicida

Causas y soluciones

1. Pulgón en los brotes de primavera

Es la causa más común. En los cítricos españoles abundan el pulgón verde, el pulgón del algodón y el pulgón negro. Se concentran en los brotes tiernos y chupan la savia, de modo que las hojas crecen enrolladas hacia el envés y se quedan deformadas aunque luego desaparezca la plaga. Dejan melaza, atraen hormigas y, con el tiempo, aparece negrilla.

En un limonero adulto el daño suele ser tolerable y las mariquitas, crisopas y sírfidos acaban con las colonias en pocas semanas. En árboles jóvenes, donde cada brote cuenta, actúa:

  1. Quita las colonias con un chorro de agua.
  2. Si vuelven, pulveriza jabón potásico al 1–2 % al atardecer, mojando bien el interior de las hojas enrolladas; repite a los 5–7 días.
  3. Pon una banda adhesiva alrededor del tronco para que las hormigas no defiendan al pulgón.
  4. Modera el abono nitrogenado: los brotes muy tiernos y largos son los que más lo atraen.

Tienes el tratamiento completo en cómo eliminar el pulgón en el limonero.

2. Minador de los cítricos

La larva de esta pequeña polilla excava galerías bajo la cutícula de las hojas tiernas y, cuando va a transformarse en adulto, dobla el borde de la hoja para protegerse dentro. El resultado son hojas retorcidas, con dibujos plateados y el margen enrollado. Ataca en las brotaciones de verano y otoño, casi nunca en la de primavera.

En árboles adultos no merece la pena tratar. En plantones y limoneros jóvenes, evita podar y abonar fuerte en verano para no provocar brotes en plena época del minador, y protege los brotes nuevos con aceite parafínico. Más detalles en cómo eliminar el minador en el limonero.

3. Sed, calor y viento seco

El limonero pliega sus hojas adultas a lo largo del nervio central para perder menos agua. Lo hace en las horas de más calor, con días por encima de 35 °C o con viento de poniente o terral, y por la tarde las hojas vuelven a abrirse. Si siguen plegadas a primera hora de la mañana, al árbol le falta agua de verdad.

Comprueba la tierra a 10–15 cm de profundidad. Si está seca, riega a fondo y despacio hasta mojar toda la zona de raíces, en lugar de dar un poco cada día. Un acolchado de 5–10 cm de corteza o paja reduce mucho la evaporación. En maceta, riega hasta que el agua salga por los agujeros. Ajusta la frecuencia con la guía de cada cuánto regar el limonero.

4. Exceso de riego

Unas raíces encharcadas se asfixian y dejan de absorber agua, así que la copa muestra los mismos síntomas que con sed: hojas plegadas, lacias y sin brillo. La diferencia es que la tierra está húmeda, las hojas amarillean y caen, y a veces huele a moho. Deja secar la tierra antes de volver a regar, vacía los platos de las macetas y revisa el drenaje. Lo tratamos a fondo en limonero con exceso de riego.

5. Ácaro blanco

Es un ácaro diminuto, invisible a simple vista, que ataca a los brotes tiernos, sobre todo en limoneros jóvenes y en veranos húmedos. Las hojas nuevas salen pequeñas, endurecidas, curvadas hacia abajo y con el envés brillante o bronceado; los limones afectados pueden mostrar la piel plateada o áspera. Para confirmarlo hace falta una lupa de al menos 15–20 aumentos. Se controla con azufre (nunca con temperaturas por encima de 30 °C) o con un acaricida autorizado para cítricos, siguiendo la etiqueta.

6. Psila africana de los cítricos

Es un insecto pequeño cuyas ninfas se fijan en el envés de las hojas tiernas y provocan hoyuelos en el envés y bultos en el haz, de modo que la hoja queda abollada y deformada. En España está presente en Canarias y en Galicia, y se ha ido detectando en zonas cercanas del norte peninsular. Su importancia no está tanto en el daño directo como en que puede transmitir el huanglongbing, una enfermedad muy grave de los cítricos que no está presente en Europa.

Si ves estos síntomas en esas zonas, avisa al servicio de sanidad vegetal de tu comunidad autónoma y no traslades plantas ni esquejes de cítricos a otras regiones.

7. Frío y heladas

El limonero es el cítrico más sensible al frío: a partir de unos −2 o −3 °C sufre daños en hojas y brotes. Tras una noche de helada las hojas se enrollan, se ven lacias y después pueden secarse. No podes lo dañado hasta la primavera, cuando veas qué ramas rebrotan. Si se anuncian heladas, cubre los árboles pequeños con manta térmica y acerca las macetas a una pared orientada al sur.

8. Herbicidas

Las gotas de un herbicida hormonal arrastradas por el viento deforman las hojas nuevas, que salen estrechas, en forma de cuchara y con los nervios engrosados. El glifosato que alcanza los chupones o la corteza verde provoca, varias semanas después, brotes con hojas pequeñas, estrechas y arrugadas. No hay tratamiento: si la dosis fue pequeña, el árbol se recupera en las brotaciones siguientes. No trates las hierbas del alcorque con viento ni mojes el tronco.

Qué hacer con las hojas que ya están rizadas

Una hoja que se ha formado rizada por pulgón, minador o ácaros no vuelve a estirarse. No hace falta arrancarlas: siguen haciendo la fotosíntesis y caerán solas con la renovación natural del follaje. La señal de que has acertado es que la siguiente brotación salga lisa. Solo en árboles jóvenes con brotes muy deformados conviene despuntarlos para que salgan otros nuevos.

Prevención

  • Revisa los brotes tiernos dos veces por semana durante la brotación de primavera.
  • Riega de forma profunda y regular, sin dejar que la tierra se seque del todo ni se encharque.
  • Evita podas y abonados fuertes en verano.
  • Respeta la fauna auxiliar: nada de insecticidas de amplio espectro.
  • En zonas frías, planta el limonero junto a un muro soleado y resguardado.

Preguntas frecuentes

¿Puedo echar jabón potásico a pleno sol?

No. Aplícalo al atardecer o a primera hora, sin calor. Con sol fuerte y temperaturas altas puede quemar las hojas tiernas.

¿Por qué las hojas se rizan solo en la cara sur?

Es la más expuesta al sol y al calor, así que pierde más agua. Si las hojas de esa cara se pliegan al mediodía y se recuperan por la noche, el árbol está regulando la transpiración; si va a más, refuerza el riego o da sombra en las horas centrales a los árboles jóvenes.

¿Un limonero en maceta dentro de casa puede tener hojas rizadas?

Sí, y suele deberse al aire seco de la calefacción, a la falta de luz o a un riego irregular. Colócalo junto a la ventana más luminosa, lejos de radiadores, y riega cuando los primeros centímetros del sustrato estén secos.