Limonero con hojas amarillas: causas y cómo corregirlas

Limonero con hojas amarillas: causas y cómo corregirlas

En un limonero, la forma del amarillo indica la causa. Si amarillean las hojas nuevas y los nervios quedan verdes, es clorosis férrica, muy común en suelos calizos y con agua dura; si son las hojas viejas de forma uniforme, falta nitrógeno; y si las viejas amarillean dejando una V verde invertida en la base, falta magnesio. El exceso de riego, el frío del invierno en maceta y la renovación natural de hojas en primavera completan la lista de causas habituales.

Diagnóstico rápido

Qué hojasCómo es el amarilloCausa probable
NuevasAmarillas con red de nervios verdesFalta de hierro (clorosis férrica)
NuevasPequeñas, estrechas, moteadas entre los nerviosFalta de zinc o manganeso
ViejasAmarillo pálido uniforme; árbol poco vigorosoFalta de nitrógeno
Viejas, junto a los frutosAmarillas con una V verde en la baseFalta de magnesio
TodasAmarillo general, caída de hojas, tierra húmedaExceso de riego
Todas, en inviernoAmarillo pálido en macetas al exteriorFrío en las raíces
Viejas, en primaveraAmarillas y caen al brotar y florecerRenovación natural
CualquieraPunteado amarillento, aspecto polvorientoAraña roja u otros ácaros
CualquieraAmarillo bajo escudos o bultitos en el envésCochinillas

Causas y soluciones

1. Clorosis férrica

Es la causa más típica en buena parte de España. En suelos calizos o con agua de riego dura, el pH alto bloquea el hierro y el árbol no puede absorberlo aunque lo tenga en el suelo. Las hojas jóvenes salen amarillas con los nervios verdes; en casos graves, casi blancas, y los brotes son débiles.

Solución: aplica al pie un quelato de hierro EDDHA, el único que se mantiene disponible en suelos calizos, al inicio de la brotación de primavera y, si hace falta, de nuevo a principios de verano, a la dosis de la etiqueta. En maceta, usa un sustrato que no sea calizo y riega con agua de lluvia cuando puedas. Añadir materia orgánica al suelo cada año también ayuda.

2. Falta de nitrógeno

El limonero es un árbol exigente. Si no se abona, sobre todo en maceta, sus hojas viejas pierden color de forma uniforme y el árbol brota poco. Suele notarse a finales de invierno, después de una buena cosecha.

Solución: abona con un fertilizante para cítricos de finales de invierno a finales de verano, repartido en varias aplicaciones, o con estiércol bien descompuesto en primavera. Tienes el calendario y las dosis en cómo fertilizar el limonero.

3. Falta de magnesio

Es muy característica de los cítricos: las hojas viejas, sobre todo las cercanas a los frutos, amarillean desde la punta y los bordes, y queda una zona verde en forma de V invertida en la base de la hoja. Es frecuente en suelos arenosos, en sustratos agotados y en árboles muy cargados de fruta.

Solución: sulfato de magnesio, en dosis moderadas. Puedes pulverizarlo sobre las hojas en una solución de unos 10 g por litro de agua, o aplicarlo al suelo, unos 20–30 g para un árbol joven, repartidos alrededor del tronco y regados después. Repite en primavera si hace falta.

4. Falta de zinc y manganeso

Las hojas nuevas salen pequeñas, estrechas y con un moteado amarillo entre los nervios. Es habitual en suelos calizos, junto a la clorosis férrica. Se corrige con un corrector de micronutrientes pulverizado sobre las hojas tiernas, al comienzo de la brotación, siguiendo la etiqueta.

5. Exceso de riego

Con las raíces encharcadas, el limonero amarillea de forma general y pierde hojas aunque la tierra esté húmeda. Es la causa más frecuente en limoneros en maceta con plato. Tienes el diagnóstico y los pasos para recuperarlo en limonero con exceso de riego.

6. Frío en invierno

Los limoneros en maceta que pasan el invierno al exterior suelen ponerse de un amarillo pálido a finales de invierno. Con el sustrato frío, las raíces apenas absorben nutrientes. Si no hay más síntomas, se resuelve solo al llegar el calor de la primavera. No le eches abono en pleno invierno: no lo aprovechará.

7. Renovación natural de hojas

Las hojas del limonero viven unos dos o tres años. En primavera, cuando el árbol brota y florece, suelta parte de las hojas viejas, que amarillean antes de caer. Si la caída es moderada y los brotes nuevos salen verdes, es normal.

8. Ácaros y cochinillas

La araña roja y otros ácaros dejan un punteado amarillento que da a la hoja un aspecto apagado o polvoriento, sobre todo en verano. Las cochinillas chupan savia bajo sus escudos y provocan zonas amarillas alrededor. Revisa el envés con una lupa y consulta cómo eliminar la araña roja en el limonero para tratarla con agua, jabón potásico o aceite de parafina.

Qué hacer, en orden

  1. Comprueba la humedad del suelo a 5 cm: descarta primero el exceso de riego.
  2. Mira qué hojas amarillean, las nuevas o las viejas, y cómo es el dibujo.
  3. Revisa el envés en busca de ácaros y cochinillas.
  4. Corrige la carencia que corresponda en primavera, cuando el árbol puede aprovecharla.
  5. Espera a la siguiente brotación para valorar el resultado: lo que cuenta son las hojas nuevas.

Preguntas frecuentes

¿Las hojas amarillas vuelven a ponerse verdes?

Algunas sí. Una hoja con clorosis férrica leve o con falta de nitrógeno puede recuperar parte del color si se corrige pronto. Las que están muy amarillas o se han amarilleado por exceso de riego, no; caerán con el tiempo y las sustituirán las nuevas.

¿Cuándo es mejor aplicar el quelato de hierro?

Al principio de la primavera, cuando el árbol empieza a brotar y el suelo se ha templado. En invierno sirve de poco, porque las raíces casi no absorben.

¿Sirven los posos de café o el vinagre para la clorosis del limonero?

Poco. Los posos de café aportan algo de materia orgánica y el vinagre baja un momento el pH del agua, pero ninguno corrige un suelo calizo. Para una clorosis clara, el quelato de hierro EDDHA es lo que funciona.