Limonero deshidratado: cómo saber si le falta agua y salvarlo

Limonero deshidratado: cómo saber si le falta agua y salvarlo

Un limonero deshidratado tiene las hojas lacias, sin brillo, enrolladas hacia dentro y, si la situación dura, se secan y caen empezando por las puntas de los brotes. La causa más frecuente es la falta de agua en verano, sobre todo en maceta, pero un limonero también se deshidrata con la tierra empapada cuando sus raíces están asfixiadas o podridas y no pueden absorber. Por eso, antes de regar, mete el dedo en la tierra.

Si la tierra está seca y las ramas siguen verdes por dentro, lo normal es que el árbol se recupere en pocas semanas con un riego bien hecho.

Primero: ¿le falta agua o no puede beberla?

Lo que vesEstado de la tierraCausa probable
Hojas lacias y enrolladas; la tierra se separa del borde de la macetaSeca en profundidadFalta de riego
El agua corre por los lados y sale enseguida por abajoCepellón secoSustrato que repele el agua
Hojas lacias, amarillas, que caen; olor a mohoHúmeda o encharcadaRaíces asfixiadas o podridas
Corteza oscura y agrietada en la base del tronco, con gotas de gomaVariableGomosis (podredumbre del cuello)
Hojas secas de golpe, sin caerse, tras un día muy calurosoHúmedaGolpe de calor y viento seco
Puntas y bordes quemados, costra blanca en la superficieVariableSales en el agua o exceso de abono
Hojas caídas tras plantar o cambiar de macetaVariableEstrés de trasplante
Hojas lacias y luego pardas tras una noche fríaVariableHelada

Para comprobar la humedad, mete un dedo o un palito de madera unos 10 cm. En maceta, el peso también ayuda: una maceta seca pesa mucho menos que una recién regada.

Causas y cómo recuperarlo

1. Sed en maceta

Es el caso más habitual. En pleno verano, un limonero en una maceta de 30–40 litros puede necesitar riego cada uno a tres días, y si pasa un fin de semana largo sin agua se deshidrata. Además, los sustratos con mucha turba, cuando se secan del todo, repelen el agua: riegas, el agua resbala por el borde y sale por abajo sin haber mojado el cepellón.

Cómo rehidratarlo:

  1. Mete la maceta en un barreño o cubo con agua hasta cubrir el sustrato y déjala 20–30 minutos, hasta que dejen de salir burbujas.
  2. Sácala y deja que escurra bien.
  3. Ponla a la sombra o semisombra durante dos o tres días.
  4. No abones hasta que veas brotes nuevos.
  5. A partir de ahí, riega hasta que salga agua por los agujeros y vacía el plato a la media hora.

Si las raíces asoman por abajo o el cepellón es una maraña, la maceta se ha quedado pequeña: pásalo a una algo mayor en primavera, como se explica en cuándo trasplantar el limonero.

2. Sed en un limonero plantado en el suelo

Los árboles plantados hace uno o dos años todavía tienen las raíces poco profundas y dependen mucho del riego. Los riegos cortos con manguera solo mojan la superficie. Es mejor regar despacio, en un alcorque, una o dos veces por semana en verano, con suficiente agua para que llegue a 30–40 cm de profundidad; en un árbol joven eso suele suponer varias decenas de litros por riego, algo más en suelos arenosos y menos en arcillosos.

Con goteo, coloca varios goteros alrededor del tronco, a cierta distancia, y no uno solo pegado a él. Un acolchado de 5–10 cm de corteza o paja, sin tocar el tronco, conserva la humedad. Tienes las frecuencias por épocas en cada cuánto regar el limonero.

3. Raíces que no absorben: encharcamiento y gomosis

Es la paradoja que más confunde: el árbol parece seco, se riega más y el problema empeora. En suelos arcillosos, en macetas sin drenaje o con el plato siempre lleno, las raíces se asfixian y se pudren. Las raíces sanas son claras y firmes; las dañadas, marrones y blandas, y se deshacen al tocarlas.

Qué hacer: suspende el riego hasta que los primeros 5 cm estén secos. En maceta, saca el cepellón, corta las raíces podridas con tijeras desinfectadas y replanta en sustrato drenante.

Si en la base del tronco la corteza está oscura, agrietada y suelta goma, el árbol tiene gomosis, causada por organismos del suelo del género Phytophthora. Aparta la tierra para dejar el cuello al aire, limpia la corteza dañada hasta llegar a tejido sano y aplica un producto cúprico autorizado. Más pautas en limonero con exceso de riego.

4. Golpe de calor y viento seco

Con temperaturas por encima de 38–40 °C o viento de poniente o terral, la hoja pierde agua más deprisa de lo que las raíces pueden reponer, aunque la tierra esté húmeda. Las hojas se secan de golpe y quedan pegadas a la rama. Riega bien la tarde antes de un episodio de calor anunciado, da sombra con malla del 30–50 % a los árboles jóvenes y aparta las macetas de suelos y paredes que reflejan el calor. No quites las hojas secas hasta el otoño: protegen del sol la corteza que hay debajo.

5. Sales en el agua o exceso de abono

El agua salobre de algunos pozos cercanos a la costa y el abono químico en exceso aumentan la salinidad de la tierra y dificultan que la raíz absorba: el árbol pasa sed aunque se riegue. Se nota en las puntas y bordes de las hojas quemados y, en maceta, en una costra blanca en la superficie. Riega con abundante agua de buena calidad para lavar las sales (en maceta, que salga mucha agua por abajo) y reduce el abono.

6. Estrés de trasplante

Al plantar o cambiar de maceta se rompen raicillas y es normal que el limonero pierda algunas hojas durante unas semanas. Mantén la tierra húmeda pero no empapada, da algo de sombra en verano y no abones hasta que rebrote.

7. Helada

Las hojas heladas se ven lacias y oscuras al día siguiente y se secan en pocos días. Parece deshidratación, pero el daño es por frío. Espera a la primavera para ver qué ramas rebrotan antes de cortar.

Cómo saber si las ramas siguen vivas

Raspa con la uña la corteza de una rama fina. Si debajo hay una capa verde y húmeda, la rama está viva aunque no tenga hojas y probablemente rebrote. Si es marrón y seca, ve bajando por la rama hasta encontrar verde. No podes nada hasta ver brotes nuevos, normalmente en 3–6 semanas en primavera o verano; después corta lo seco justo por encima de un brote sano.

Cuándo no tiene arreglo

  • Toda la corteza del tronco está marrón y seca al raspar, desde la base.
  • Las raíces están podridas casi en su totalidad.
  • Solo brota por debajo del injerto: esos brotes, con hojas distintas (a veces de tres folíolos), son del patrón y no darán limones.

Prevención

  • En verano, comprueba la humedad de las macetas a diario durante las olas de calor.
  • Riega a fondo y espaciado, nunca a sorbos diarios.
  • Usa macetas con agujeros y no dejes el plato encharcado.
  • Pon acolchado en el alcorque y deja el cuello del árbol a ras de suelo o algo por encima.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tarda en recuperarse un limonero deshidratado?

Si solo estaba lacio por sed, las hojas se recuperan en horas tras el riego. Si las hojas se secaron y cayeron, el árbol tarda varias semanas en volver a brotar, y más en invierno.

¿Quito las hojas secas?

Las que se desprenden al tocarlas caerán solas. Las que siguen pegadas protegen la madera del sol; déjalas hasta que el árbol rebrote. Si dudas entre sed y otras causas, compara con los casos de hojas secas en el limonero.

¿Le echo abono para que se recupere antes?

No. Unas raíces dañadas o estresadas se queman con el abono. Espera a ver brotes nuevos y entonces empieza con dosis bajas.