Hojas rizadas en el melocotonero: lepra, pulgón y qué hacer

Hojas rizadas en el melocotonero: lepra, pulgón y qué hacer

Si las hojas del melocotonero salen en primavera abultadas, engrosadas y de color rojizo o amarillento, es la lepra o abolladura, causada por el hongo Taphrina deformans. Una vez que las hojas están deformadas no tiene cura en esa temporada: se previene con cobre en la caída de las hojas, en otoño, y al hincharse las yemas, a finales de invierno. Si, en cambio, las hojas están enrolladas sobre sí mismas y dentro hay pequeños insectos verdes o negros, el culpable es el pulgón.

Distinguir bien las dos causas es lo más importante, porque se combaten de forma muy distinta.

Diagnóstico rápido

Lo que vesCausa probable
Hojas gruesas, carnosas y abolladas, rojizas o amarillas, en las primeras semanas tras brotarLepra o abolladura
Esas mismas hojas cubiertas después por un polvillo blanquecinoLepra soltando esporas
Hojas enrolladas en las puntas de los brotes, con pulgones, melaza y hormigasPulgón
Hojas jóvenes estrechas y curvadas con polvo blanco, en primavera avanzadaOídio
Hojas que se pliegan y cuelgan en las horas de calor del veranoFalta de agua o calor
Brotes retorcidos y alargados tras aplicar herbicida cercaHerbicida hormonal

Lepra o abolladura

Es la causa más habitual de hojas rizadas en melocotoneros y nectarinos, y también afecta al almendro. El hongo pasa el invierno en la corteza y entre las escamas de las yemas, y la infección se produce cuando las yemas se hinchan y empiezan a abrirse, si coincide con lluvia y tiempo fresco. Por eso los años con finales de invierno húmedos hay mucha lepra y los años secos apenas se ve.

Cuando las hojas ya se han desarrollado y llega el calor, no se producen infecciones nuevas. Las hojas afectadas caen a finales de primavera y el árbol rebrota con hojas sanas, pero ese esfuerzo le cuesta reservas: cuaja menos, tira frutos y, si se repite varios años, un árbol joven se debilita mucho.

Qué hacer si ya tienes lepra este año

No sirve pulverizar cobre sobre hojas ya deformadas: no las cura, y la hoja del melocotonero es sensible al cobre. Lo útil ahora es:

  • Retirar las hojas abolladas en árboles pequeños antes de que se cubran de polvillo blanco, y recoger las que caigan. Así quedan menos esporas para el invierno.
  • Ayudar al rebrote con riego regular y un aporte moderado de abono orgánico, para que la nueva brotación salga con fuerza.
  • Aclarar más frutos de lo habitual, para no agotar al árbol.

Tratamientos preventivos

MomentoQué hacer
Otoño, con la mitad o tres cuartas partes de las hojas caídasCobre (oxicloruro, hidróxido o caldo bordelés)
Finales de invierno, con las yemas hinchadas y antes de que asome el verdeSegundo tratamiento con cobre, el más importante
Si llueve mucho mientras se abren las yemasRepetir a los 10–15 días, antes de que se abran las hojas

El momento de la yema hinchada varía mucho. En el litoral mediterráneo y el sur suele llegar entre finales de enero y febrero; en el interior y las zonas frías, en febrero o marzo. Fíjate en tu árbol, no en el calendario.

Moja bien todo el árbol, ramas finas incluidas, en un día sin lluvia ni heladas previstas. Lee la etiqueta y no superes el número de aplicaciones anuales: el cobre se acumula en el suelo. En la poda de invierno elimina las ramas secas y los frutos momificados; tienes las fechas en cuándo podar el melocotonero.

Las variedades difieren en sensibilidad, pero ninguna de las habituales se libra en un año lluvioso, así que el tratamiento preventivo merece la pena en casi todas.

Pulgón

El pulgón verde del melocotonero y otras especies se instalan en las puntas de los brotes en primavera. Al chupar la savia, las hojas se enrollan, se arrugan y quedan pegajosas por la melaza, y las hormigas suben a recogerla. A diferencia de la lepra, las hojas enrolladas por pulgón no están engrosadas ni enrojecidas.

  • Revisa los brotes desde la floración y actúa con las primeras colonias, antes de que las hojas se cierren: después, el producto no llega a los insectos.
  • Aplica jabón potásico o azadiractina (neem), mojando bien el envés.
  • Corta las puntas muy infestadas y pon bandas pegajosas en el tronco para frenar a las hormigas.
  • Mariquitas, crisopas y sírfidos hacen buena parte del trabajo si no usas insecticidas de amplio espectro.
  • En invierno, el aceite de parafina sobre las ramas reduce los huevos que pasan allí la estación.

Más detalles en cómo eliminar el pulgón del melocotonero.

Otras causas

  • Oídio: polvo blanco en hojas jóvenes, que salen estrechas y curvadas, y manchas blanquecinas en los frutos. Aparece con días cálidos y noches húmedas en primavera avanzada. Se previene con azufre, nunca aplicado con más de 30 °C.
  • Falta de agua o calor: en verano, las hojas se pliegan sobre el nervio central y cuelgan en las horas centrales del día. Riega a fondo y con regularidad; ajusta la pauta con cada cuánto regar el melocotonero.
  • Herbicidas: los herbicidas hormonales aplicados cerca, o arrastrados por el viento, deforman los brotes. No hay tratamiento; si la dosis fue baja, el árbol se recupera con la siguiente brotación.

Cuándo preocuparse

Un año de lepra no mata a un melocotonero adulto. Preocúpate si pierde las hojas varios años seguidos, si se secan ramas jóvenes o si, tras el rebrote, sigue sin vigor. En ese caso revisa también el riego, el drenaje y el abonado, y no te saltes el tratamiento de otoño. Tienes los cuidados generales en cómo cultivar melocotoneros.

Preguntas frecuentes

¿Se pueden comer los melocotones de un árbol con lepra?

Sí. La lepra ataca sobre todo a las hojas; algún fruto puede salir con zonas rojizas y abultadas, que basta con cortar. El problema es que el árbol suele dar menos fruta.

¿Por qué un año hay mucha lepra y otro casi nada?

Depende del tiempo cuando se abren las yemas. Si en esas semanas llueve y hace fresco, la infección es fuerte; si es seco, apenas hay. Por eso el tratamiento con yema hinchada es el que más cuenta.

¿Sirven los remedios caseros, como la cola de caballo?

Pueden reforzar la prevención, pero no sustituyen al cobre en años lluviosos. Incluso en agricultura ecológica, el cobre aplicado en el momento justo sigue siendo la herramienta principal contra la lepra.