Peral con manchas en las hojas: qué enfermedad es y cómo tratarla

Peral con manchas en las hojas: qué enfermedad es y cómo tratarla

Las manchas más comunes en las hojas del peral son las del moteado, pardo oliváceas y de aspecto aterciopelado, que aparecen tras primaveras lluviosas, y las de la roya, de un naranja intenso imposible de confundir, que surgen cuando hay enebros o sabinas cerca. Les siguen varias manchas pequeñas de hongos que provocan defoliación en verano, la estemfiliosis de las zonas fruteras del nordeste y los daños de ácaros. Casi todas se previenen con poda aireada, retirada de las hojas caídas y tratamientos en el momento justo.

Diagnóstico rápido

Aspecto de las manchasCausa probable
Pardo oliváceas, aterciopeladas, en haz y envés; frutos con costras negras y grietasMoteado
Naranja intenso en el haz; abultamientos con cuernecillos en el envés a finales de veranoRoya
Pequeñas, rojizas, que se vuelven pardas con un puntito oscuro; caída de hojas en veranoEntomosporiosis
Pequeñas, redondeadas, grisáceas con el borde oscuroSeptoriosis
Pardas, necróticas e irregulares; frutos con manchas negras hundidasEstemfiliosis o mancha negra
Ampollas verde amarillentas o rojizas que acaban negrasÁcaro de las ampollas
Capa negra que se quita frotando, hojas pegajosasNegrilla sobre melaza de psila o pulgón
Hojas y brotes negros como quemados, punta del brote curvada en cayadoFuego bacteriano
Punteado bronceado y aspecto polvorientoAraña roja

Causas y tratamiento

1. Moteado

Lo causa el hongo Venturia pyrina. Pasa el invierno en las hojas caídas y en pequeñas lesiones de las ramillas, y en primavera infecta los brotes cuando las hojas permanecen mojadas varias horas con temperaturas suaves. En las hojas forma manchas pardo oliváceas de aspecto aterciopelado; en los frutos, costras negras que los deforman y agrietan. Es más grave en zonas húmedas y en primaveras con lluvias frecuentes.

Qué hacer:

  • Rastrilla y retira las hojas caídas en otoño, o entiérralas: así eliminas buena parte del inóculo.
  • Poda en invierno para abrir la copa y quita las ramillas con lesiones.
  • Aplica un producto a base de cobre en la caída de la hoja y en el hinchado de las yemas, antes de que asome el verde. Después de la brotación, el cobre puede manchar los frutos, así que en primaveras muy lluviosas usa productos autorizados para peral siguiendo la etiqueta y el plazo de seguridad.

Una buena poda es la mejor prevención; tienes los detalles en cómo podar el peral.

2. Roya

La roya del peral (Gymnosporangium sabinae) necesita dos plantas para completar su ciclo: el peral y ciertas especies de enebro y sabina, muy usadas en setos y jardines. En primavera las esporas viajan desde el enebro y, a finales de primavera, aparecen en el haz del peral manchas anaranjadas muy llamativas. A finales de verano, en el envés, se forman abultamientos con unas estructuras en forma de cuernecillo que liberan esporas que vuelven a infectar el enebro.

Qué hacer:

  • Revisa los enebros y sabinas cercanos en primavera: si ves engrosamientos en las ramas con masas gelatinosas anaranjadas tras la lluvia, córtalos.
  • Si la roya es grave cada año y el enebro es tuyo, plantéate sustituirlo.
  • Retira las hojas más afectadas. En un peral adulto, un ataque moderado afecta poco a la cosecha.

3. Entomosporiosis y septoriosis

Son dos hongos que producen manchas pequeñas y numerosas. La entomosporiosis deja puntos rojizos que se vuelven pardos, con un puntito oscuro en el centro, y es frecuente en plantas jóvenes y en patrones de membrillero. La septoriosis forma manchas grisáceas redondeadas con el borde oscuro. Con veranos húmedos ambas pueden provocar una caída de hojas importante a partir de julio.

Qué hacer: las mismas medidas que contra el moteado: limpieza de hojas caídas, poda aireada y cobre en otoño y a la salida del invierno. Si tu peral pierde muchas hojas, repasa las otras causas en peral perdiendo hojas.

4. Estemfiliosis o mancha negra del peral

La causa Stemphylium vesicarium y es una de las enfermedades más importantes en las zonas fruteras de Girona y Lleida, especialmente en variedades sensibles como ‘Conference’. Produce manchas necróticas pardas en las hojas, pero el daño serio está en los frutos, que muestran manchas negras hundidas y se pudren. El hongo sobrevive en los restos vegetales y en la hierba bajo los árboles.

Qué hacer: retira la hojarasca y siega la cubierta vegetal bajo la copa para reducir los restos donde se refugia. En plantaciones comerciales se trata según los avisos fitosanitarios de cada comunidad; en un árbol doméstico, la higiene es la medida principal.

5. Ácaro de las ampollas

Un ácaro microscópico vive dentro de la hoja y forma ampollas que primero son verde amarillentas o rojizas y en verano se vuelven negras. El daño suele ser estético. Si es muy intenso, un tratamiento con azufre en el desborre reduce la población; lee la etiqueta.

6. Negrilla

No es una enfermedad de la hoja, sino un hongo negro que crece sobre la melaza que dejan la psila y el pulgón. Se quita frotando y desaparece cuando se controla el insecto. Si ves hojas enrolladas con colonias de pulgón, sigue los pasos de cómo eliminar el pulgón del peral.

7. Fuego bacteriano

Es la enfermedad más grave del peral. Las flores y los brotes se marchitan y se vuelven negros, como quemados, la punta del brote se curva en forma de cayado y las hojas secas quedan colgadas en el árbol. En tiempo cálido y húmedo pueden verse gotas de exudado ambarino.

Qué hacer: en España está sujeta a control oficial. Si la sospechas, avisa al servicio de sanidad vegetal de tu comunidad autónoma. Mientras tanto, corta en tiempo seco las ramas afectadas bastante por debajo de la zona dañada y desinfecta la herramienta entre corte y corte.

8. Araña roja

En veranos calurosos y secos, las hojas se ven bronceadas y apagadas por las picaduras de ácaros en el envés. Se tratan respetando a los ácaros depredadores y, en invierno, con aceite de parafina contra los huevos.

Prevención

  • Poda que deje entrar la luz y el aire en el centro de la copa.
  • Retirada de hojas caídas y frutos momificados en otoño.
  • Cobre en la caída de la hoja y antes de la brotación en años húmedos.
  • Riego por goteo o a pie del árbol, sin mojar la copa.
  • Revisión de los enebros cercanos si aparece roya.

Cuándo no tiene arreglo

Ninguna de estas manchas mata por sí sola un peral adulto en una temporada, salvo el fuego bacteriano cuando avanza hacia ramas gruesas y tronco. Un árbol que pierde las hojas por enfermedad varios años seguidos se debilita y produce poco, pero suele recuperarse si se corrigen la poda y la higiene.

Preguntas frecuentes

¿Se pueden comer las peras de un árbol con moteado?

Sí. El moteado afecta a la piel y no hace tóxico el fruto. Las peras muy manchadas se conservan peor porque se agrietan; pélalas y consúmelas pronto.

¿Cuándo es mejor aplicar el cobre en el peral?

En otoño, durante la caída de la hoja, y a finales de invierno, con las yemas hinchadas y antes de que se abran. Después de la brotación y en floración puede dañar hojas y frutos.

¿Tengo que cortar el enebro del jardín si el peral tiene roya?

No siempre. Si el ataque es leve, basta con podar las ramas del enebro que tengan engrosamientos. Si la roya es fuerte cada año y el peral es más importante para ti, sustituir el enebro por otra planta resuelve el problema de raíz.