Cuándo abonar el peral: calendario y dosis por edad

Cuándo abonar el peral: calendario y dosis por edad

El peral se abona sobre todo a finales de invierno, entre febrero y marzo, cuando las yemas empiezan a hinchar: las raíces se reactivan y el árbol necesita nutrientes para florecer y cuajar. Un segundo aporte, más pequeño, va después del cuajado, en abril o mayo, y en las variedades de verano puede añadirse un tercero tras la cosecha. A partir de finales de agosto no se echa nitrógeno.

Calendario de abonado del peral

MomentoQué está haciendo el árbolQué aportar
Noviembre-diciembre, con la hoja caídaReposo; las raíces aún absorben si el suelo no está fríoEstiércol maduro o compost bajo la copa
Febrero-marzoHinchado de yemas y floraciónUnos dos tercios del abono mineral del año
Abril-mayoCuajado y caída natural de frutosEl tercio restante, con algo más de potasio
Junio-julioEngorde del frutoSolo potasio, y solo si el suelo es pobre
Tras la cosecha (variedades de verano)Formación de las yemas de flor del año siguienteAporte ligero de compost o abono equilibrado
De septiembre a la caída de la hojaMaduración de la maderaSin nitrógeno

El peral florece algo más tarde que el almendro o el ciruelo, normalmente entre finales de marzo y abril, así que el abonado de invierno tiene margen. En variedades de verano como ‘Ercolini’ o ‘Limonera’, que se recogen en julio y agosto, el aporte poscosecha ayuda a preparar la flor del año siguiente. En las de otoño e invierno, como ‘Conference’ o ‘Passa Crassana’, la cosecha llega en septiembre u octubre y ese aporte sobra: lo sustituye el estiércol de otoño.

Cuánto abono necesita según su edad

Las cifras son orientativas para un peral de huerto familiar en un suelo medio. Si el árbol crece bien y da fruta de buen tamaño, no hace falta subirlas.

  • Año de plantación: nada de abono mineral en el hoyo, porque quema las raíces nuevas. Basta con mezclar 2–3 kg de compost maduro con la tierra de relleno.
  • Árbol joven (2–4 años): 3–6 kg de estiércol o compost al año y, si usas abono mineral, unos 100 g por año de edad, repartidos en dos veces.
  • Árbol adulto en producción: 15–25 kg de estiércol maduro cada uno o dos años y, como mucho, 1–1,2 kg de abono complejo al año en dos o tres aplicaciones.
  • Peral en maceta grande: abono de liberación lenta para frutales al inicio de la brotación y abono líquido cada 3–4 semanas hasta principios de julio.

Un peral injertado sobre membrillero es menos vigoroso y tiene las raíces más superficiales que uno sobre franco (patrón de peral), así que agradece aportes más repartidos y un acolchado que conserve la humedad.

Cómo repartir el abono

  1. Localiza las raíces activas: forman un anillo que va desde medio metro del tronco hasta algo más allá del borde de la copa.
  2. Esparce el abono de forma uniforme en ese anillo, nunca amontonado junto al tronco.
  3. Mézclalo con los primeros centímetros de tierra con un rastrillo; cavar hondo bajo el peral rompe raíces finas.
  4. Riega a continuación si no se espera lluvia, para que los nutrientes bajen hasta las raíces.
  5. Con riego por goteo, divide el abono soluble en dosis pequeñas cada 2–3 semanas entre abril y julio.

Coordina el abonado con la poda: un peral muy podado y muy abonado se llena de chupones. Las pautas de corte están en cómo podar el peral.

Clorosis: el problema de los suelos calizos

Buena parte de los suelos de España son calizos, y el peral sobre membrillero es especialmente sensible a la clorosis férrica: las hojas jóvenes amarillean mientras los nervios siguen verdes. No se arregla con más abono general, porque el hierro está en el suelo pero la cal impide que el árbol lo absorba.

  • Si vas a plantar en un suelo muy calizo, pide en el vivero un patrón franco o un membrillero tolerante a la caliza.
  • Para corregirla, aplica un quelato de hierro EDDHA al suelo al empezar la brotación, con la dosis de la etiqueta.
  • Si el amarilleo afecta a las hojas viejas o a todo el árbol por igual, la causa puede ser otra, como la falta de nitrógeno o el encharcamiento. Repasa las posibilidades en peral con hojas amarillas.

Por qué conviene quedarse corto con el nitrógeno

El peral responde al nitrógeno con brotes largos y tiernos, y eso tiene consecuencias:

  • Más psila y pulgón: ambos se concentran en los brotes jóvenes y blandos, y un árbol sobreabonado los alimenta. Si ya tienes el problema, consulta cómo eliminar el pulgón del peral.
  • Más daño por fuego bacteriano: esta enfermedad entra por flores y brotes tiernos, y un árbol con exceso de vigor le ofrece más puertas de entrada.
  • Peor fruta: las peras salen más blandas, con peor color y se conservan menos.

Diferencias según la zona

  • Litoral mediterráneo y valles del sur: la brotación es temprana; adelanta el abonado de invierno a primeros de febrero.
  • Valle del Ebro, meseta y zonas de montaña: si hay riesgo de helada en plena flor, aporta solo la mitad del abono en marzo y deja el resto para después del cuajado. Si la helada se lleva la flor, reduce el segundo aporte, porque sin fruta el nitrógeno se va en hoja.
  • Norte atlántico: suelos más ácidos y lluvias que lavan el nitrógeno. Fracciona más los aportes y comprueba el pH; si baja de 6, una enmienda caliza en otoño mejora la absorción.

Errores habituales

  • Echar estiércol fresco al pie del árbol: debe estar bien hecho, con varios meses de maduración.
  • Abonar en septiembre «para que coja fuerza»: el árbol entra en el invierno con madera blanda y más expuesta al frío.
  • Intentar compensar con abono un exceso de frutos: para ganar calibre funciona mejor el aclareo.
  • Olvidar el riego después de abonar en una primavera seca.

Preguntas frecuentes

¿Sirve el abono «para frutales» de cualquier tienda?

Sí. Uno equilibrado o algo más rico en potasio funciona bien en el peral. Lo que marca la diferencia es la dosis y el reparto, no la marca.

¿Cada cuánto hay que echar estiércol?

En suelos fértiles, cada dos años; en suelos pobres o arenosos, cada año. Siempre maduro, en otoño o a finales de invierno. Para elegir el tipo y la cantidad, tienes más detalle en estiércol para árboles frutales.

¿Puedo usar ceniza de madera?

Aporta potasio y calcio. En suelos ácidos, un par de puñados por metro cuadrado de copa en primavera es suficiente. En suelos calizos es mejor no usarla, porque sube el pH y agrava la clorosis.