Por qué mi peral tiene hojas marrones: causas y qué hacer
- 21 Jan, 2026
Si las hojas de tu peral se vuelven marrones o negras de golpe, empezando por las flores o por las puntas de los brotes, y quedan colgando como chamuscadas, sospecha del fuego bacteriano, la enfermedad más grave del peral: hay que cortar con margen y avisar a sanidad vegetal. Cuando el daño son manchas pequeñas repartidas por la hoja, se trata de hongos foliares; si las hojas se ennegrecen tras quedar pegajosas, de la psila; y si se secan los bordes en pleno verano, de falta de agua o calor.
Diagnóstico rápido
| Síntoma | Causa probable |
|---|---|
| Flores, hojas y brotes marrones o negros que no caen; punta del brote curvada en cayado; gotas de exudado | Fuego bacteriano |
| Hojas pegajosas que se cubren de negro y se secan; insectos diminutos en los brotes | Psila |
| Muchas manchitas rojizas o marrón oscuro; hojas que amarillean y caen | Entomosporiosis |
| Manchas pequeñas grisáceas con borde oscuro | Septoriosis |
| Manchas marrones que se extienden por hojas y frutos, en zonas húmedas | Estenfiliosis (mancha marrón) |
| Manchas verde oliva o pardas y frutos con costras y grietas | Moteado |
| Ampollas rojizas en hojas jóvenes que se vuelven marrón oscuro | Erinosis |
| Manchas naranjas vistosas en el haz que luego se oscurecen | Roya |
| Bordes secos y quebradizos en verano | Sequía o calor |
| Hojas nuevas amarillas con nervios verdes y bordes quemados | Clorosis férrica grave |
| Brotes tiernos y flores marrones tras una noche de helada | Helada tardía |
| Hojas que se ponen negras en otoño antes de caer | Senescencia normal |
Fuego bacteriano: lo primero que hay que descartar
Lo causa la bacteria Erwinia amylovora, que ataca al peral, el manzano, el membrillero, el níspero y ornamentales como el espino de fuego, el cotoneaster o el espino albar. Entra por las flores durante primaveras templadas y lluviosas, y también por heridas de granizo y de poda. Las flores y brotes afectados se vuelven marrones o negros, se secan sin caer y la punta del brote se dobla en forma de cayado. Con humedad salen gotas de exudado lechoso o ámbar. Puede avanzar por las ramas hasta el tronco y matar el árbol.
Qué hacer:
- Comunícalo. Es una plaga de control oficial: si sospechas que la tienes, avisa al servicio de sanidad vegetal de tu comunidad autónoma, que te indicará cómo actuar.
- Corta con margen. En tiempo seco, corta las ramas afectadas 40–60 cm por debajo del último síntoma visible.
- Desinfecta. Limpia la tijera o el serrucho con alcohol o lejía diluida entre corte y corte.
- Elimina los restos según te indiquen; no los dejes en la finca ni los compostes.
- Previene. Evita el abonado nitrogenado excesivo, que da brotes tiernos muy sensibles, y quita las flores tardías que salen en verano, que son una puerta de entrada.
Otras causas de hojas marrones
Psila del peral
Es la plaga más característica del peral. Estos pequeños insectos chupan la savia de los brotes y excretan abundante melaza; sobre ella crece la negrilla, y con ataques fuertes las hojas se ennegrecen, se secan y caen en pleno verano.
Qué hacer: respeta la fauna auxiliar, como chinches depredadoras, crisopas y mariquitas, que la controlan muy bien si no se usan insecticidas de amplio espectro. Lava la melaza con agua o con jabón potásico, y en invierno o al inicio de la brotación puedes usar aceite de parafina o caolín, leyendo siempre la etiqueta.
Hongos de hoja
- Entomosporiosis: muchas manchitas rojizas que se oscurecen; las hojas amarillean y caen a final de verano. Es frecuente en perales injertados sobre membrillero.
- Septoriosis: manchas pequeñas, redondeadas y grisáceas con borde oscuro.
- Estenfiliosis o mancha marrón: manchas necróticas en hojas y frutos, importante en zonas húmedas y en variedades sensibles como ‘Conference’.
- Moteado: manchas verde oliva o pardas en las hojas, y costras y grietas en las peras.
Qué hacer: recoge y retira las hojas caídas en otoño, poda para airear la copa, no riegues por aspersión y aplica cobre preventivo en la caída de la hoja y al hinchar las yemas, según la etiqueta. Para diferenciar mejor cada mancha, consulta peral con manchas en las hojas.
Erinosis y roya
La erinosis la produce un ácaro microscópico que forma ampollas rojizas en las hojas jóvenes; después se vuelven marrón oscuro o negras. Suele ser más estética que grave: un tratamiento con azufre al hinchar las yemas y la retirada de las hojas afectadas bastan.
La roya del peral forma manchas naranjas muy vistosas en el haz, que se oscurecen con el tiempo, y protuberancias en el envés. Necesita sabinas o enebros cerca para completar su ciclo, así que se da en jardines y zonas de montaña con estas coníferas.
Sequía, calor y viento
En julio y agosto, si falta agua o sopla viento seco, las hojas se queman por los bordes y se vuelven marrones y quebradizas. Los perales jóvenes y los de suelos poco profundos son los primeros en sufrirlo. Riega de forma profunda y regular en verano y acolcha el pie; tienes las pautas en cada cuánto regar el peral.
Clorosis férrica grave
El peral injertado sobre membrillero es muy sensible a los suelos calizos. Las hojas nuevas salen amarillas con los nervios verdes y, cuando la carencia es fuerte, los bordes se necrosan y se vuelven marrones. Se corrige con quelato de hierro EDDHA al suelo al inicio de la brotación. Lo tienes explicado en peral con hojas amarillas.
Heladas tardías
El peral florece pronto, y una helada en plena floración o con los brotes recién abiertos los deja marrones en una sola noche. El daño aparece de golpe en todo el árbol, sobre todo en las partes más bajas y expuestas. Si es habitual en tu zona, elige variedades de floración tardía y no plantes en hondonadas donde se acumula el aire frío.
Hojas que se ennegrecen en otoño
Muchas variedades de peral no amarillean en otoño: sus hojas se oscurecen hasta un marrón negruzco antes de caer. Si ocurre de forma pareja en todo el árbol a partir de octubre, es normal.
Prevención
- Plantas sanas de vivero, con pasaporte fitosanitario.
- Abonado moderado en nitrógeno y patrón adecuado al suelo.
- Riego regular en verano, sin mojar las hojas.
- Poda de aireación en invierno y limpieza de hojas caídas.
- Vigilancia en la floración: es el momento de más riesgo para el fuego bacteriano y las heladas.
- Herramientas desinfectadas cuando podes varios árboles.
Cuándo el peral no tiene arreglo
Un peral con fuego bacteriano que ha llegado al tronco o al patrón, con cancros que lo rodean, no se recupera y debe arrancarse siguiendo las indicaciones de sanidad vegetal. Para el resto de causas, mientras el árbol rebrote con hojas sanas en primavera, merece la pena corregir el problema. Si además está perdiendo mucha hoja, revisa por qué el peral pierde hojas.
Preguntas frecuentes
¿El fuego bacteriano se contagia a otros árboles?
Sí. La bacteria pasa de un árbol a otro con la lluvia, el viento, los insectos polinizadores y las herramientas de poda. Afecta a manzanos, membrilleros, nísperos y varios arbustos ornamentales de la misma familia.
¿Se pueden comer las peras de un árbol con hojas marrones?
Sí, si los frutos están sanos. Ninguna de estas enfermedades hace tóxica la pera. Descarta las que tengan manchas, grietas o podredumbre.
¿Por qué se ponen negras las hojas del peral en otoño?
Es un rasgo propio de muchas variedades: al envejecer, la hoja se oscurece en lugar de amarillear. Solo es preocupante si ocurre en primavera o en verano, o si afecta a brotes concretos que quedan colgando.