Por qué se caen las naranjas del árbol: causas por época
- 02 Apr, 2026
Que el naranjo tire buena parte de sus frutitos entre mayo y junio es normal: cuaja muchos más de los que puede alimentar y se queda solo con una pequeña parte. Lo que no es normal es que se caigan naranjas ya formadas en verano u otoño. En ese caso, las causas más habituales son el riego irregular, el calor extremo, la mosca de la fruta, el rajado de la piel y, en invierno, las heladas o la sobremaduración. La época en que caen es la mejor pista para saber qué ocurre.
Diagnóstico según la época
| Cuándo caen | Cómo son | Causa probable |
|---|---|---|
| Durante y justo después de la floración (marzo–mayo) | Flores y frutitos del tamaño de un guisante | Caída natural, a veces agravada por calor o viento |
| Finales de mayo–junio | Frutos de 1 a 2 cm, verdes y sanos | «Caída de junio», el aclareo natural del árbol |
| Julio–agosto | Frutos verdes, a veces amarillentos junto al pedúnculo | Estrés por sequía o golpes de calor |
| Septiembre–noviembre | Frutos con la piel abierta en una grieta | Rajado tras lluvias después de una sequía |
| Septiembre–diciembre | Frutos con un puntito en la piel, zona blanda y larvas dentro | Mosca de la fruta |
| Otoño lluvioso | Frutos bajos con mancha marrón firme y olor fuerte | Aguado (Phytophthora) |
| Invierno | Frutos que se secan por dentro o caen tras noches muy frías | Heladas |
| Final de temporada | Frutos maduros que se desprenden solos | Sobremaduración, sobre todo en naranjas navel |
Causas explicadas y soluciones
1. Caída fisiológica (normal)
Un naranjo adulto da miles de flores, pero solo cuaja y madura una fracción pequeña. El árbol regula la carga en dos oleadas: la primera tras la floración y la segunda, más visible, entre finales de mayo y junio, cuando los frutos miden uno o dos centímetros. No hay que hacer nada salvo no agravarla: mantén el riego regular en esas semanas y no abones en exceso con nitrógeno.
En árboles jóvenes, durante los dos o tres primeros años, es habitual que caigan casi todos los frutos. Conviene incluso quitarlos para que el árbol invierta en raíces y estructura.
2. Riego irregular y golpes de calor
Es la causa más frecuente de caída en verano. Si el suelo se seca del todo entre riegos, el árbol corta el suministro a los frutos más débiles. Las olas de calor por encima de 38–40 °C, sobre todo con viento seco (el poniente en el litoral valenciano o el terral en Málaga), aceleran la pérdida aunque el riego sea correcto.
Qué hacer: mantén un riego regular en verano, mejor por goteo y con aportes profundos, y da un riego extra el día antes de una ola de calor anunciada. Un acolchado de 8–10 cm bajo la copa, separado del tronco, reduce la evaporación. Tienes pautas detalladas en cada cuánto regar el naranjo.
3. Rajado de la piel
A finales de verano y en otoño, cuando llega una lluvia fuerte tras semanas de sequía, la pulpa se hincha más deprisa que la corteza y el fruto se abre. Las naranjas rajadas caen en pocos días o se pudren en el árbol. Afecta sobre todo a las del grupo navel, como ‘Navelina’ y ‘Washington Navel’, y también a algunas mandarinas.
Qué hacer: evita los altibajos de humedad entre agosto y octubre con riegos regulares y no fuerces el abonado nitrogenado al final del verano. Retira los frutos rajados para que no atraigan mosca ni hongos.
4. Mosca de la fruta
Ceratitis capitata pone los huevos bajo la piel cuando la naranja empieza a cambiar de color. Verás un puntito con un halo amarillento o pardo; alrededor, la piel se ablanda y dentro hay larvas. Esos frutos caen antes de tiempo. Es más dañina en las variedades tempranas y en huertos con higueras, melocotoneros o caquis cerca, que la mantienen durante el verano.
Qué hacer: recoge y destruye a diario los frutos caídos (en una bolsa cerrada al sol, nunca en el compost), coloca mosqueros con atrayente desde finales de verano y cosecha en cuanto la fruta esté en su punto. Lo explicamos paso a paso en cómo eliminar la mosca de la naranja.
5. Aguado y otras podredumbres
Con las lluvias de otoño, el hongo Phytophthora salpica desde el suelo a los frutos más bajos y provoca el aguado: una mancha marrón, firme al principio, con un olor penetrante. Los frutos afectados caen y contagian a los de alrededor si se guardan juntos.
Qué hacer: levanta la falda del árbol con una poda para que las ramas no toquen el suelo (unos 50–60 cm de altura libre), retira los frutos con síntomas y, si el problema se repite cada año, aplica un fungicida cúprico autorizado antes de las lluvias, respetando el plazo de seguridad.
6. Heladas
El fruto maduro aguanta peor el frío que la hoja. Tras varias horas por debajo de −2 a −3 °C, la pulpa se hiela, pierde zumo y el fruto acaba cayendo o secándose por dentro. Para comprobarlo, corta una naranja: si la pulpa está seca, granulosa o con las vesículas vacías, ha sufrido helada.
Qué hacer: en zonas con riesgo, adelanta la cosecha de las variedades tempranas antes de las heladas fuertes de enero y protege los árboles jóvenes con manta térmica.
7. Sobremaduración
Las naranjas que se dejan mucho tiempo en el árbol una vez maduras acaban desprendiéndose. Las navel son especialmente propensas; las de recolección tardía, como ‘Valencia Late’, aguantan más tiempo colgadas sin perder calidad.
Qué hacer: cosecha de forma escalonada a medida que maduran. Las señales para acertar están en cuándo cosechar naranjas.
8. Plagas y desequilibrios de abonado
Los ataques fuertes de cochinilla, piojo rojo o araña roja debilitan el árbol y aumentan la caída de frutos pequeños. También influye el abonado: el exceso de nitrógeno favorece brotes vigorosos que compiten con los frutos, y la falta de potasio da naranjas pequeñas, de piel fina y más propensas a rajarse.
Prevención a lo largo del año
- Primavera: riego regular desde la floración y abonado equilibrado, repartido en varias aplicaciones.
- Verano: goteo constante, acolchado y atención a las olas de calor.
- Final de verano: mosqueros instalados y riegos sin altibajos para evitar el rajado.
- Otoño e invierno: recogida diaria de frutos caídos, falda despejada y protección contra heladas en zonas frías.
Cuando el problema es del propio árbol
Si el naranjo pierde frutos y además hojas, con brotes que se secan y goma en la base del tronco, el problema está en las raíces o en el cuello: gomosis o asfixia por encharcamiento. La caída de frutos es entonces solo un síntoma; revisa el drenaje y el cuello del tronco antes de preocuparte por la cosecha.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos frutos es normal que pierda un naranjo?
La gran mayoría de las flores no llega a fruto. Un árbol sano puede dejar el suelo cubierto de frutitos en junio y aun así dar una buena cosecha. Preocúpate cuando caen frutos ya grandes.
¿Se pueden aprovechar las naranjas caídas?
Las que caen maduras y sin picaduras, sí, si las recoges pronto. Las que tienen picadura de mosca, grietas o manchas de aguado, no: retíralas y destrúyelas.
¿Un naranjo joven necesita aclareo?
En los dos o tres primeros años conviene quitar casi todos los frutos para que el árbol desarrolle raíces y ramas. Después, en árboles muy cargados, aclarar un poco mejora el tamaño del resto.
Para el resto de cuidados, consulta la guía de cultivo del naranjo.