Cada cuánto regar geranios en maceta según la estación

Cada cuánto regar geranios en maceta según la estación

Los geranios se riegan cuando los 2–3 primeros centímetros del sustrato están secos. En una maceta mediana eso equivale a cada 2–3 días en verano, una vez por semana en primavera y otoño y cada 2–3 semanas en invierno. Sus tallos algo carnosos almacenan agua, así que soportan mejor un descuido que un encharcamiento. La mayoría de los geranios que se pierden mueren por exceso de riego, no por sed.

Frecuencia orientativa por estación

EstaciónMaceta pequeña (hasta 15 cm)Maceta o jardinera de 20–30 cmPlantados en el suelo
VeranoA diario o cada 2 díasCada 2–3 díasCada 4–7 días
Primavera y otoñoCada 3–4 díasCada 5–7 díasCada 10–15 días si no llueve
InviernoCada 10–15 díasCada 2–3 semanasSolo con sequía prolongada

Estos plazos se acortan con sol de tarde, balcones con viento y macetas de barro o de color oscuro, que se calientan mucho. Se alargan en orientaciones norte, en patios resguardados y con macetas grandes de plástico.

Cómo regar un geranio

  • Riega al pie, sobre el sustrato, sin mojar hojas ni flores. Las hojas mojadas favorecen la roya y las flores mojadas se llenan de moho gris.
  • Empapa todo el cepellón: echa agua hasta que salga por el drenaje y vacía el plato a los 15–20 minutos.
  • Elige la hora: en verano, a primera hora de la mañana. Si solo puedes al final del día, que sea al atardecer temprano y siempre al pie.
  • Rehidrata por inmersión si el sustrato se ha secado tanto que el agua resbala por los lados: sumerge la maceta 10–15 minutos en un barreño y déjala escurrir.
  • Cuidado con las jardineras de reserva de agua: son útiles en pleno verano, pero en primavera, otoño e invierno mantienen el fondo encharcado. Déjalas vaciarse antes de rellenar.

No todos los geranios beben igual

  • Geranio común o zonal (Pelargonium × hortorum): el más tolerante. Sigue la tabla sin problemas.
  • Gitanilla o geranio de hiedra (Pelargonium peltatum): suele ir en jardineras colgadas, muy expuestas al sol y al viento, y se seca antes. Con exceso de riego en épocas frescas y húmedas sufre edema: pequeñas ampollas en el envés de las hojas que acaban volviéndose corchosas. No es una plaga ni se contagia; basta con espaciar los riegos.
  • Geranio de pensamiento (Pelargonium × domesticum): flor grande, más delicado con el calor. Necesita un riego más regular durante la floración y semisombra en las horas fuertes.
  • Geranios aromáticos, como el de olor o de rosa (Pelargonium graveolens): son los más sobrios. Mejor quedarse corto que pasarse.

Señales de exceso y de falta de agua

Exceso: hojas inferiores amarillas que caen al tocarlas, tallos que se ennegrecen y ablandan desde la base (es la podredumbre conocida como pie negro), sustrato siempre húmedo y mosquitas negras. Si reconoces estos síntomas, sigue los pasos de geranio con exceso de riego.

Falta: hojas blandas y caídas, bordes secos, flores que se marchitan antes de abrir y sustrato despegado de la maceta. Para recuperarlo, mira geranio deshidratado.

Las hojas que se tiñen de rojo en otoño e invierno suelen deberse al frío, no al riego.

El riego en invierno

En invierno el geranio crece muy poco y el sustrato tarda mucho en secarse. Un sustrato frío y mojado pudre las raíces con rapidez.

En la costa y en Canarias pueden quedarse fuera y solo necesitan agua si no llueve en semanas. En la meseta y en las zonas de heladas conviene meterlos en un lugar luminoso y fresco, sin calefacción fuerte, y regar lo justo para que los tallos no se arruguen, a menudo una vez cada 3–4 semanas.

Diferencias según la zona

  • Litoral mediterráneo y Canarias: florecen casi todo el año. Riego regular en verano y escaso en invierno.
  • Interior cálido del sur (Sevilla, Córdoba, Badajoz): en julio y agosto una maceta pequeña al sol se seca en un día. Usa macetas más grandes, agrúpalas y dales sombra por la tarde.
  • Meseta: veranos calurosos con noches frescas e inviernos con heladas. Riego frecuente en verano y casi nulo en invierno, ya a cubierto.
  • Zona atlántica: la lluvia hace a menudo el trabajo. Las macetas bajo un alero necesitan riego, y las que están a la intemperie, buen drenaje para no encharcarse.

Errores habituales

  • Regar a diario por costumbre también en primavera y otoño.
  • Mantener el plato siempre lleno pensando que así la planta tiene reserva.
  • Regar por encima de las flores con la manguera.
  • Regar en invierno igual que en verano.
  • Dar agua a una planta mustia sin tocar el sustrato: si está húmedo, la causa es otra y regar la empeora.

Preguntas frecuentes

¿Cuánta agua hay que echar en cada riego?

No hay una cantidad fija: depende del tamaño de la maceta. Echa agua despacio hasta que empiece a salir por los agujeros del fondo. Ese es el punto en que todo el sustrato está mojado, y lo que sobra se tira.

¿Cómo se riegan los esquejes de geranio?

Con mucha moderación. El esqueje no tiene raíces y se pudre con facilidad. Mantén el sustrato apenas húmedo, sin que llegue a secarse del todo, y no lo riegues de nuevo hasta que la superficie esté seca. En 3–4 semanas habrá enraizado.

¿El riego influye en que el geranio florezca?

Sí. Tanto el encharcamiento como la sequía frenan la floración, aunque la causa más frecuente de un geranio sin flores es la falta de sol directo. Repasa cuánta necesita en luz necesaria para geranios.