Geranio deshidratado: cómo recuperarlo paso a paso

Geranio deshidratado: cómo recuperarlo paso a paso

Un geranio deshidratado se reconoce por las hojas lacias y blandas, los bordes secos y crujientes y una maceta que pesa muy poco, con la tierra encogida y separada de las paredes. Si es eso, tiene arreglo rápido: sumerge la maceta en un cubo de agua durante 20–30 minutos, déjala escurrir y colócala a la sombra luminosa dos o tres días. Las hojas ya secas no se recuperan; lo importante es que el tallo siga firme y verde.

Antes de regar, comprueba que la tierra está seca de verdad. Un geranio con las raíces podridas por exceso de agua, o con los tallos vaciados por el taladro, también parece sediento, y en ese caso regar más lo empeora.

Diagnóstico rápido

Lo que vesCausa probable
Hojas lacias, tierra seca y despegada del borde, maceta ligeraFalta de riego
El agua sale enseguida por abajo y la tierra sigue seca por dentroSustrato reseco que repele el agua
Mustio a mediodía y recuperado al atardecer, con la tierra húmedaCalor y sol excesivos
Raíces asomando por el drenaje y riegos que no duran ni un díaMaceta pequeña, raíces apelmazadas
Bordes quemados y costra blanca sobre la tierraExceso de abono o de sales
Aspecto sediento con la tierra mojada y la base del tallo oscuraRaíces podridas por exceso de riego
Tallos huecos, capullos agujereados y bolitas de excrementoTaladro del geranio

Causas y cómo solucionarlas

1. Falta de riego en pleno verano

Es la causa más habitual. Un geranio en maceta a pleno sol en julio puede gastar toda el agua en uno o dos días, sobre todo en balcones orientados al sur o al oeste, en macetas de barro (que pierden humedad por las paredes) y con viento seco de poniente o terral.

Solución: rehidrata por inmersión como se explica arriba, porque regar por encima no basta cuando el cepellón está muy seco. Corta las hojas y flores secas y no abones hasta que la planta saque brotes nuevos, normalmente en una o dos semanas. Después, riega cuando los 2–3 primeros centímetros de tierra estén secos; en verano suele tocar cada día o cada dos días, a primera hora o al atardecer. Tienes las frecuencias por estación en cada cuánto regar geranios.

2. Sustrato reseco que ya no absorbe

Los sustratos con mucha turba, cuando se secan del todo, se vuelven repelentes al agua: el riego resbala por el hueco entre el cepellón y la maceta y sale por el drenaje sin mojar las raíces. Riegas, ves salir agua por abajo y la planta sigue igual.

Solución: inmersión otra vez, hasta que dejen de salir burbujas. Si te pasa a menudo, en el próximo trasplante mezcla el sustrato con un 20–30 % de fibra de coco o compost y algo de perlita, que retienen mejor la humedad sin encharcar.

3. Calor y golpe de sol

Por encima de 35 °C y con sol directo de tarde, el geranio pierde agua por las hojas más deprisa de lo que las raíces pueden reponerla, aunque la tierra esté húmeda. Lo verás mustio a las tres de la tarde y recuperado al anochecer. Las macetas oscuras o apoyadas sobre el suelo caliente del balcón recalientan las raíces y lo agravan.

Solución: no riegues más solo por verlo caído a mediodía; toca primero la tierra. En el sur y en el interior, en julio y agosto conviene que tenga sombra en las horas centrales: un toldo, una malla o un cambio de sitio. Separa las macetas del suelo con unos pies o una tabla y usa macetas claras o dobles.

4. Maceta pequeña o raíces apelmazadas

Un geranio que lleva dos o tres años en la misma maceta tiene más raíces que tierra. Retiene poca agua y se deshidrata aunque lo riegues a diario.

Solución: trasplanta a una maceta 3–5 cm más ancha (para un geranio adulto, al menos 20–25 cm de diámetro), mejor en primavera. Si tienes que hacerlo en verano, no deshagas el cepellón y mantén la planta a la sombra una semana. Tienes el momento y la técnica en cuándo trasplantar geranios.

5. Exceso de abono o sales

El abono concentrado y el agua muy dura dejan sales en el sustrato que dificultan que la raíz absorba agua. La planta parece seca, los bordes de las hojas se queman y aparece una costra blanquecina en la superficie o en el borde de la maceta.

Solución: lava el sustrato con un riego abundante, dejando salir agua por abajo durante un par de minutos, y repítelo a los pocos días. No abones durante un mes y, a partir de entonces, usa la dosis de la etiqueta o algo menos.

6. Raíces podridas: parece sed, pero sobra agua

Es la trampa más común. Cuando las raíces se pudren por encharcamiento, dejan de absorber y la planta se marchita igual que si le faltara agua. Lo delatan la tierra húmeda o con olor a cerrado, el plato con agua, las hojas bajas amarillas y blandas y la base del tallo oscura.

Solución: deja de regar, saca el cepellón y corta las raíces marrones y blandas. Lo explicamos paso a paso en geranio con exceso de riego.

7. Taladro del geranio

La oruga de una pequeña mariposa parda (Cacyreus marshalli) excava galerías dentro de los capullos y los tallos. El tallo afectado queda hueco y se seca desde la punta por mucho que riegues. Busca orificios de entrada y excrementos diminutos. Ataca de finales de primavera a otoño y tiene predilección por las gitanillas.

Solución: corta los tallos dañados por debajo de la galería y trata con Bacillus thuringiensis var. kurstaki cada 10–15 días durante la época de vuelo, siguiendo la etiqueta.

Cómo saber si todavía está vivo

  • Rasca con la uña la piel del tallo cerca de la base: si debajo está verde y húmedo, hay vida.
  • Dobla un tallo fino: si cede, está vivo; si se parte seco y marrón por dentro, esa parte ha muerto.
  • Tras la inmersión, las hojas que seguían verdes recuperan la turgencia en pocas horas.

Si el tallo está vivo pero ha perdido casi todas las hojas, recórtalo dejando 2–3 nudos por rama. El geranio rebrota bien desde madera vieja si la raíz está sana.

Prevención

  • En verano, riega por la mañana y comprueba la tierra con el dedo antes de cada riego.
  • Cubre la superficie de la maceta con corteza de pino o grava fina para reducir la evaporación.
  • Agrupa las macetas: se dan sombra unas a otras y conservan más humedad.
  • No dejes agua estancada en el plato más de media hora.
  • Si te vas de vacaciones, un goteo con programador o unos conos de riego evitan sustos.

Cuándo no tiene arreglo

Si todos los tallos están secos y quebradizos hasta la base, o la base está negra y blanda, la planta no se va a recuperar. Si queda alguna punta sana, córtala en un esqueje de 8–10 cm, quítale las hojas bajas, deja secar el corte unas horas y plántala en sustrato ligero: los geranios enraízan con facilidad en primavera y a principios de otoño.

Preguntas frecuentes

¿Las hojas secas vuelven a ponerse verdes?

No. Una hoja que se ha secado y cruje está muerta. Córtala: lo que indica la recuperación es que salgan hojas nuevas.

¿Es bueno pulverizar las hojas cuando hace calor?

No ayuda. El geranio no se hidrata por las hojas, y el follaje mojado al sol o por la noche favorece hongos como la botritis. Riega la tierra.

¿Cuánto tarda en recuperarse un geranio deshidratado?

Si las raíces estaban sanas, se ve firme en unas horas y saca brotes nuevos en una a tres semanas. Si perdió muchas raíces, tarda un mes o más en volver a florecer.