Tomates con hojas marrones: causas y qué hacer
- 06 Jun, 2026
Las hojas marrones en la tomatera tienen tres orígenes principales: hongos como la alternaria y el mildiu, ácaros como el del bronceado, y daños no parasitarios por sol, calor, sales o falta de potasio. Para distinguirlos, fíjate en cómo es lo marrón: manchas redondas con anillos, zonas grandes de aspecto quemado, bordes secos o un tono bronce que sube desde la base del tallo.
Si solo se secan unas pocas hojas bajas y viejas en una planta que sigue creciendo y produciendo, puede ser simple envejecimiento.
Diagnóstico rápido
| Cómo es lo marrón | Dónde empieza | Causa probable |
|---|---|---|
| Manchas redondas de 0,5–1 cm con anillos concéntricos y halo amarillo | Hojas bajas | Alternaria |
| Zonas pardas grandes de borde difuso, pelusa blanca en el envés tras noches húmedas | Cualquier altura, tras lluvias | Mildiu |
| Tono bronce o marrón mate en tallo y hojas, que va subiendo | Base de la planta, en verano | Ácaro del bronceado |
| Bordes secos y tostados, centro de la hoja verde | Hojas viejas | Falta de potasio o exceso de sales |
| Zonas pardas o blanquecinas, como papel | Cara más expuesta al sol | Golpe de sol o de calor |
| Hojas ennegrecidas y blandas tras una noche fría | Toda la planta | Frío o helada |
| Hojas que se secan en un costado, tallo marrón por dentro | Una rama o un lado | Fusarium o verticilosis |
| Hojas bajas que amarillean, luego se secan y caen | Las más viejas | Envejecimiento natural |
Causas y cómo actuar
Alternaria
Es la causa más común de hojas marrones en verano. El hongo Alternaria solani forma manchas pardas redondeadas con anillos concéntricos, como una diana, rodeadas de un halo amarillo. Empieza en las hojas más bajas, porque las esporas llegan desde el suelo con las salpicaduras, y va subiendo. Le favorecen el calor con rocíos nocturnos y las plantas cansadas o mal abonadas.
También ataca tallos y frutos: en el tomate deja una mancha negra hundida junto al pedúnculo. Si ves eso, consulta por qué mis tomates tienen manchas negras.
Qué hacer:
- Corta las hojas afectadas con tijeras limpias y sácalas del huerto en una bolsa.
- Riega al pie y acolcha el suelo para que la tierra no salpique.
- Quita las hojas que tocan el suelo, hasta el primer ramillete.
- Si el ataque avanza, usa un fungicida autorizado para tomate, como los de cobre, siguiendo la etiqueta y el plazo de seguridad.
Mildiu
El mildiu del tomate (Phytophthora infestans) produce zonas pardas grandes, de borde impreciso y aspecto de quemado, que aparecen tras varios días de lluvia o niebla con temperaturas suaves. Con humedad, el envés se cubre de una pelusa blanquecina. Es rápido: puede arrasar una planta en una semana. En los frutos deja manchas marrones, duras y de aspecto grasiento.
Es más frecuente en primavera y otoño lluviosos, y casi todo el verano en Galicia, Asturias y el resto de la franja atlántica. El tratamiento detallado está en mildiu en tomates.
Ácaro del bronceado
Es un ácaro diminuto (Aculops lycopersici), invisible sin una lupa de 10–20 aumentos. Con tiempo caluroso y seco, el tallo pierde sus pelillos, se vuelve liso y bronceado, y las hojas bajas se secan de abajo arriba. Muchas veces se confunde con sed o con una enfermedad del suelo.
Qué hacer: el azufre es el tratamiento clásico. Usa un producto autorizado, no lo apliques con más de 30 °C ni junto a aceites, y respeta el plazo de seguridad. Retira las hojas más dañadas.
Golpe de sol, calor y viento
Las hojas que se tuestan en la cara más soleada, sobre todo después de deshojar mucho, de un trasplante sin endurecer o de una ola de calor por encima de 38–40 °C, sufren quemaduras. El viento seco, como el poniente o el cierzo, puede secar los bordes en un solo día. Los tratamientos aplicados a pleno sol también queman.
Qué hacer: las zonas quemadas no se recuperan, pero la planta sí. No deshojes más de la cuenta, da sombra en los días extremos y trata siempre en las horas frescas.
Falta de potasio o exceso de sales
Con poco potasio, los bordes de las hojas viejas amarillean, se vuelven marrones y se enrollan, y los frutos maduran de forma irregular, con zonas verdes junto al pedúnculo. El exceso de sales da un dibujo parecido, con bordes quemados incluso en hojas jóvenes, y es frecuente con agua de pozo salobre en el litoral mediterráneo o en macetas donde se acumula abono.
Qué hacer: si falta potasio, aporta un abono potásico, como el sulfato de potasio, en dosis moderadas; tienes las pautas en cómo fertilizar tomates. Si sospechas de sales, deja de abonar y, en maceta, haz un riego abundante que escurra bien por abajo para lavar el sustrato. Una costra blanca en la superficie de la tierra confirma la sospecha.
Frío y heladas
Una noche por debajo de 3–5 °C tras un trasplante temprano deja hojas blandas que pasan a negras o marrones. Si el brote principal sigue vivo, la planta rebrota. Protégela con manta térmica si se anuncian noches frías.
Enfermedades de los vasos
Si las hojas se secan en un solo costado de la planta y, al cortar el tallo, ves los vasos marrones, la causa está en las raíces o el tallo. Lo explicamos en tomates marchitándose.
¿Hay que quitar las hojas marrones?
Depende de la causa:
- Alternaria y mildiu: sí, cuanto antes. Corta con tijera desinfectada, mete las hojas en una bolsa y no las eches al compost doméstico.
- Ácaros: sí, retira las más dañadas para reducir la población.
- Sol o sales: si la hoja conserva una parte verde, déjala; sigue alimentando a la planta y da sombra a los frutos.
- Hojas viejas: quítalas cuando estén secas, para airear la base.
Prevención
- Riego al pie, nunca por aspersión, y por la mañana.
- Acolchado y retirada de las hojas que tocan el suelo.
- Plantas espaciadas y bien entutoradas para que circule el aire.
- Rotación de al menos tres años sin solanáceas (tomate, patata, pimiento, berenjena) en el mismo sitio.
- Retirar todos los restos de la tomatera al final de la temporada.
Cuándo arrancar la planta
Si el mildiu ha alcanzado el tallo en varios puntos o la planta se seca por una enfermedad vascular, arráncala entera y sácala del huerto. Al final del verano, una tomatera con más hojas marrones que verdes y pocos frutos ya no compensa: cosecha lo aprovechable y libera el sitio.
Preguntas frecuentes
¿Se pueden comer los tomates de una planta con hojas marrones?
Sí, siempre que el fruto esté sano. Descarta los que tengan manchas, podredumbre o zonas duras, y respeta el plazo de seguridad si has tratado.
¿Sirve el bicarbonato de cocina?
Tiene poco efecto contra la alternaria y el mildiu, no es un fungicida autorizado y, mal dosificado, quema las hojas. Es mejor centrarse en la prevención y, si hace falta, en productos registrados para tomate.
¿Por qué se ponen marrones primero las hojas de abajo?
Son las más viejas, las más cercanas al suelo, que es de donde salpican las esporas, y las primeras de las que la planta retira nutrientes como el potasio cuando escasean.