Hortensia con hojas amarillas: causas y cómo recuperarla
- 04 Jan, 2026
La causa más habitual de las hojas amarillas en la hortensia es la clorosis férrica: las hojas nuevas amarillean mientras los nervios se quedan verdes, porque en un suelo calizo o regada con agua dura la planta no puede absorber el hierro. La hortensia necesita un suelo ácido, con pH de 5 a 6,5, y en buena parte de España la tierra y el agua del grifo superan ese valor.
Otras causas frecuentes son el exceso de riego, la falta de nitrógeno en plantas que llevan años en la misma maceta y el sol fuerte. Y en otoño no hay que preocuparse: la hortensia común pierde las hojas, que amarillean antes de caer.
Diagnóstico rápido
Fíjate en qué hojas amarillean y en cómo es el amarillo:
| Qué ves | Causa probable |
|---|---|
| Hojas nuevas amarillas con los nervios verdes; en casos graves, casi blancas | Clorosis férrica |
| Hojas viejas, de abajo, de un amarillo pálido uniforme; planta poco vigorosa | Falta de nitrógeno |
| Hojas viejas amarillas entre los nervios, con el centro todavía verde | Falta de magnesio |
| Hojas bajas amarillas y blandas que caen; tierra siempre húmeda | Exceso de riego o mal drenaje |
| Hojas amarillas con bordes secos y crujientes | Falta de agua |
| Hojas de arriba descoloridas, con zonas secas | Exceso de sol |
| Punteado amarillento fino, hojas apagadas | Araña roja |
| Todas las hojas amarillean a la vez en octubre o noviembre | Caída natural de otoño |
Causas y soluciones
1. Clorosis férrica
Es el caso más típico en jardines de suelo calizo y en macetas regadas con agua del grifo dura. Empieza en las hojas jóvenes de las puntas, que salen amarillas con una red de nervios verdes muy marcada. Si no se corrige, las hojas se vuelven casi blancas, se queman por los bordes y la planta florece poco. Una pista añadida: si tus hortensias azules se están volviendo rosas, el pH del suelo está subiendo.
Solución:
- Quelato de hierro EDDHA. Es el que funciona en suelos calizos, porque se mantiene disponible con pH alto. Disuélvelo en agua y aplícalo al pie, a la dosis de la etiqueta, al inicio de la brotación en primavera. En dos o tres semanas las hojas nuevas deberían salir verdes. Las pulverizaciones foliares de hierro actúan antes, pero su efecto dura poco.
- Acidifica el suelo o el sustrato. En maceta, usa sustrato para plantas acidófilas. En el suelo, mezcla materia orgánica y acolcha con corteza de pino. El azufre elemental baja el pH poco a poco, pero en suelos con mucha caliza apenas se nota; ahí es más práctico cultivarla en maceta grande o en un parterre con sustrato ácido.
- Cuida el agua. Riega con agua de lluvia siempre que puedas. Si el agua de tu zona es muy dura, es la fuente del problema y volverá a aparecer.
Los posos de café aportan materia orgánica, pero su efecto sobre el pH es pequeño; puedes ver cómo usarlos en posos de café para hortensias.
2. Exceso de riego o mal drenaje
La hortensia necesita agua abundante, pero no tolera tener las raíces encharcadas. Si las hojas bajas amarillean, están blandas y caen, y la tierra no se seca nunca, las raíces se están asfixiando. Vacía el plato, comprueba que la maceta tiene agujeros libres y deja secar los primeros centímetros antes de volver a regar. En suelos arcillosos, mejora el drenaje con materia orgánica o planta en un caballón.
3. Falta de nitrógeno
Es frecuente en hortensias que llevan varios años en la misma maceta sin abonar: la planta se queda pálida, las hojas viejas amarillean de manera uniforme y los brotes son cortos. Aplica en primavera un abono para plantas acidófilas o una capa de compost bien hecho, y repite según la etiqueta hasta el verano. Tienes el calendario en cómo fertilizar hortensias.
4. Falta de magnesio
Se ve en las hojas viejas: amarillean entre los nervios y la parte central queda verde más tiempo. Es habitual en sustratos agotados y en suelos arenosos. Una dosis moderada de sulfato de magnesio, como una cucharada sopera rasa (unos 15 g) disuelta en 5 litros de agua, una o dos veces en primavera, suele bastar.
5. Falta de agua
Cuando el amarillo va acompañado de bordes secos y crujientes y la planta se desmaya, el problema es el contrario. Revisa cómo detectarlo y corregirlo en hortensia con sed.
6. Exceso de sol
Con sol directo de tarde, las hojas de arriba pierden color, amarillean y acaban con zonas quemadas. Busca un sitio con sol de mañana y sombra en las horas de más calor.
7. Araña roja
Con calor y ambiente seco, este ácaro deja un punteado amarillento que da a la hoja un aspecto apagado. Mira el envés con una lupa: verás puntitos y telillas. Aumenta la humedad mojando el envés y, si persiste, aplica jabón potásico al atardecer siguiendo la etiqueta.
8. Otoño y trasplante
En otoño, el amarilleo general antes de la caída es normal. Tras un trasplante, también lo es que amarilleen algunas hojas viejas durante dos o tres semanas; mantén la tierra húmeda y la planta a la sombra mientras arraiga.
Cuánto tarda en recuperarse
Las hojas que llevan poco tiempo amarillas pueden recuperar algo de color si corriges la causa pronto, sobre todo en la clorosis. Las que están muy amarillas o blanquecinas ya no se recuperan. La señal de que vas bien es que los brotes nuevos salgan verdes, algo que se nota en dos a cuatro semanas en primavera y verano.
Prevención
- Planta en suelo ácido o en sustrato para acidófilas, y renueva parte del sustrato de las macetas cada dos o tres años.
- Riega con agua de lluvia o con agua poco calcárea.
- Abona en primavera con un fertilizante para acidófilas, sin pasarte.
- Coloca la planta en semisombra y acolcha el suelo.
Preguntas frecuentes
¿Sirve echar vinagre al agua de riego?
Es un parche: unos pocos mililitros de vinagre por cada 5 litros bajan algo el pH de un agua dura, pero no corrigen un suelo calizo. Si lo haces, no te pases, y combínalo con quelato de hierro y un sustrato adecuado.
¿Hay que quitar las hojas amarillas?
No hace falta. Mientras conserven algo de verde, siguen alimentando a la planta. Retira solo las que estén secas o claramente enfermas.
¿Por qué mi hortensia azul se vuelve rosa y además amarillea?
Porque ambas cosas tienen el mismo origen: el pH del suelo está subiendo. Con pH alto, la hortensia no absorbe ni el aluminio que da el color azul ni el hierro que mantiene verdes sus hojas. Acidificar el sustrato y regar con agua blanda corrige los dos problemas.