Por qué mi manzano tiene hojas amarillas: causas y remedios
- 19 Jun, 2026
Un manzano con hojas amarillas en primavera o verano tiene casi siempre un problema de nutrición o de raíces. En los suelos calizos, tan frecuentes en España, la causa más habitual es la clorosis férrica: las hojas jóvenes de las puntas salen amarillas con los nervios verdes. Si lo que amarillea son las hojas viejas de la base de los brotes, suele faltar magnesio o nitrógeno. Y si el amarilleo llega en octubre o noviembre y afecta a todo el árbol a la vez, es la caída otoñal normal.
Diagnóstico rápido
| Síntoma | Causa probable |
|---|---|
| Hojas de las puntas amarillas con los nervios verdes, en suelo calizo | Clorosis férrica |
| Hojas viejas con amarilleo entre los nervios y zonas que se secan; caen en verano | Carencia de magnesio |
| Todo el árbol verde pálido, hojas pequeñas y poco crecimiento | Falta de nitrógeno |
| Hojas con manchas verde oliva que amarillean y caen; frutos con costras | Moteado |
| Hojas apagadas, con punteado fino y tono bronce | Araña roja |
| Hojas enrolladas y amarillentas en los brotes, con colonias de pulgón | Pulgones |
| Amarilleo tras lluvias o riegos excesivos; corteza del cuello oscura | Asfixia radicular o podredumbre del cuello |
| Manchas amarillo crema irregulares, siempre en las mismas ramas | Virus del mosaico del manzano |
| Hojas del interior que amarillean y caen en pleno verano seco | Falta de agua |
| Todo el árbol amarillo a partir de octubre | Senescencia otoñal |
Causas y soluciones
1. Clorosis férrica
En los suelos calizos y con pH alto el hierro está presente, pero en formas que la raíz no puede absorber. Las hojas nuevas salen amarillo limón con una red de nervios verdes y, en casos graves, casi blancas y con los bordes quemados. Empeora en primaveras frías y lluviosas y en suelos encharcados. Los patrones enanizantes suelen ser más sensibles que los francos.
Qué hacer:
- Aplica un quelato de hierro EDDHA al suelo al inicio de la brotación, disuelto en agua y repartido en la zona de goteo de la copa, a la dosis de la etiqueta. Repite al año siguiente: en suelos muy calizos el problema vuelve.
- Para un efecto rápido en hojas ya formadas, sirve una pulverización foliar con un corrector de hierro, aunque solo reverdece las hojas tratadas.
- Mejora el drenaje y aporta materia orgánica bien hecha cada invierno.
2. Carencia de magnesio
Las hojas viejas, en la base de los brotes, amarillean entre los nervios desde el centro y aparecen zonas pardas que se secan. A mediados de verano caen y dejan los brotes pelados por abajo con las puntas aún verdes. Es más frecuente en suelos arenosos y ácidos y cuando se abusa de abonos potásicos.
Qué hacer: pulveriza sulfato de magnesio al 1–2 % (10–20 g por litro) sobre las hojas, al atardecer, dos o tres veces separadas dos semanas. En suelo, aporta un abono con magnesio a finales de invierno y no te excedas con el potasio.
3. Falta de nitrógeno
El árbol entero se ve verde claro, las hojas son pequeñas, los brotes crecen poco y las hojas viejas amarillean antes que las nuevas. Es típico de manzanos rodeados de césped, que les roba el nitrógeno, o de árboles que llevan años sin abonar.
Qué hacer: mantén limpio de hierba un círculo de al menos 1 m alrededor del tronco, cúbrelo con compost o estiércol bien descompuesto a finales de invierno y completa con abono en primavera si el árbol sigue pálido. No abones a partir de mediados de verano: los brotes tardíos sufren con las heladas. Tienes cantidades y épocas en cómo fertilizar el manzano.
4. Exceso o falta de agua
El manzano no tolera el encharcamiento. Tras días con el suelo saturado, las raíces se asfixian y el árbol amarillea de forma general; si además la corteza del cuello aparece oscura y blanda, puede haber podredumbre causada por Phytophthora. En el extremo opuesto, en zonas de veranos calurosos, la falta de riego en julio y agosto hace que amarilleen y caigan las hojas del interior y que la fruta se quede pequeña.
Qué hacer: riega en profundidad y de forma espaciada, sin mojar el tronco, y deja que la superficie se oree entre riegos. Despeja la base del tronco de tierra y acolchado. Las cantidades por edad y época están en cada cuánto regar el manzano.
5. Moteado
Es la enfermedad más extendida del manzano en las zonas húmedas. Empieza con manchas verde oliva, aterciopeladas, que se oscurecen; las hojas muy atacadas amarillean y caen antes de tiempo, y los frutos muestran costras y grietas. Se instala en primaveras lluviosas.
Qué hacer: recoge y retira las hojas caídas en otoño, que es donde pasa el invierno el hongo; poda para airear la copa y, si el año anterior hubo mucho, haz un tratamiento preventivo con cobre al inicio de la brotación, respetando la etiqueta. Si las hojas caen sobre todo en verano, revisa también la caída prematura de hojas del manzano.
6. Araña roja y pulgones
La araña roja del manzano deja las hojas apagadas, con punteado fino y aspecto bronceado, sobre todo en veranos secos. El pulgón ceniciento enrolla y amarillea las hojas de los brotes en primavera y deforma los frutos pequeños, y el pulgón lanígero forma colonias algodonosas en heridas de ramas y tronco.
Qué hacer: protege la fauna auxiliar (mariquitas, crisopas, sírfidos y ácaros depredadores), evita los insecticidas de amplio espectro y usa jabón potásico o aceite de parafina en los focos, leyendo siempre la etiqueta. Para los ácaros, consulta cómo eliminar la araña roja del manzano.
7. Virus del mosaico del manzano
Produce manchas y bandas de color amarillo crema, irregulares, que aparecen cada primavera en las mismas ramas. No tiene tratamiento, pero en la mayoría de los casos el árbol convive con él y sigue produciendo. No uses ese árbol para sacar púas de injerto.
Amarilleo normal de otoño
Desde octubre, con días más cortos y noches frescas, el manzano retira la clorofila de las hojas y estas amarillean de forma pareja en todo el árbol antes de caer. No es un síntoma de nada. Solo debería preocuparte si el árbol pierde casi toda la hoja en agosto o principios de septiembre.
Prevención
- Antes de plantar, comprueba si tu suelo es calizo y, si lo es, elige un patrón tolerante.
- Abono equilibrado a finales de invierno, sin excesos de potasio ni de nitrógeno.
- Riego regular en verano, sin encharcar, y base del tronco despejada.
- Limpieza de hojas caídas y poda de aireación cada invierno.
- Revisión de brotes en primavera para detectar pulgones y ácaros a tiempo.
Cuándo el manzano no tiene arreglo
Un manzano con clorosis o carencias casi siempre se recupera si se actúa. Es mala señal que la corteza del cuello esté podrida en todo su contorno, que el árbol se seque por ramas enteras año tras año o que las raíces principales estén muertas. En esos casos, lo sensato es arrancarlo y replantar en otro sitio con mejor drenaje.
Preguntas frecuentes
¿Sirve enterrar clavos oxidados para la clorosis?
No. El óxido de hierro es tan insoluble en un suelo calizo como el hierro que ya hay en él. Lo que funciona es un quelato estable en suelos de pH alto, como el EDDHA.
¿Puedo abonar un manzano con hojas amarillas en pleno verano?
Solo con correcciones foliares de magnesio o hierro si están confirmadas. Un abonado nitrogenado en verano estimula brotes tardíos que no endurecen antes del invierno.
¿Las hojas amarillas afectan a la cosecha?
Sí, si duran. Con menos hoja sana el árbol fabrica menos azúcares: las manzanas salen más pequeñas y menos sabrosas, y la floración del año siguiente se resiente.