Cuándo abonar las sandías: fondo, cuajado y engorde
- 19 Jun, 2026
La sandía se abona en dos tiempos: antes del trasplante, con estiércol bien descompuesto o compost enterrado en el suelo, y durante el cultivo con refuerzos ligeros que cambian según la fase: algo de nitrógeno hasta la floración, potasio desde que cuajan los primeros frutos y ningún nitrógeno en las últimas dos o tres semanas antes de cosechar.
Las fases de abonado de la sandía
| Fase | Momento | Qué necesita | Qué aportar |
|---|---|---|---|
| Preparación del suelo | 2–4 semanas antes del trasplante | Materia orgánica | 3–4 kg/m² de estiércol maduro o compost |
| Arraigo | Primeras 2–3 semanas tras el trasplante | Poco | Nada, o un poco de humus en el hoyo |
| Crecimiento de las guías | Hasta la floración | Nitrógeno moderado y fósforo | Un aporte equilibrado |
| Floración y cuajado | Cuando aparecen las flores femeninas | Equilibrio, sin exceso de nitrógeno | Abono con más potasio |
| Engorde | 3–5 semanas tras el cuajado | Mucho potasio | Aportes ricos en potasio |
| Maduración | Últimas 2–3 semanas | Ninguno | Nada, y menos riego |
Las fechas dependen de la zona: en el litoral mediterráneo y en el sur se trasplanta desde abril y se cosecha desde finales de junio; en la meseta, el trasplante va a mediados o finales de mayo y la cosecha se concentra en agosto. Tienes el calendario de cada clima en cuándo plantar sandías.
El abonado de fondo
La sandía es exigente: tiene un ciclo de 90–120 días y frutos de varios kilos. Por eso el abonado de fondo es el más importante.
- Elige materia orgánica muy hecha: estiércol de oveja, vaca o caballo con varios meses de compostaje, o compost casero maduro. La gallinaza es mucho más concentrada; si la usas, no pases de 1 kg/m² y que esté bien compostada.
- Repártela en toda la superficie o en franjas de un metro de ancho donde irán las líneas de plantas, a razón de 3–4 kg/m².
- Entiérrala en los primeros 20–25 cm con una cava ligera o una motoazada.
- Si plantas en hoyos, prepara cada uno de unos 40 × 40 cm y mezcla la tierra con dos o tres paladas de compost.
- Deja pasar al menos dos semanas antes de trasplantar, con el suelo húmedo.
Durante el cultivo: cobertera o fertirriego
Con riego por goteo, lo más práctico es añadir abono soluble al agua una vez por semana, a dosis bajas (en torno a 1 g por litro, siguiendo la etiqueta). Hasta la floración, un abono equilibrado; desde el cuajado, uno rico en potasio, como el nitrato potásico o el sulfato potásico.
Sin goteo, dos o tres coberteras bastan:
- Al empezar a alargarse las guías: 30–40 g/m² de abono complejo en un surco a 20–30 cm del pie, tapado y regado.
- Al cuajar los primeros frutos: la misma cantidad, mejor de un abono con más potasio que nitrógeno.
- Opcional, a mitad del engorde: solo potasio si el suelo es pobre.
En cultivo ecológico, el purín de ortiga sirve en la fase de crecimiento de las guías, no en el engorde, porque es rico en nitrógeno; las dosis están en purín de ortiga para sandías. Para el potasio, la ceniza de madera es una opción en suelos ácidos.
Por qué el exceso de nitrógeno arruina la cosecha
La sandía responde al nitrógeno con guías enormes y mucha hoja, pero:
- Las flores femeninas tardan en salir y cuajan peor.
- Los frutos son menos dulces y maduran más tarde.
- Aumenta el riesgo de frutos rajados o huecos, sobre todo si al exceso de vigor se suma un riego irregular.
- Los brotes tiernos atraen más pulgón.
La dulzura no la da el abono, sino el sol, el potasio y un riego más espaciado en la fase final.
Podredumbre apical
Es menos frecuente que en el tomate, pero también aparece en la sandía: una mancha oscura y hundida en la punta del fruto. No suele faltar calcio en el suelo, sino que la planta no lo transporta bien por un riego irregular, un suelo salino o un exceso de nitrógeno y potasio. La solución principal es regar con regularidad y acolchar.
Diferencias según la zona
- Litoral mediterráneo y sureste: el agua de riego suele ser algo salina, y los abonos minerales suman sales. Fracciona mucho, usa dosis bajas y prefiere el sulfato potásico al cloruro potásico.
- Meseta e interior: el ciclo es más corto; no retrases las coberteras porque la planta tiene menos tiempo para recuperarse.
- Zonas atlánticas: las lluvias de primavera lavan el nitrógeno. El acolchado plástico o de paja ayuda a conservar el abono y a calentar el suelo.
Errores habituales
- Echar estiércol fresco en el hoyo: quema las raíces de la plántula.
- Abonar en la maduración: frutos más aguados y menos azúcar.
- Abonar con el suelo seco o en las horas de más calor.
- Dejar el abono pegado al cuello de la planta.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas veces hay que abonar la sandía?
Además del abonado de fondo, dos o tres coberteras si riegas a manta o con manguera, o un aporte pequeño cada semana si tienes goteo, desde el arraigo hasta unas tres semanas antes de cosechar.
¿Sirve el abono de tomates para la sandía?
Sí. Los abonos para tomate suelen ser ricos en potasio y encajan bien desde el cuajado. Ajusta la dosis a la etiqueta.
¿Cómo sé si el abono ha funcionado?
Por los frutos: buen tamaño, corteza sana y dulzor. Para acertar con el momento de recogerlos, consulta cuándo cosechar sandías.