Cuándo cosechar melones: señales según el tipo de melón

Cuándo cosechar melones: señales según el tipo de melón

El momento de cosechar el melón depende del tipo. Los cantalupos, Charentais y Galia avisan solos: el rabo se agrieta en círculo y el fruto se desprende con una ligera presión. Los piel de sapo, amarillos y tendrales no se sueltan, y la señal es que se seca el zarcillo que nace junto al fruto, la base cede un poco y la piel cambia de tono. En España la cosecha va de junio en el sureste a septiembre en el interior y el norte. El melón no gana azúcar después de cortarlo, así que hay que acertar en la mata.

Cómo saber si un melón está maduro

Cantalupos, Charentais y Galia

  • Grieta en el rabo. Alrededor de la unión del rabo aparece una grieta circular. Cuando rodea todo el rabo, el melón está en su punto.
  • Se suelta solo. Con una presión suave del pulgar sobre el rabo, el fruto se separa. Si hay que forzarlo, está verde; si ya se ha soltado y está en el suelo, cómelo cuanto antes.
  • Aroma intenso a melón, que se nota sin acercarse mucho.
  • Cambio de color. El fondo verde de la piel pasa a crema o amarillento bajo el reticulado.

Piel de sapo, amarillo, tendral y similares

  • Zarcillo seco. En el mismo nudo del que sale el melón hay un zarcillo y una hoja pequeña. Cuando se secan y se ponen marrones, el fruto está maduro o le faltan muy pocos días. Es la señal más fiable.
  • La base cede. El extremo opuesto al rabo, donde estaba la flor, se hunde ligeramente al presionarlo con el pulgar.
  • Mancha de apoyo amarillenta. La zona que toca el suelo pasa de blanca a crema o amarilla.
  • Piel más mate. El piel de sapo pierde brillo y se oscurece algo; el amarillo canario toma un amarillo intenso y uniforme.

Golpear el melón con los nudillos y escuchar un sonido sordo es un recurso clásico, pero poco fiable por sí solo. Úsalo solo para confirmar lo que te dicen el zarcillo y la base.

Desde que cuaja la flor hasta que el melón madura pasan, según la variedad y el calor, de cinco a ocho semanas. Los cantalupos y el Galia son los más rápidos; el piel de sapo y el tendral, los más lentos.

Calendario de cosecha por zonas

ZonaProvincias de ejemploCosecha habitual
Sureste semiáridoMurcia, Almeríajunio–agosto
Interior cálido del surSevilla, Córdoba, Badajozjulio–septiembre
Litoral mediterráneoValencia, Castellón, Tarragonajulio–septiembre
MesetaCiudad Real, Toledo, Madridagosto–septiembre
Valle del EbroZaragoza, Lleida, La Riojaagosto–septiembre
Atlántica interiorOurense, El Bierzo, Navarraagosto–septiembre
AtlánticaGalicia y Cantábrico, mejor en invernaderoagosto–septiembre
Meseta fríaLeón, Burgos, Soriaseptiembre, con variedades precoces
Canariascosta y medianías bajasmayo–septiembre

En La Mancha, tierra de piel de sapo, la cosecha fuerte llega en agosto y se alarga hasta las primeras lluvias de septiembre. En la meseta fría y en el norte el verano se queda corto: si los melones no maduran antes de que refresquen las noches, ya no lo harán bien.

Cómo cortar el melón

  1. Recoge temprano, con el fruto fresco. Así aguanta más y se manipula mejor.
  2. En los que no se sueltan, corta el rabo con tijeras o navaja dejando 2–3 cm pegados al fruto. Un rabo arrancado deja una herida por la que entra la podredumbre.
  3. En cantalupos y Galia, basta con levantarlo; si se desprende solo, no necesitas cortar nada.
  4. No tires de la guía ni des la vuelta a la mata para buscar frutos: las guías se rompen con facilidad y la planta todavía tiene melones pequeños por madurar.
  5. Lleva los melones a la sombra en cuanto los cortes.

El riego en las últimas semanas

Durante el engorde el melón necesita agua regular, pero en la maduración conviene reducir el riego. Así se concentran los azúcares y se evita que el fruto se raje. Un riego abundante o una tormenta con el melón casi maduro suelen dar frutos rajados y aguados. Tienes las pautas por fases en cada cuánto regar los melones.

Para que no se pudra por debajo, coloca una teja, una tabla o un poco de paja bajo cada fruto mientras engorda.

Errores habituales

  • Cortar por calendario o por tamaño sin mirar el zarcillo ni el rabo.
  • Dejar cantalupos pasados en la mata: se rajan, fermentan y atraen moscas y avispas.
  • Arrancar el piel de sapo tirando del fruto.
  • Perder las hojas por oídio al final del verano. Sin hojas sanas el melón no acumula azúcar. Si ves polvo blanco en las hojas, actúa pronto con lo que explicamos en melón con hojas blancas.

Conservación

  • Cantalupo, Charentais y Galia: poca vida, unos días a temperatura ambiente y algo más en el frigorífico.
  • Piel de sapo: varias semanas en un lugar fresco, seco y oscuro, sin golpes.
  • Tendral: el de más larga conservación. Tradicionalmente se colgaba en lugares frescos y ventilados para consumirlo en otoño e invierno.

Un melón entero no necesita frigorífico si lo vas a comer pronto. Una vez abierto, guárdalo tapado en la nevera y consúmelo en dos o tres días.

Preguntas frecuentes

¿Madura el melón después de cortarlo?

No gana azúcar. Los cantalupos se ablandan y aromatizan un poco más, pero su dulzor es el que tenían al cortarlos. Los piel de sapo apenas cambian.

¿Por qué mis melones no son dulces?

Por falta de calor y de sol, por un riego excesivo al final o por haber perdido hojas antes de la maduración. También influye cortarlos antes de tiempo. Encontrarás más detalles en cómo cultivar melones.

¿Cuántos melones da cada mata?

Depende del tipo y del cultivo. Los melones grandes, como el piel de sapo, suelen dar de dos a cuatro frutos buenos por planta; los pequeños, como el Galia o el Charentais, algunos más.