Por qué mi melón tiene hojas amarillas y cómo recuperarlo
- 15 Aug, 2026
Cuando las hojas viejas del melón amarillean entre los nervios justo mientras engordan los frutos, lo más frecuente es una carencia de magnesio o de nitrógeno: la planta vacía sus hojas bajas para alimentar los melones. Si el amarilleo viene acompañado de marchitez en las horas de calor, el problema está en las raíces (exceso de riego u hongos del suelo). Y si aparecen manchas angulosas o un mosaico verde y amarillo, piensa en mildiu o en virus.
Diagnóstico rápido
| Síntoma | Causa probable |
|---|---|
| Hojas viejas, cerca de los frutos, amarillas entre los nervios, que siguen verdes | Carencia de magnesio |
| Toda la planta verde pálido, hojas pequeñas, empezando por las de abajo | Falta de nitrógeno |
| Plantas recién trasplantadas amarillentas y paradas | Frío en el suelo o trasplante |
| Amarilleo y marchitez a mediodía con la tierra húmeda | Exceso de riego, asfixia |
| Amarillea una guía o un lado de la planta; vasos marrones al cortar el tallo | Fusariosis |
| Manchas amarillas angulosas entre los nervios, pelusa gris en el envés | Mildiu |
| Punteado amarillo fino y telarañas en el envés | Araña roja |
| Amarilleo entre nervios en hojas viejas que va subiendo, con mosca blanca | Virus de amarilleo |
| Mosaico verde y amarillo, hojas deformes, frutos con abultamientos | Virus transmitidos por pulgón |
| Hojas basales amarillas al final de la cosecha | Envejecimiento natural |
Causas y soluciones
1. Carencia de magnesio o de nitrógeno
El melón es muy exigente cuando carga frutos. El magnesio se mueve dentro de la planta hacia donde más falta hace, así que las primeras hojas en amarillear entre los nervios son las viejas, junto a los melones. Es más frecuente en suelos arenosos y cuando se ha abonado con mucho potasio. La falta de nitrógeno, en cambio, da un verde pálido uniforme en toda la planta y frena el crecimiento de las guías.
Qué hacer:
- Para el magnesio, pulveriza sulfato de magnesio al 1 % (10 g por litro) sobre las hojas al atardecer, dos o tres veces cada 10–15 días.
- Para el nitrógeno, aporta un abono líquido equilibrado o purín de ortiga diluido durante el crecimiento de las guías, y reduce los aportes cuando los frutos empiecen a madurar.
- La próxima temporada, incorpora compost bien hecho antes de plantar y reparte el abonado. Tienes un calendario en cómo fertilizar los melones.
2. Riego excesivo o irregular
Las raíces del melón necesitan aire. Con riegos frecuentes en suelo pesado o con el agua acumulada tras una tormenta, se asfixian: las hojas amarillean, la planta se marchita en las horas centrales y se recupera por la noche. El riego irregular, con días de sequía seguidos de grandes riegos, también amarillea las hojas y raja los frutos.
Qué hacer: riega por goteo, con regularidad y sin encharcar, manteniendo el suelo húmedo pero no empapado. Durante la maduración reduce el agua, lo que además concentra el azúcar. Las cantidades están en cada cuánto regar los melones.
3. Frío después del trasplante
Un melón plantado con el suelo por debajo de 15–16 °C o con noches frías se queda parado, con las hojas amarillentas y sin crecer durante semanas. Suele recuperarse cuando sube la temperatura, pero pierde precocidad.
Qué hacer: espera a que el suelo supere esa temperatura y las mínimas nocturnas pasen de 12 °C. En zonas frescas, un acolchado plástico o una manta térmica en las primeras semanas ayudan mucho.
4. Fusariosis y otros hongos del suelo
La fusariosis del melón obstruye los vasos de la planta. Lo típico es que amarillee y se marchite una guía o un lado de la mata, y que al cortar el tallo cerca del suelo se vea un anillo marrón. Avanza hasta secar la planta. En zonas cálidas también se da el colapso del melón: plantas aparentemente sanas que se derrumban de golpe cuando los frutos están a punto de madurar, por hongos que destruyen las raíces.
Qué hacer: no tiene cura. Arranca las plantas afectadas con su cepellón y no las compostes. En la siguiente plantación, cambia de sitio (al menos 3–4 años sin cucurbitáceas), elige variedades con resistencia a fusarium, que la mayoría de los híbridos comerciales indican en el sobre, o usa plantas injertadas. Si la planta entera se viene abajo, revisa por qué se marchita el melón.
5. Mildiu
Produce manchas amarillas angulosas, limitadas por los nervios, que acaban secándose; por el envés aparece una pelusa gris violácea. Aparece con rocío, humedad alta y temperaturas suaves, y puede secar la planta en pocos días. Tienes el tratamiento en mildiu en melones.
6. Plagas y virus
- Araña roja: punteado amarillo muy fino, hojas apagadas y telarañas en el envés en pleno verano seco. Se controla con riego que mantenga algo de humedad ambiental, ácaros depredadores y, si hace falta, jabón potásico o azufre leyendo bien la etiqueta.
- Virus de amarilleo: transmitidos por la mosca blanca, son frecuentes en las zonas meloneras del sureste y en invernadero. Las hojas viejas amarillean entre los nervios, de abajo arriba, y se confunden con la falta de magnesio. La clave es la presencia de mosca blanca y que el abono no mejora nada.
- Mosaicos: los transmite el pulgón y dan hojas abolladas con mosaico verde y amarillo, y frutos con verrugas o deformes.
Qué hacer: los virus no se curan. Arranca pronto las plantas jóvenes afectadas, controla los insectos vectores con trampas cromáticas y jabón potásico, usa malla en el semillero y elimina las malas hierbas del entorno, que hacen de reservorio.
7. Envejecimiento natural
Al final del ciclo, cuando ya se han cosechado los primeros melones, las hojas de la base amarillean y se secan. Es normal y no merece tratamiento.
Prevención
- Planta con el suelo caliente y marcos amplios: 0,8–1 m entre plantas y 1,5–2 m entre líneas.
- Abona con compost antes de plantar y reparte los aportes durante el ciclo.
- Riego por goteo regular y sin mojar las hojas.
- Rota: no repitas melón, sandía, pepino ni calabacín en el mismo sitio en 3–4 años.
- Revisa el envés de las hojas cada semana para detectar mosca blanca, pulgón y araña roja.
Cuándo no tiene arreglo
Una planta con fusariosis, colapso o virus en fase avanzada no se recupera. Si los frutos ya están casi maduros, cosecha lo que puedas aprovechar y arranca la planta. Las carencias y el exceso de riego, en cambio, se corrigen bien si se actúa antes de que la mata pierda la mayoría de las hojas.
Preguntas frecuentes
¿Se pueden comer los melones de una planta con hojas amarillas?
Sí. El amarilleo no los hace peligrosos. Eso sí, si la planta ha perdido muchas hojas antes de tiempo, los melones suelen salir menos dulces y más expuestos al golpe de sol.
¿Hay que quitar las hojas amarillas?
Las que estén totalmente secas o con mildiu, sí, sacándolas del huerto. Las que solo están algo amarillas todavía fabrican azúcares y protegen los frutos del sol: déjalas mientras no transmitan enfermedades.
¿Por qué amarillean solo las hojas que están junto a los melones?
Porque son las que más nutrientes ceden a los frutos. Es la señal clásica de falta de magnesio o de nitrógeno en plena carga.