Mildiu en melones: cómo reconocerlo y salvar la cosecha
- 16 Mar, 2026
El mildiu del melón, causado por Pseudoperonospora cubensis, empieza con manchas amarillas en el haz de las hojas que en pocos días se vuelven pardas y secas, con una pelusilla gris violácea en el envés. No pudre los frutos, pero deja la planta sin hojas justo cuando el melón tiene que llenarse de azúcar, y el resultado son frutos sosos y quemados por el sol. Aparece cuando las hojas pasan horas mojadas con temperaturas suaves, de 15 a 25 °C: rocíos de finales de verano, tormentas, riego por aspersión o invernaderos con condensación.
Si lo detectas pronto, puedes frenarlo cambiando el riego, retirando las hojas peores y protegiendo las sanas con cobre.
Diagnóstico rápido
| Lo que ves | Causa probable |
|---|---|
| Manchas amarillas que pasan a pardas, con pelusa gris en el envés | Mildiu |
| Polvo blanco harinoso que se quita con el dedo | Oídio |
| Manchas angulosas de aspecto aceitoso que se secan y se rompen, sin pelusa | Mancha angular bacteriana |
| Manchas pardas redondeadas con anillos concéntricos | Alternaria |
| Punteado amarillento muy fino y telillas en el envés | Araña roja |
| Planta entera que se marchita de golpe con los melones casi maduros | Problema de raíz o cuello |
| Mosaico verde claro y oscuro, hojas abolladas | Virus |
En el melón, las manchas de mildiu son menos angulosas que en el pepino: se juntan pronto y la hoja parece quemada de fuera hacia dentro. La enfermedad avanza desde las hojas viejas, cerca del cuello, hacia las puntas de las guías. Para salir de dudas, mira el envés a primera hora: el fieltro grisáceo solo aparece con la hoja húmeda.
El polvo blanco es otra enfermedad, el oídio del melón, que se trata de forma distinta. Si la planta se desploma entera en un par de días, el problema está en las raíces: lo explicamos en melón marchito.
Por qué aparece
Rocío y noches más largas
Es la causa más habitual. A partir de finales de agosto las noches se alargan, refresca de madrugada y el rocío deja las hojas mojadas hasta bien entrada la mañana. Los melones de ciclo largo, como los tipos piel de sapo que se recogen en septiembre, son los que más lo sufren.
Agua sobre las hojas
Regar por aspersión o con manguera por encima de la mata, sobre todo por la tarde, crea las condiciones perfectas. Con riego por goteo, en cambio, el mildiu lo tiene mucho más difícil incluso en zonas húmedas.
Zona y tipo de cultivo
En el litoral mediterráneo, con noches húmedas y brisas marinas, y en los invernaderos del sureste en ciclos de primavera y otoño, el mildiu es frecuente. En el interior seco y caluroso rara vez aparece en pleno verano, aunque una racha de tormentas puede desencadenarlo.
Cucurbitáceas vecinas
El mismo patógeno ataca al pepino, al calabacín y a la calabaza, y sus esporas viajan con el viento. Un pepino enfermo cerca de los melones suele ser el primer foco.
Mata cerrada
Plantas muy juntas o guías amontonadas forman un colchón de hojas que no se seca, y ahí empieza la infección.
Qué hacer si tus melones tienen mildiu
- Confirma el diagnóstico mirando el envés de varias hojas afectadas.
- Quita solo las hojas peores. Retira las que estén secas en más de la mitad o cubiertas de fieltro, y sácalas del huerto. No deshojes en exceso: el melón necesita hojas para madurar, así que conserva todas las que rodean a los frutos.
- Riega al pie y por la mañana. Pasa a goteo o riega a chorro suave sobre el suelo. Cuando los frutos se acercan a la madurez, reduce algo el riego: mejora el sabor y seca el ambiente. Tienes las pautas en cada cuánto regar melones.
- Protege las hojas sanas con cobre. Aplica un producto de cobre autorizado en melón, mojando haz y envés, sobre todo antes de días húmedos. Es preventivo y no cura las manchas existentes. No trates en las horas de más calor ni sobre plantas con sed, y respeta el plazo de seguridad: recoge antes los melones que ya estén maduros.
- Tapa los frutos al sol. Si la mata ha perdido muchas hojas, cubre los melones con paja, papel o una tela fina para evitar quemaduras.
- Elige qué frutos salvar. Los melones casi hechos suelen terminar bien. Los que aún son pequeños en septiembre difícilmente madurarán con una planta enferma: quítalos para que la planta concentre lo que le queda en los grandes.
Prevención
- Marco amplio y sol pleno: de 1 a 1,5 m entre plantas y guías ordenadas para que circule el aire.
- Goteo y acolchado. El acolchado de paja o plástico evita salpicaduras y, de paso, mantiene limpios los frutos.
- Plantación temprana para que el grueso de la cosecha llegue en julio y agosto, antes de los rocíos de otoño.
- Variedades con resistencia intermedia a mildiu, que en el sobre aparece como «IR» seguido de «Pcu».
- Nada de exceso de nitrógeno: mata más compacta y más sana.
- Limpieza: arranca los pepinos y calabacines viejos y enfermos y no repitas cucurbitáceas en el mismo bancal al año siguiente.
En cómo cultivar melones tienes el marco de plantación, el riego y la poda completos.
Cuándo no tiene arreglo
Si a mediados de septiembre la mayoría de las hojas están secas y los frutos siguen verdes y pequeños, ya no madurarán. Recoge los que estén hechos, arranca la planta, sácala del huerto y no la eches al compost salvo que lo hagas en caliente.
Preguntas frecuentes
¿Se pueden comer los melones de una planta con mildiu?
Sí. El mildiu no afecta a la pulpa ni la hace tóxica. Si la planta perdió muchas hojas en las últimas semanas, el melón será menos dulce y puede tener zonas quemadas en la piel.
¿Por qué mis melones no saben a nada si la planta parecía bien?
El azúcar del melón se fabrica en las hojas durante las últimas tres o cuatro semanas antes de la cosecha. Si en ese tiempo el mildiu o el oídio secan buena parte del follaje, el fruto alcanza su tamaño pero no su dulzor.
¿El mildiu del melón pasa a las sandías?
Puede afectarlas, porque es el mismo patógeno de todas las cucurbitáceas, pero la sandía suele sufrirlo bastante menos que el melón o el pepino.