Por qué mi melón tiene hojas blancas y cómo tratarlo
- 25 Dec, 2025
Si las hojas de tu melón tienen manchas blancas, como de harina o talco, que se borran al pasar el dedo, es oídio, el hongo más común del melón en verano en España. Aparece con días cálidos y secos y noches húmedas, sobre todo de junio a septiembre, y si se deja avanzar seca las hojas antes de que maduren los frutos. Cuando lo blanco no se borra, la causa es otra: punteado de ácaros o trips, galerías de minador, quemaduras de sol o restos de algún tratamiento.
Diagnóstico rápido: ¿se borra o no se borra?
| Qué ves | Causa probable |
|---|---|
| Polvo blanco en manchas redondas en el haz y el envés; se quita con el dedo | Oídio |
| Punteado blanquecino o amarillento muy fino; telarañas en el envés | Araña roja |
| Zonas plateadas con puntitos negros, sobre todo junto a los nervios | Trips |
| Líneas blancas serpenteantes dentro de la hoja | Minador |
| Placas blanquecinas secas, como papel, en las hojas más expuestas | Quemadura de sol o golpe de calor |
| Manchas blancas o amarillentas que aparecen tras tratar, a veces con bordes quemados | Restos o fitotoxicidad de azufre, caolín o jabón |
| Velo blanco uniforme tras pulverizar o regar por aspersión con agua dura | Cal del agua |
Oídio: la causa más probable
El oídio de las cucurbitáceas lo causan sobre todo los hongos Podosphaera xanthii y Golovinomyces orontii. A diferencia del mildiu, no necesita que la hoja esté mojada: le basta con humedad ambiental alta por la noche y temperaturas templadas o cálidas. Por eso aparece en pleno verano, tanto al aire libre como en invernadero.
Empieza con pequeñas manchas blancas y redondas en las hojas viejas y en las más sombreadas, que se multiplican y se juntan hasta cubrir la hoja. Después la hoja amarillea, se seca y se vuelve quebradiza. Una planta que pierde muchas hojas deja los melones al sol, con golpes de sol en la piel, y los frutos maduran con menos azúcar.
Cómo tratarlo
- Actúa pronto. Revisa las hojas viejas cada semana desde que la planta empieza a correr. En cuanto veas las primeras manchas, quita las hojas más afectadas y sácalas del huerto.
- Azufre. Es el tratamiento clásico, mojable o en polvo. El melón lo tolera peor que otras cucurbitáceas: no lo apliques con más de 28–30 °C ni a pleno sol, trata a primera hora o al atardecer y, si no conoces tu variedad, prueba antes en unas pocas hojas. No lo mezcles con aceites ni lo uses poco antes o después de tratar con ellos.
- Bicarbonato potásico. Hay productos registrados a base de hidrogenocarbonato de potasio que secan el hongo por contacto. Son útiles cuando ya hay manchas y se repiten cada 7–10 días.
- Respeta la etiqueta. Sigue la dosis y el plazo de seguridad antes de cosechar, aunque se trate de productos admitidos en agricultura ecológica.
Tienes el tratamiento más detallado y las fases de la enfermedad en oídio en melones.
Otras causas de hojas blancas en el melón
Araña roja
Con calor seco, los ácaros se multiplican en el envés y vacían las células de la hoja, que se llena de un punteado blanquecino hasta verse descolorida y apagada. Con lupa se ven los ácaros y finas telarañas. Mantener algo de humedad ambiental, retirar las hojas más dañadas y usar jabón potásico o ácaros depredadores suele frenarla. Lo tienes paso a paso en cómo eliminar la araña roja del melón.
Trips
Raspan la superficie de la hoja y dejan zonas plateadas con puntitos negros, que son sus excrementos. Son frecuentes en primavera y en invernadero, y algunos transmiten virus. Las placas adhesivas azules ayudan a detectarlos, y el jabón potásico al envés reduce las poblaciones.
Minador
Las larvas de una pequeña mosca excavan galerías blanquecinas y serpenteantes dentro de la hoja. Salvo ataques muy fuertes, la planta lo tolera. Retira las hojas más dañadas y no uses insecticidas de amplio espectro, que eliminan a las pequeñas avispas que lo parasitan.
Quemaduras de sol y golpes de calor
Tras una ola de calor, un despunte fuerte o en plantas trasplantadas sin aclimatar, las hojas más expuestas pueden mostrar placas blanquecinas, secas y quebradizas. No se contagian ni se extienden. Evita deshojar en verano, riega bien antes de los días de más calor y, en zonas muy cálidas, una malla de sombreo ligera protege la planta en lo peor de julio y agosto.
Restos de tratamientos y cal
El caolín, que se usa contra el calor y algunos insectos, deja una película blanca a propósito. El azufre en polvo deja un velo amarillento, y el agua muy dura, manchas de cal al evaporarse. Si la mancha se va al frotar con un paño húmedo y no hay polvo que se regenere, no es oídio.
Prevención
- Respeta un marco amplio, de 0,8–1 m entre plantas y 1,5–2 m entre líneas, para que circule el aire.
- Riega por goteo, sin mojar las hojas, y evita los excesos de nitrógeno, que dan hojas tiernas y muy sensibles.
- Elige variedades con resistencia o tolerancia al oídio; la mayoría de los híbridos de piel de sapo, cantalupo o Galia lo indican en el sobre.
- Revisa las hojas cada semana y empieza el tratamiento con las primeras manchas.
- Al terminar la temporada, retira los restos de las plantas y no repitas cucurbitáceas en el mismo sitio en 3–4 años.
El marco, el riego y el abonado que reducen estos problemas están explicados en cómo cultivar melones.
Cuándo no merece la pena tratar
Si el oídio aparece cuando los melones ya están a punto de cosechar, tratar apenas cambia el resultado: recoge los frutos cuando maduren y arranca después las plantas. Tampoco compensa insistir con plantas que han perdido casi todas las hojas a mitad de engorde, porque sus melones no llegarán a endulzar.
Preguntas frecuentes
¿Se pueden comer los melones de una planta con oídio?
Sí. El hongo no ataca el interior del fruto ni lo vuelve tóxico. Solo hay que lavarlos y respetar el plazo de seguridad del producto que hayas usado.
¿El oídio del melón pasa a las calabazas y los pepinos?
Sí. Los mismos hongos atacan a todas las cucurbitáceas: melón, sandía, calabacín, calabaza y pepino. Por eso conviene revisar y tratar todas a la vez.
¿Funciona la leche contra el oídio?
Diluida en agua, en proporción de una parte por nueve, puede frenar algo los ataques leves si se aplica de forma preventiva. En ataques fuertes no basta, y en ese caso es mejor recurrir al azufre o al bicarbonato potásico.