Melón marchito: por qué se mustia la planta y cómo salvarla

Melón marchito: por qué se mustia la planta y cómo salvarla

Un melón marchito tiene arreglo si la causa es el calor o el riego: la planta que se mustia a mediodía y se recupera al atardecer solo está regulando su agua, y la que se mustia con la tierra seca se recupera con un riego profundo. Si sigue lacia por la mañana con el suelo húmedo, el problema está en las raíces o en los vasos. Entonces hay que pensar en fusariosis, con los vasos del tallo pardos al cortarlo, o en el colapso de las raíces, que tumba la planta cargada de frutos poco antes de la cosecha.

Diagnóstico rápido

Qué vesCausa probable
Hojas lacias a mediodía que se recuperan al atardecerCalor (normal)
Planta mustia y tierra seca a 10 cmFalta de riego
Planta mustia con tierra empapada; cuello oscuro y blandoEncharcamiento
Una guía o media planta mustia; vasos pardos al cortar el talloFusariosis
Planta que se desploma en días, con frutos casi madurosColapso o muerte súbita
Lesión aceitosa en el cuello con gotitas de goma ámbarChancro gomoso
Raíces con bultos y nudosNematodos
Plántula cortada o roída a ras de sueloGusanos grises o roedores
Hojas viejas secas tras la cosechaFin de ciclo

Cómo averiguar qué tiene tu melón

  1. Mira la hora. Si la marchitez aparece solo en las horas de más calor y a primera hora la planta está tersa, es transpiración.
  2. Mete el dedo en la tierra a unos 10 cm junto a la planta. Seca: falta agua. Empapada: sobra.
  3. Revisa el cuello, la base del tallo a ras de suelo: si está oscuro, blando, agrietado o con goma, hay un hongo en el cuello.
  4. Corta una guía mustia cerca de la base: si el interior tiene puntos o estrías pardas, el hongo está en los vasos.
  5. Si la planta está perdida, arráncala y mira las raíces: nudos, raíces pardas sin raicillas finas o puntitos negros te dirán el motivo.

Causas y soluciones

Marchitez por calor

El melón tiene hojas grandes que evaporan mucha agua. Con más de 32–35 °C, incluso con la tierra húmeda, las hojas se ablandan en las horas centrales del día para protegerse. Si por la tarde se recuperan, no riegues de más: encharcar el suelo para evitarlo causa más daño que la propia marchitez.

Falta de riego o riego irregular

Desde la floración hasta que los frutos alcanzan su tamaño final, el melón necesita un riego regular. Si la tierra se seca en profundidad, la planta se mustia y no se recupera por la tarde. Los riegos irregulares, además, agrietan los frutos.

Solución: riega a fondo hasta mojar 20–30 cm de suelo, preferiblemente por goteo y a primera hora; acolcha con paja o plástico para que la humedad dure. En la última fase de maduración puedes reducir algo el agua para concentrar azúcares, pero sin dejar que la planta se mustie. Tienes la pauta completa en cada cuánto regar los melones.

Encharcamiento

En suelos pesados o con riegos diarios abundantes, las raíces se asfixian y pierden su capacidad de absorber agua: la planta se mustia aunque la tierra esté mojada, y el cuello puede oscurecerse. Deja secar el suelo, cultiva sobre caballones y riega con menos frecuencia pero más a fondo.

Fusariosis

Es un hongo del suelo específico del melón que entra por las raíces y bloquea los vasos. Una guía o un lado de la planta amarillea y se mustia; a veces aparece una estría parda a lo largo del tallo, cerca del suelo. Al cortar el tallo, los vasos se ven pardos.

Solución: no tiene cura. Retira la planta con sus raíces y no la eches al compost. El hongo sobrevive muchos años en el suelo, así que no vuelvas a plantar melón en ese lugar hasta pasados varios años. La forma más segura de cultivar en suelos afectados es usar variedades con resistencia a fusarium indicada en el sobre o plantas injertadas sobre patrones de calabaza.

Colapso o muerte súbita

En zonas cálidas con melón repetido en la misma tierra, algunas plantas cargadas de frutos se desploman en pocos días cuando llegan los calores fuertes, justo antes de la cosecha. Primero amarillean las hojas del centro y luego se mustia toda la planta. Las raíces están pardas, sin raicillas finas y, a veces, con puntitos negros. Lo provocan varios hongos de raíz que se ven favorecidos por el calor, la salinidad y la repetición del cultivo.

Solución: cosecha los frutos que estén maduros, porque el melón no gana azúcar una vez separado de la planta. Para los años siguientes, rota cultivos, usa agua de riego de buena calidad y plantas injertadas.

Chancro gomoso y otras podredumbres del cuello

Un hongo forma en el cuello o en los tallos una lesión de aspecto aceitoso, que se agrieta y suelta gotitas de goma ámbar o rojiza, con puntitos negros. El tallo queda estrangulado y la planta se marchita. Ocurre cuando el cuello está siempre húmedo. Riega lejos del tallo, no lo entierres al trasplantar y retira las plantas afectadas.

Nematodos

Los nematodos de las agallas forman nudos en las raíces que dificultan la absorción de agua: las plantas crecen menos y se mustian con el calor aunque haya agua. Son frecuentes en suelos arenosos y cálidos. La rotación, la solarización en verano y los portainjertos tolerantes son la base del control; tienes los detalles en cómo eliminar los nematodos en melones.

Gusanos grises y roedores

En las primeras semanas tras el trasplante, los gusanos grises cortan el tallo a ras de suelo por la noche y la plántula aparece tumbada y mustia. Busca la oruga enrollada en la tierra de alrededor al atardecer. Los topillos y ratones roen el cuello y las raíces en plantas ya formadas.

Prevención

  • Trasplanta con el suelo caliente, por encima de unos 15 °C, y con el cepellón entero: las raíces del melón toleran mal la manipulación. Tienes las fechas por zona en cuándo plantar melones.
  • Planta sobre caballón y riega por goteo, lejos del cuello.
  • No repitas melón, sandía ni otras cucurbitáceas en el mismo sitio en tres o cuatro años.
  • Elige variedades con resistencias indicadas en el sobre o plantas injertadas si ya has tenido fusariosis o colapso.
  • Acolcha el suelo para mantener humedad estable.

Cuándo no tiene arreglo

Una planta con fusariosis, colapso o el cuello estrangulado no se recupera. Aprovecha los frutos que estén cerca de madurar y retírala entera, raíces incluidas. Al final de la temporada, tras la cosecha, también es normal que la planta se agote y se seque: no es una enfermedad.

Preguntas frecuentes

¿Se pueden comer los melones de una planta marchita?

Sí, la marchitez no los hace tóxicos. Pero si la planta muere antes de que maduren, los frutos tendrán poco azúcar, porque el melón no sigue endulzándose después de cortarlo.

¿Por qué se marchita el melón justo después del trasplante?

Normalmente por daño en las raíces al sacarlo de la bandeja, por trasplantar con el suelo frío o por pleno sol el primer día. Trasplanta al atardecer, riega bien y, si hace mucho sol, sombrea un par de días.

¿Debo regar el melón cada vez que se mustia?

No. Comprueba primero la humedad del suelo. Si está húmedo y la planta se recupera al caer la tarde, no hace falta regar; hacerlo solo favorece el encharcamiento y los hongos del cuello.