Mildiu en espinacas: síntomas, causas y cómo frenarlo

Mildiu en espinacas: síntomas, causas y cómo frenarlo

El mildiu de la espinaca lo causa Peronospora effusa y se reconoce por manchas amarillo pálido de borde difuso en el haz de las hojas y, justo debajo, en el envés, una pelusilla gris violácea. Es la enfermedad más seria de este cultivo y aparece con tiempo fresco y húmedo, entre 8 y 18 °C, cuando las hojas pasan muchas horas mojadas por rocío, niebla o lluvia. Son las mismas condiciones de otoño, invierno y primavera en las que se cultiva la espinaca en casi toda España.

Para frenarlo, cosecha cuanto antes las hojas sanas, arranca las plantas más afectadas y deja de mojar el follaje. En una hortaliza de hoja que se come entera, la prevención (variedades resistentes, siembra aireada y riego al pie) da mucho mejor resultado que cualquier tratamiento.

Diagnóstico rápido

Lo que vesCausa probable
Manchas amarillas difusas en el haz y fieltro gris violáceo en el envésMildiu
Hojas exteriores amarillas de forma uniforme, sin pelusaFalta de nitrógeno, encharcamiento o envejecimiento
Manchas blanquecinas translúcidas o galerías dentro de la hojaMinador
Manchitas redondas pardas con el centro más claroManchas foliares por otros hongos
Hojas con agujeros y bordes comidosCaracoles, babosas u orugas
Puntas blanquecinas o con aspecto cocido tras una noche muy fríaDaño por helada

La prueba definitiva está en el envés. Da la vuelta a una hoja con mancha amarilla, mejor a primera hora, cuando todavía está húmeda: si ves un fieltro grisáceo o violáceo que coincide con la mancha, es mildiu. Si lo que hay son galerías, sigue la guía para eliminar el minador en espinacas; si el amarilleo es general y sin pelusa, revisa por qué tus espinacas tienen hojas amarillas.

Con el paso de los días las manchas se oscurecen, la hoja se enrolla y acaba parda y blanda. En un bancal afectado se ven rodales de plantas con las hojas exteriores rotas en manchas, mientras las de alrededor aún parecen sanas.

Por qué aparece en tus espinacas

Hojas mojadas durante horas

El mildiu no es un hongo verdadero, sino un oomiceto: sus esporas solo germinan sobre agua líquida. Rocíos de otoño, nieblas de vega, varios días de lluvia o un riego por aspersión al atardecer le dan justo lo que necesita. Las esporas se forman por la noche y el viento las lleva a las plantas vecinas, de modo que una semana húmeda basta para pasar de unas pocas manchas a medio bancal afectado.

Siembra demasiado densa

Las espinacas sembradas a voleo o sin aclarar forman una alfombra de hojas que no se seca nunca por dentro. La humedad se queda a ras de suelo, donde están las hojas más viejas, y ahí empieza casi siempre la infección.

Temperaturas suaves y húmedas

Por encima de unos 25 °C el mildiu se frena, y con heladas fuertes también se para. Por eso las siembras de finales de verano que se cosechan en otoño y las de invierno en el litoral son las más expuestas. En la meseta, el frío de enero detiene la enfermedad, pero vuelve a activarse con las lluvias de marzo y abril.

Variedad sensible y semilla o suelo contaminados

Este mildiu tiene muchas razas, y las variedades antiguas sin resistencia caen con facilidad. Además, puede viajar con la semilla y sobrevivir en el suelo como esporas de resistencia, así que repetir espinacas en el mismo sitio año tras año multiplica el riesgo.

Exceso de nitrógeno

Un abonado muy nitrogenado produce hojas grandes, tiernas y apretadas, más fáciles de infectar y que tardan más en secarse.

Cómo frenarlo paso a paso

  1. Cosecha lo aprovechable. Si las plantas ya tienen seis u ocho hojas buenas, recoge ahora todas las sanas. En un cultivo tan corto, adelantar la cosecha es la medida más eficaz.
  2. Retira lo afectado. Arranca las plantas con muchas hojas manchadas y corta las hojas sueltas con mildiu. Sácalas del huerto en una bolsa; no las dejes en el pasillo ni las eches al compost.
  3. Deja de mojar las hojas. Riega por goteo o al pie, y solo por la mañana. En otoño e invierno la espinaca necesita poca agua: comprueba que los primeros centímetros estén secos antes de regar. Tienes las pautas en cada cuánto regar espinacas.
  4. Aclara y airea. Deja unos 8–10 cm entre plantas en la línea y 25–30 cm entre líneas, y quita las malas hierbas que cierran el bancal.
  5. Valora el cobre con cautela. El cobre es preventivo: protege las hojas sanas, pero no cura las manchas. Úsalo solo si la etiqueta del producto incluye la espinaca y respeta el plazo de seguridad, que en una hoja que se come cruda es lo más importante. Si la cosecha está cerca, es mejor cosechar que tratar.
  6. Vigila tras cada racha húmeda. Revisa el envés de las hojas bajas dos o tres días después de lluvias o nieblas, que es cuando aparecen las nuevas manchas.

Prevención para la próxima siembra

  • Variedades resistentes. En sobres y catálogos aparece como «Pe» o «Pfs» seguido de los números de las razas que resiste. Como surgen razas nuevas, combina la resistencia con las demás medidas.
  • Rotación. No vuelvas a sembrar espinacas en el mismo sitio en al menos dos o tres años.
  • Siembra en líneas, no a voleo, en un lugar soleado, con suelo que drene bien y sin charcos tras la lluvia.
  • Fechas pensadas para tu clima. En zonas de nieblas frecuentes, mejor siembras pequeñas y escalonadas que una grande que coincida entera con las semanas más húmedas. En túnel o invernadero, ventila a diario para que no gotee la condensación.
  • Semilla comprada y sana. No guardes semilla de plantas que hayan tenido mildiu.
  • Abonado moderado con compost maduro antes de sembrar, sin aportes extra de nitrógeno.

En cómo cultivar espinacas tienes el marco de siembra y el abonado completos.

Cuándo no tiene arreglo

Si casi todas las hojas tienen manchas y fieltro, la planta ya no dará hojas sanas. En primavera, además, la espinaca tiende a subirse a flor al alargarse los días, y una planta enferma lo hace antes. En ese caso, arranca todo, limpia los restos y aprovecha el hueco para otro cultivo. La espinaca tarda poco en estar lista, así que una nueva siembra con variedad resistente en otro bancal recupera la cosecha en pocas semanas.

Preguntas frecuentes

¿Se pueden comer las espinacas con mildiu?

Las hojas sin manchas, sí, bien lavadas y respetando el plazo de seguridad si has tratado. Las manchadas no son tóxicas, pero se estropean enseguida y tienen mala textura: mejor descartarlas.

¿El mildiu de la espinaca pasa a las acelgas o a las lechugas?

No. Cada mildiu es específico de su planta: el de la espinaca no ataca a la lechuga ni a la acelga, que tienen sus propios mildius. Lo que sí comparten son las condiciones que los favorecen, así que si uno aparece conviene vigilar el resto.

¿Por qué tengo mildiu en las espinacas del túnel si no les cae la lluvia?

Porque dentro del túnel la humedad se condensa por la noche y gotea sobre las hojas. Abre los laterales en las horas de sol y no riegues por encima.