Mildiu en la vid: manchas de aceite, racimos y tratamiento

Mildiu en la vid: manchas de aceite, racimos y tratamiento

El mildiu de la vid, causado por Plasmopara viticola, se reconoce por las manchas de aceite: zonas amarillentas y translúcidas en el haz de las hojas, que al día siguiente de una noche húmeda se cubren por el envés de una pelusa blanca. También ataca a los racimos, que se curvan, se cubren de moho blanco o se secan con los granos arrugados. Las infecciones empiezan en primavera cuando se cumple la regla de los tres dieces: brotes de unos 10 cm, temperatura por encima de 10 °C y al menos 10 mm de lluvia en uno o dos días.

El tratamiento es sobre todo preventivo: proteger con cobre antes de las lluvias, desde que los brotes alcanzan ese tamaño hasta que el grano empieza a cambiar de color, y mantener la cepa aireada.

Cómo se ve en cada parte de la cepa

Hojas

La primera señal es la mancha de aceite, más visible a contraluz. Tras una noche húmeda, el envés de esa mancha se cubre de un fieltro blanco y fino. Con los días el tejido se seca y se vuelve pardo. A final de verano, en las hojas viejas, aparece otra forma: muchas manchitas pequeñas y angulosas, amarillas o pardo rojizas, limitadas por los nervios, que dan a la hoja aspecto de mosaico.

Racimos antes de la floración

Las inflorescencias atacadas se curvan en forma de S, se cubren de pelusa blanca y se secan.

Granos

Los granos pequeños, hasta el tamaño de un guisante, se cubren de moho grisáceo. Los más desarrollados se infectan por el pedúnculo, se vuelven pardo violáceos, se arrugan como pasas y se desprenden con facilidad, sin moho visible. A partir del envero el grano ya no se infecta.

Diagnóstico rápido

Lo que vesCausa probable
Manchas amarillas translúcidas en el haz y pelusa blanca solo en el envésMildiu
Polvo grisáceo como ceniza en ambas caras, granos que se rajanOídio
Abultamientos en el haz y fieltro blanco o rosado dentro del hueco del envésErinosis (un ácaro)
Moho gris en racimos maduros, granos podridos y blandosPodredumbre gris (botritis)
Amarilleo o enrojecimiento entre los nervios en verano, sin pelusaCarencia de magnesio o potasio

La erinosis es la confusión más frecuente: su fieltro está siempre dentro de una ampolla de la hoja y no la seca. El oídio se distingue porque mancha las dos caras y huele a moho; lo tienes en oídio en la vid. Para otros tipos de manchas, consulta vid con manchas en las hojas.

Por qué aparece

El mildiu pasa el invierno como esporas de resistencia en las hojas caídas. En primavera, cuando se cumplen los tres dieces, la lluvia salpica esas esporas sobre los brotes nuevos y se producen las primeras infecciones. Las manchas no se ven hasta pasado un periodo de incubación que dura de unos cinco días a más de dos semanas, según la temperatura. Después, cada mancha produce esporas que se extienden con las noches húmedas, los rocíos y las tormentas.

Por eso el mildiu es una amenaza casi todos los años en Galicia y la cornisa cantábrica, frecuente en el Penedès y en zonas de La Rioja o Navarra en primaveras lluviosas, y ocasional en el interior seco. Además del clima, lo favorecen:

  • Vegetación muy densa, sin quitar brotes sobrantes.
  • Brotes y racimos que cuelgan cerca del suelo, donde llegan las salpicaduras.
  • Hierba alta bajo la cepa, que mantiene la humedad.
  • Riego por aspersión sobre las hojas.

Cómo tratar el mildiu de la vid

  1. Empieza a tiempo. Da el primer tratamiento con cobre cuando los brotes tengan 10–15 cm y se anuncien lluvias. El caldo bordelés y el oxicloruro de cobre son los productos más usados en emparrados domésticos.
  2. Cubre lo nuevo. El cobre no protege las hojas que salen después de aplicarlo, y la lluvia fuerte lo lava. Renueva la protección según la etiqueta, después de lluvias intensas y cuando haya mucho crecimiento nuevo.
  3. Cuida el periodo crítico. Desde poco antes de la floración hasta que el grano tiene el tamaño de un guisante, el racimo es muy sensible: es cuando más compensa no dejar huecos.
  4. Retira lo infectado. Corta los brotes y racimos con moho y sácalos de la viña.
  5. Para en el envero. A partir de ahí el racimo ya no se infecta. Respeta el plazo de seguridad antes de la vendimia.

El cobre se acumula en el suelo, así que no lo apliques por rutina si no hay riesgo de lluvia. Existen fungicidas sistémicos específicos, pero muchos son de uso profesional; en una parra o un pequeño viñedo familiar, el cobre bien aplicado y un buen manejo suelen bastar.

Prevención en el parral o el viñedo

  • Poda en verde: quita los chupones del tronco y los brotes dobles, despunta los más largos y ata los demás para que no cuelguen.
  • Deshojado ligero alrededor de los racimos, por el lado de la mañana, para que se sequen antes.
  • Suelo limpio bajo la cepa y riego por goteo, nunca sobre las hojas.
  • Recoge las hojas caídas en otoño: ahí invierna el mildiu.
  • Poda de invierno equilibrada para que la cepa no se llene de brotes. Tienes los pasos en cómo podar la vid.

Cuándo no tiene arreglo

Los racimos secos o arrugados no se recuperan, pero la cepa sí. Aunque pierdas la cosecha de un año, sigue protegiendo las hojas hasta el final del verano: una cepa que se queda sin hojas antes de tiempo madura peor la madera y acumula menos reservas para brotar al año siguiente.

Preguntas frecuentes

¿Se puede aprovechar la uva de una cepa con mildiu?

Sí. Retira los granos secos y arrugados antes de vendimiar o comer la uva. Si al final del verano aparece moho gris en los racimos maduros, ya no es mildiu sino podredumbre gris.

¿Hay variedades de vid resistentes al mildiu?

Todas las variedades tradicionales de Vitis vinifera son sensibles, unas más que otras. Existen variedades híbridas con resistencia, conocidas como PIWI, pero todavía están poco extendidas en España.

¿Sirve el caldo bordelés si las manchas ya están?

No las cura. Frena nuevas infecciones en las hojas y racimos sanos, que es lo que interesa proteger.