Cómo fertilizar la vid: calendario, dosis y carencias

Cómo fertilizar la vid: calendario, dosis y carencias

La vid se fertiliza poco y en dos momentos: un aporte orgánico en reposo, de noviembre a febrero, y, solo si le falta vigor, un abonado nitrogenado ligero entre la brotación y la floración. Desde el envero, cuando la uva cambia de color, no se aporta nitrógeno. Una cepa sobrealimentada da sarmientos larguísimos, racimos apretados y uva que madura peor, con más mildiu y botritis.

Cuánto abono necesita una vid

Mucho menos que un frutal o una hortaliza. La vid prospera en suelos pobres, y buena parte de lo que extrae cada año vuelve al terreno con las hojas y los sarmientos triturados. Por eso, la mejor guía es el vigor de la propia planta:

  • Vigor débil: sarmientos cortos (menos de 50–60 cm al final de la temporada), finos, y hojas pequeñas o pálidas. Necesita abono.
  • Vigor equilibrado: sarmientos de 1–1,5 m, del grosor de un lápiz, y racimos bien formados. Basta con el aporte orgánico.
  • Exceso de vigor: sarmientos de más de 2 m, gruesos, muchos nietos y hojas grandes que sombrean los racimos. Suprime el nitrógeno.

En viñedos de cierta extensión, un análisis de suelo cada pocos años y, si hay dudas, un análisis foliar en floración o en envero son la forma más fiable de ajustar el abonado.

Calendario de abonado

ÉpocaFaseQué aportar
Noviembre–febreroReposo, tras la caída de la hojaEstiércol o compost maduro; fósforo y potasio de fondo si el suelo los necesita
Marzo–abrilLloro y brotaciónNada, o el primer aporte de nitrógeno en cepas débiles
Abril–mayoBrotes de 10–30 cm hasta antes de florecerNitrógeno moderado, solo si falta vigor
Mayo–junioFloración y cuajadoNada al suelo
Junio–julioGrano del tamaño de un guisantePotasio y magnesio si hay carencia conocida
Julio–septiembreEnvero y maduraciónNada de nitrógeno
Tras la vendimiaHojas aún verdesAporte ligero solo en uva de mesa o cepas muy cargadas y con riego

Las fechas cambian según la zona: en la costa mediterránea, Andalucía y Canarias todo se adelanta; en la meseta norte, el interior de Galicia y las zonas altas, la brotación puede retrasarse hasta finales de abril.

Dosis orientativas

Tipo de plantaAporte orgánicoAbono mineral, si hace falta
Vid recién plantada2–3 kg de compost mezclado con la tierra de alrededor, no en el fondo del hoyoNada el primer año
Vid joven (2–3 años)3–5 kg de estiércol maduro al año30–60 g de complejo equilibrado, en dos veces tras la brotación
Parra adulta en emparrado de huerto10–20 kg de estiércol maduro cada 1–2 años100–200 g de complejo rico en potasio, en primavera
Cepa en vaso de secano5–10 kg de estiércol maduro cada 3–4 añosNormalmente nada

Son cantidades para un huerto familiar o una viña pequeña. En viñedos con goteo, el abonado suele hacerse por fertirrigación, ajustado al análisis y a la producción esperada.

Nutrientes que conviene vigilar

  • Potasio: con su falta, los bordes de las hojas se secan o, en uvas tintas, se enrojecen en verano, y la uva madura mal. Un exceso tampoco conviene: sube el pH del mosto, algo que se evita en la uva de vinificación.
  • Magnesio: amarillo en las variedades blancas, o rojo en las tintas, entre los nervios de las hojas de la base. Se asocia al desecado del raspón.
  • Hierro: en suelos calizos, hojas jóvenes amarillas con nervios verdes. Se corrige con quelato de hierro EDDHA al suelo a principios de primavera; a largo plazo, lo que cuenta es haber elegido un portainjerto tolerante a la caliza.
  • Boro: su falta se relaciona con el mal cuajado (corrimiento) y con granos de tamaño desigual. Solo se corrige cuando está confirmada.

Cómo aplicar el abono

  1. En parras y emparrados, reparte el abono en una franja ancha bajo la proyección de la planta, no junto al tronco.
  2. En espaldera, a lo largo de la fila, a ambos lados y a 30–50 cm de las cepas.
  3. Incorpóralo con una labor superficial; no caves hondo, porque cortarías raíces.
  4. Si no llueve en los días siguientes, riega.

Una práctica muy extendida en viñedo es la cubierta vegetal: sembrar en otoño, entre las filas, una mezcla de cereal y leguminosas (veza, guisante forrajero, habas) y segarla o incorporarla en primavera, antes de que compita por el agua. Aporta materia orgánica, algo de nitrógeno y mejora la estructura del suelo. Tienes más opciones en abono orgánico para vid.

Errores habituales

  • Abonar con nitrógeno a finales de primavera o en verano: alarga el ciclo, retrasa la maduración y hace la uva más sensible a la botritis.
  • Echar estiércol fresco junto al tronco.
  • Confundir con carencias los problemas de hongos: el polvillo blanco del oídio o las manchas del mildiu no se arreglan abonando.
  • Abonar una vid que sufre sequía: sin agua, las raíces no absorben el abono.

Preguntas frecuentes

¿Cómo se abona una parra en maceta?

Con un sustrato rico y bien drenado, en un recipiente de al menos 40–50 litros, un abono de liberación lenta a principios de primavera y un líquido equilibrado cada 3–4 semanas desde la brotación hasta el cuajado. Desde el envero, solo agua.

¿Se aprovechan los restos de poda como abono?

Sí. Los sarmientos triturados y dejados en el suelo devuelven buena parte de los nutrientes que la cepa extrajo. Si hubo enfermedades de la madera, retíralos de la viña.

¿El sulfato de hierro sirve contra la clorosis?

Aplicado a un suelo calizo apenas funciona, porque el hierro se bloquea enseguida. Un quelato de hierro EDDHA es más eficaz; aplícalo siguiendo la etiqueta.

Para encajar el abonado con la poda de invierno y la poda en verde, consulta cómo podar la vid y, para el agua, cada cuánto regar la vid.