Vid con hojas marrones: por qué se secan y qué hacer

Vid con hojas marrones: por qué se secan y qué hacer

Cuando las hojas de la vid se ponen marrones, el dibujo del daño indica la causa. Bordes secos y tostados apuntan a sequía, golpe de calor, falta de potasio o sales; manchas pardas que antes fueron amarillentas y aceitosas, a mildiu; franjas marrones entre los nervios con un borde amarillo o rojizo, a yesca, una enfermedad de la madera. Si brotes y hojas se ennegrecen de golpe en primavera tras una noche fría, ha sido una helada tardía.

Fíjate también en la época y en qué parte de la cepa empieza: no es lo mismo una cara entera tostada en julio que una sola cepa con hojas atigradas.

Diagnóstico rápido

Patrón del dañoÉpocaCausa probable
Bordes secos y tostados, centro verde, sobre todo en la cara oesteVeranoSequía, golpe de calor o viento seco
Bordes marrones en las hojas de la base, curvadas hacia abajoDesde el enveroFalta de potasio
Bordes quemados en hojas viejas y costra blanca en el sueloVeranoSales o cloruros en el agua o el suelo
Manchas pardas irregulares que empezaron amarillas, pelusa blanca debajoPrimavera y verano lluviososMildiu
Mosaico de manchitas pardas limitadas por los nervios en hojas viejasFinal del veranoMildiu tardío
Franjas marrones entre nervios con borde amarillo o rojoVeranoYesca
Brotes cortos con hojas pequeñas, deformes y bordes secosPrimaveraEutipiosis
Brotes y hojas tiernas negros y blandos de un día para otroAbril y mayoHelada tardía
Quemaduras en la zona tratada uno o dos días despuésVeranoFitotoxicidad
Bordes rojizos o amarillos que se secan y se curvanVeranoMosquito verde
Toda la cepa amarillea o enrojece y luego se pone marrónOctubre y noviembreFin de ciclo natural

Causas y soluciones

1. Sequía, calor y viento seco

La vid aguanta bien la sequía, pero tiene límites. Con olas de calor por encima de 40 °C, poniente o viento terral, las hojas más expuestas, en la cara oeste o suroeste, se tuestan por los bordes y a veces enteras. Las cepas jóvenes, las parras con el suelo pavimentado y las vides en maceta son las primeras en sufrir. Los racimos expuestos también se escaldan y se arrugan.

Qué hacer:

  • Riega de forma profunda y espaciada las cepas de menos de tres años y las parras con poco suelo. Tienes frecuencias orientativas en cada cuánto regar la vid.
  • No deshojes la cara oeste en verano: esas hojas dan sombra a los racimos en las horas de más calor.
  • Acolcha el suelo bajo las parras de jardín.

2. Falta de potasio

Es frecuente en suelos arenosos o muy pobres y en cepas con mucha carga de uva, porque los racimos acaparan el potasio a partir del envero. Los bordes de las hojas de la base se vuelven marrones y las hojas se curvan hacia abajo; en variedades tintas, el limbo puede oscurecerse.

Qué hacer: un abono potásico, como el sulfato de potasio, aportado a finales de invierno según lo que indique un análisis de suelo o de hoja. Evita el cloruro potásico si tu agua ya es salina. Más pautas en cómo fertilizar la vid.

3. Sales y cloruros

Con agua de pozo salobre, frecuente en zonas del litoral y del sureste, o en suelos salinos, las sales se acumulan en las hojas viejas y queman sus bordes. Suele ir acompañado de una costra blanquecina en la superficie del suelo y de cepas con menos vigor.

Qué hacer: riega con el agua de mejor calidad que tengas, aprovecha las lluvias de invierno para lavar el suelo y no abuses de abonos. Si vas a plantar en suelo salino, pregunta en el vivero por un portainjerto que tolere mejor la salinidad.

4. Mildiu

Las manchas de aceite del mildiu se secan y pasan a marrón en pocos días. Al final del verano, las hojas viejas pueden mostrar un mosaico de pequeñas manchas pardas angulosas, limitadas por los nervios, que es la forma tardía de la enfermedad. Si el ataque es fuerte, la cepa se defolia. Prevención y tratamientos en mildiu en la vid.

5. Yesca y eutipiosis

Son enfermedades de la madera causadas por hongos que entran por las heridas de poda, y afectan sobre todo a cepas de más de diez o quince años.

  • Yesca. En verano, las hojas muestran franjas amarillas o rojizas entre los nervios que se secan en marrón y dejan un dibujo atigrado. A veces, en pleno calor, la cepa entera se seca en pocos días: es la apoplejía.
  • Eutipiosis. En primavera, un brazo de la cepa saca brotes cortos con hojas pequeñas, acopadas y de bordes secos. Ese brazo acaba muriendo.

No tienen cura. Marca las cepas afectadas para podarlas al final, en tiempo seco, desinfectando la tijera entre una y otra. Protege los cortes grandes con pasta cicatrizante y saca del viñedo la madera muerta. Las cepas muy dañadas pueden regenerarse dejando un chupón vigoroso desde la base del tronco, que se forma como cepa nueva. Tienes las pautas de corte en cómo podar la vid.

6. Helada tardía

En el interior peninsular, una helada en abril o mayo, con los brotes ya fuera, quema hojas y brotes, que se ennegrecen y luego se secan. La cepa rebrota de yemas secundarias, pero con menos racimos. Una vez ocurrido, no hay nada que tratar; para el año siguiente, una poda más tardía retrasa algo la brotación y, en parras pequeñas, una manta térmica en las noches de riesgo protege los brotes.

7. Quemaduras por tratamientos

El azufre aplicado con más de 30–32 °C, los aceites mezclados con azufre, el cobre en brotes muy tiernos con tiempo frío y húmedo o la deriva de herbicidas desde una parcela vecina provocan manchas y bordes marrones que aparecen de golpe en la zona tratada. Trata siempre en las horas frescas y sin viento.

8. Mosquito verde

Este pequeño insecto pica los nervios en verano y hace que los bordes amarilleen en las variedades blancas o enrojezcan en las tintas, para después secarse. Es habitual en el sur y el levante. Un ataque leve no afecta a la cosecha; en viticultura ecológica se usa el caolín como barrera.

9. Final del ciclo

Desde finales de septiembre o en octubre, según la zona, las hojas amarillean o enrojecen y acaban marrones antes de caer. Es la parada invernal y no requiere ninguna acción.

Qué hacer con las hojas marrones

  • No arranques hojas que conserven partes verdes: siguen alimentando la uva.
  • En parras pequeñas, retira las hojas con mildiu activo.
  • En otoño, recoge y saca del huerto las hojas caídas de cepas con mildiu, porque el hongo pasa el invierno en ellas.

Preguntas frecuentes

¿Las hojas marrones afectan a la uva?

Si la cepa pierde mucha superficie verde antes del envero, sí: la uva madura peor, acumula menos azúcar y la madera agosta mal, lo que debilita la brotación del año siguiente.

¿La yesca se cura?

No. Se puede convivir con ella podando bien y regenerando las cepas afectadas, pero no hay ningún tratamiento curativo para la vid ya enferma.

¿Por qué solo se ponen marrones las hojas de un lado de la parra?

Si es la cara que mira al oeste, casi seguro es el sol y el calor de la tarde. Si es un brazo concreto, sospecha de una enfermedad de la madera en ese brazo.