Podredumbre gris en uvas: cómo reconocerla y frenarla

Podredumbre gris en uvas: cómo reconocerla y frenarla

La podredumbre gris en uvas la causa el hongo Botrytis cinerea y aparece sobre todo entre el envero y la vendimia, cuando hay lluvia, niebla o rocíos persistentes con temperaturas templadas. Las bayas se vuelven pardas, la piel se despega al apretarlas y enseguida se cubren de un moho gris polvoriento. Lo que más la frena no es un producto, sino un racimo aireado y sin heridas: deshojado de la zona de racimos, control de la polilla del racimo y vendimia a tiempo.

Diagnóstico rápido

Varias enfermedades pudren o secan la uva. Antes de actuar, comprueba que se trata de botritis:

Lo que vesCausa probable
Bayas maduras pardas o violáceas, piel que se desliza al apretar, moho gris que suelta polvo; empieza dentro del racimoPodredumbre gris (botritis)
Bayas que gotean un jugo con olor a vinagre y atraen mosquitasPodredumbre ácida
Polvillo blanco ceniciento sobre bayas verdes, que acaban rajándoseOídio
Bayas jóvenes pardas y arrugadas, sin moho, antes del enveroMildiu del racimo
Bayas secas y hundidas solo por la cara que da al solGolpe de sol
Bayas con un agujero, hilos de seda y excrementos entre ellasPolilla del racimo (abre la puerta a la botritis)

Si las bayas pasaron por oídio o mildiu antes, tienes el detalle en oídio en la vid y mildiu en la vid.

Cómo actúa el hongo

La botritis pasa el invierno en restos de racimos, uvas momificadas y sarmientos. En primavera infecta los restos de las flores y queda latente dentro del racimo cuajado. Cuando la uva madura, sube el azúcar y la piel se adelgaza, el hongo se reactiva.

Necesita agua libre sobre la baya o humedad muy alta durante varias horas, con temperaturas de unos 15 a 25 °C. Por eso es la enfermedad típica de los otoños lluviosos y de las zonas atlánticas, pero también aparece en el interior cuando una tormenta de finales de agosto o de septiembre pilla la uva madura.

Causas, de más a menos frecuentes

1. Lluvia, niebla y rocío durante la maduración

Es el desencadenante principal. Unos días de lluvia con la uva madura bastan para que el moho avance de una baya a las vecinas. En Galicia, la cornisa cantábrica y las vegas con nieblas es casi un problema anual.

Qué hacer: no puedes evitar la lluvia, pero sí que el racimo tarde en secarse. Deshoja la zona de los racimos, despunta los brotes largos y, si se anuncian varios días de lluvia con la uva ya madura, valora adelantar la vendimia.

2. Heridas en las bayas

La botritis entra mucho mejor por una herida. Las más comunes son las de la polilla del racimo (Lobesia botrana), las grietas que deja el oídio, el granizo, los picotazos de pájaros y avispas y el rajado de las bayas cuando llueve después de una sequía.

Qué hacer: controla el oídio desde la primavera, vigila la polilla con trampas de feromona y trata sus generaciones de verano con Bacillus thuringiensis si es necesario. Retira las bayas rajadas en cuanto las veas.

3. Racimos compactos y vegetación amontonada

En los racimos apretados las bayas se presionan entre sí, se rajan y el interior no se seca nunca. Las variedades de racimo compacto, como ‘Garnacha’ o ‘Macabeo’, son más sensibles que las de racimo suelto. Una parra o un emparrado con hojas amontonadas multiplica el problema.

Qué hacer: poda con cargas equilibradas, quita los brotes chupones y los dobles en primavera y aclara racimos si hay demasiados. Tienes las pautas en cómo podar la vid.

4. Exceso de vigor

Mucho nitrógeno y riegos abundantes dan más hojas, más sombra sobre el racimo y bayas de piel más fina. Las cepas muy vigorosas se pudren antes que las equilibradas.

Qué hacer: abona con moderación, sin estiércol fresco ni abonos nitrogenados a partir del cuajado, y reduce el riego desde el envero. Si riegas, hazlo por goteo y nunca por aspersión sobre la planta.

5. Vendimia tardía

Cuanto más tiempo cuelga la uva madura, más expuesta está a lluvias y heridas. Retrasar la cosecha unos días para ganar azúcar sale caro si el tiempo cambia. Para saber cuándo está lista, consulta cuándo cosechar uvas.

Qué hacer si ya hay racimos afectados

  • Retira las bayas y los racimos podridos con tijera, en tiempo seco, y sácalos de la viña. Si los dejas en el suelo, siguen produciendo esporas.
  • Deshoja alrededor de los racimos que quedan sanos para que se sequen antes tras cada lluvia.
  • Vendimia pronto si la podredumbre avanza. Separa las bayas podridas: en el vino aportan enzimas que oxidan el mosto y sabores a moho, y en la uva de mesa contagian al resto en pocos días.
  • No te preocupes por la cepa: la botritis estropea la cosecha, pero no mata la planta.

Tratamientos, de menos a más intensivos

  1. Manejo de la vegetación. Deshojado de la zona de racimos tras el cuajado, mejor por la cara de levante o la más sombreada para que el sol de la tarde no queme las bayas; despuntes y aclareo de racimos.
  2. Productos biológicos. Hay preparados a base de bacterias del género Bacillus o de la levadura Aureobasidium pullulans, y otros de bicarbonato potásico, autorizados para viña, también en agricultura ecológica. Actúan de forma preventiva y conviene aplicarlos antes de los periodos de lluvia en la maduración.
  3. Fungicidas antibotritis autorizados para vid. En zonas y años de riesgo se aplican en momentos concretos: final de la floración, antes del cierre del racimo, en el envero y unas semanas antes de la vendimia. No hace falta tratar en todos. Alterna materias activas, porque la botritis desarrolla resistencias con facilidad.

Con cualquier producto, lee la etiqueta, comprueba que está autorizado para vid y respeta el plazo de seguridad. Puedes verificar el registro en la web del Ministerio de Agricultura. El azufre y el cobre, tan usados en la viña, sirven para el oídio y el mildiu, pero apenas frenan la botritis.

Prevención a lo largo del año

  • En la poda de invierno, elimina racimillos secos, uvas momificadas y restos del año anterior.
  • En primavera, quita brotes sobrantes para que la cepa no se cierre.
  • Tras el cuajado, deshoja la zona de los racimos con moderación.
  • Mantén a raya el oídio y la polilla del racimo durante todo el verano.
  • Abona sin exceso de nitrógeno y corta los riegos abundantes a partir del envero.
  • En un parral doméstico, no riegues el huerto con aspersión por debajo de la parra.

Preguntas frecuentes

¿Se pueden comer las uvas de un racimo con podredumbre gris?

Las bayas sanas, sí, bien lavadas y separando antes las podridas y las que estaban en contacto con ellas. Las bayas con moho no se comen ni se aprovechan para hacer vino.

¿Qué es la podredumbre noble?

Es el mismo hongo actuando en condiciones muy concretas: mañanas de niebla y tardes secas y soleadas sobre uva madura y sana. El hongo deshidrata las bayas sin pudrirlas y concentra el azúcar, algo que se busca para ciertos vinos dulces de Francia y Hungría. En una viña o un parral corriente lo normal es la podredumbre gris, que hay que evitar.

¿Sirve el azufre contra la podredumbre gris?

No directamente. El azufre controla el oídio, y al evitar las grietas que este provoca en las bayas reduce las puertas de entrada de la botritis. Pero frente a la propia podredumbre gris necesitas aireación y, si hace falta, productos específicos.