Cuándo abonar calabacines: fechas, dosis y tipo de abono
- 15 Jul, 2026
El calabacín se abona en dos momentos: antes de plantar, con 3–4 kg/m² de estiércol bien descompuesto o compost mezclado con la tierra, y durante la producción, con aportes ligeros cada 2–3 semanas desde que aparecen las primeras flores femeninas hasta finales de verano. Es una planta que crece deprisa y da frutos durante meses, así que necesita un suelo rico desde el principio y un refuerzo constante, sobre todo de potasio, mientras produce.
Calendario de abonado del calabacín
| Momento | Qué aportar | Dosis orientativa |
|---|---|---|
| 3–4 semanas antes de plantar | Estiércol maduro o compost, mezclado con los primeros 20 cm | 3–4 kg/m² |
| En el hoyo de plantación | Humus de lombriz o compost fino | Un puñado grande (0,5–1 l) |
| 2–4 semanas tras el trasplante | Nada, salvo que las hojas palidezcan | Purín de ortiga diluido 1:10 si hace falta |
| Desde la primera flor femenina | Compost en superficie o abono orgánico rico en potasio | 1–2 l de compost por planta, o la dosis de la etiqueta, cada 2–3 semanas |
| Últimas 3–4 semanas de cultivo | Sin abono | — |
En el litoral mediterráneo, donde el calabacín se planta desde mediados de marzo y produce hasta noviembre, la temporada de refuerzos es larga. En la meseta, con plantación a mediados de mayo y cosecha de julio a octubre, el abonado de fondo hace casi todo el trabajo y bastan 3 o 4 aportes de cobertera.
Qué necesita en cada fase
Durante las primeras semanas la planta forma hojas enormes y gasta sobre todo nitrógeno. Si el suelo se preparó con estiércol o compost, ese nitrógeno ya está disponible y no hace falta añadir más.
Cuando empieza a florecer, cambia la prioridad. Cada fruto que recoges se lleva potasio, calcio y nitrógeno, y una mata en plena producción puede dar un calabacín cada dos o tres días durante semanas. Por eso los aportes de verano deben ser más ricos en potasio que en nitrógeno: el exceso de nitrógeno en esta fase da hojas gigantes, tallos blandos y menos flores femeninas.
Cómo abonar el calabacín paso a paso
- Prepara el bancal con antelación. Reparte el estiércol maduro o el compost, mézclalo con los primeros 20 cm de suelo y riega. Las semanas de espera permiten que se asiente y que no queme raíces.
- Enriquece el hoyo sin pasarte. Un puñado de humus de lombriz mezclado con la tierra del hoyo ayuda al arraigo. El estiércol no debe tocar el cepellón.
- Espera a la primera flor femenina, la que lleva un pequeño calabacín bajo los pétalos, para empezar con las coberteras.
- Reparte el abono alrededor, no en el cuello. Échalo en un anillo a 15–20 cm del tallo, donde están las raíces activas, incorpóralo rascando un poco la superficie y riega a continuación.
- Si riegas por goteo, puedes usar un abono líquido orgánico o un fertilizante soluble para hortalizas de fruto, siempre a la dosis de la etiqueta o algo menos, una vez por semana.
- Acolcha. Una capa de paja o de compost grueso mantiene la humedad y va aportando materia orgánica.
Las cantidades según el tipo de estiércol (vaca, caballo, oveja o gallina) las tienes en estiércol para calabacines.
Señales de que falta o sobra abono
- Hojas viejas amarillas de forma uniforme y planta que crece despacio: falta de nitrógeno, frecuente en suelos arenosos o lavados por el riego. También puede deberse a exceso de agua o a virus; revisa las causas en calabacines con hojas amarillas.
- Bordes de las hojas viejas secos o tostados: puede faltar potasio, aunque el calor extremo y el agua de riego salina dan síntomas parecidos.
- Hojas muy grandes y pocas flores femeninas: exceso de nitrógeno. Suspende los aportes durante dos o tres semanas.
- Pulgón abundante en los brotes tiernos: el nitrógeno en exceso hace los tejidos más apetecibles.
Los frutos pequeños que amarillean y se pudren por la punta no suelen ser un problema de abono, sino de polinización: faltan insectos o hace demasiado calor.
Errores habituales
- Usar estiércol fresco justo antes de plantar: quema raíces, atrae moscas y favorece podredumbres en el cuello.
- Abonar con nitrógeno en pleno verano porque la planta «parece cansada», cuando lo que suele tener es oídio o estrés por calor.
- Echar el abono pegado al tallo, donde no hay raíces absorbentes y sí riesgo de pudrición.
- Abonar sobre tierra seca. Riega antes o justo después para que los nutrientes se disuelvan y no se concentren sales junto a las raíces.
- Olvidar el abonado de fondo en las siembras escalonadas. Si en junio o julio siembras otra tanda, prepara su sitio con compost como hiciste en primavera: la tierra que ya ha dado una cosecha está más pobre.
Preguntas frecuentes
¿Sirve la ceniza de madera para el calabacín?
Sí, en poca cantidad: aporta potasio y calcio. Unos 50–100 g por planta, una o dos veces en la temporada, es suficiente. No la uses en suelos calizos, porque los alcaliniza aún más, ni la mezcles con estiércol, porque le hace perder nitrógeno.
¿Cuánto abono necesita un calabacín en maceta?
En maceta el sustrato se agota antes. Usa un recipiente de al menos 40–50 l con un tercio de compost o humus de lombriz y, desde la floración, añade un abono líquido para hortalizas cada 10–15 días a la dosis de la etiqueta.
¿Hay que seguir abonando en septiembre?
En el interior, no: a partir de septiembre las noches refrescan, la planta produce menos y el oídio la va agotando. En la costa, donde la cosecha sigue hasta noviembre, un último aporte ligero a finales de agosto mantiene la producción en otoño.
Para la siembra, el riego y la cosecha, consulta la guía completa de cómo cultivar calabacines.