Calabacín con hojas marrones: por qué se secan y qué hacer

Calabacín con hojas marrones: por qué se secan y qué hacer

Cuando las hojas del calabacín se ponen marrones, la pista está en cómo pardean. Si se secan los bordes tras días de calor fuerte, falta agua o hay demasiada sal en el suelo. Si primero aparecen manchas angulosas amarillas que después se vuelven pardas, es mildiu; y si antes hubo un polvo blanco, es oídio avanzado. Que se sequen las hojas más viejas de la base en plena cosecha es, en cambio, normal.

Diagnóstico rápido

Lo que vesCausa probable
Hojas bajas viejas que se secan, planta productivaEnvejecimiento natural
Bordes secos y crujientes, hojas lacias al mediodía, suelo secoFalta de agua o golpe de calor
Bordes quemados con el suelo húmedo, tras abonar muchoExceso de abono o salinidad
Polvo blanco que después se vuelve pardo y secoOídio avanzado
Manchas amarillas angulosas que pasan a marrón, pelusa gris en el envésMildiu
Grandes manchas pardas en cuña desde el borde; tallos con gotas de gomaChancro gomoso
Hojas marrones tras un tratamiento a pleno solQuemadura por el producto
Punteado amarillo que se vuelve bronceado, con telillasAraña roja
Hojas oscuras y secas tras una noche fríaFrío

Causas y soluciones

1. Hojas viejas

Tras varias semanas de cosecha, las hojas más bajas quedan a la sombra de las nuevas, amarillean y se secan. Si las hojas jóvenes del centro están sanas y la planta produce, no hay problema. Retíralas con un corte limpio cerca del tallo para airear la base; tienes la técnica en cuándo podar calabacines.

2. Falta de agua y golpe de calor

El calabacín tiene hojas enormes que transpiran mucha agua. En pleno verano, con más de 32–35 °C y viento seco, es normal que se pongan lacias a mediodía y se recuperen al atardecer. Pero si la tierra llega a secarse, los bordes se queman y se vuelven marrones y quebradizos.

Solución: riega en profundidad a primera hora, mojando toda la zona de raíces, y acolcha con paja para conservar la humedad. Calcula la frecuencia según tu clima en cada cuánto regar calabacines.

3. Exceso de abono o de sales

El abono mineral en exceso, el estiércol fresco junto a las raíces o un agua de riego salina queman las raíces, y la planta lo refleja con bordes marrones aunque la tierra esté húmeda. Es frecuente en macetas y en zonas del litoral con agua salobre.

Solución: riega abundantemente para lavar las sales y suspende el abonado unas semanas. Después, abona en dosis pequeñas y repartidas.

4. Oídio avanzado

El oídio es la enfermedad más común del calabacín en verano. Empieza con manchas de polvo blanco en las hojas viejas que se extienden hasta cubrir la hoja; después esta amarillea, se vuelve marrón y se seca.

Solución: retira las hojas más afectadas y, en cuanto veas las primeras manchas en las demás, trátalas con azufre o bicarbonato potásico autorizados, según la etiqueta. Tienes el procedimiento completo en cómo eliminar el oídio del calabacín.

5. Mildiu

El mildiu de las cucurbitáceas forma manchas amarillas angulosas, limitadas por los nervios, que se vuelven marrones y se secan. Con humedad, en el envés aparece una pelusilla grisácea o violácea. Se presenta con rocíos, noches húmedas y lluvias de final de verano y otoño.

Solución: retira las hojas afectadas, riega al pie y deja espacio entre plantas. Los productos de cobre autorizados sirven como preventivo; lee la etiqueta y respeta el plazo de seguridad.

6. Chancro gomoso

Lo causa el hongo Didymella bryoniae. Forma manchas pardas grandes, a menudo en forma de cuña desde el borde de la hoja, y en los tallos, chancros que exudan gotas de goma de color ámbar. Es más frecuente en invernadero o con humedad alta.

Solución: elimina las hojas y los tallos afectados, evita mojar la planta y mejora la ventilación. No eches los restos al compost.

7. Quemaduras por tratamientos

Pulverizar a pleno sol o con más de 28–30 °C puede quemar las hojas. El azufre es el caso típico: con calor, abrasa las hojas de las cucurbitáceas. Las mezclas de productos y las dosis por encima de la etiqueta también queman. Trata siempre a primera hora o al atardecer.

8. Araña roja

Con calor seco, las hojas se llenan de un punteado amarillo que evoluciona a un tono bronceado o marrón, y acaban secándose. En el envés hay telillas y ácaros diminutos. Lava el envés con agua y aplica jabón potásico o un acaricida autorizado. Más información en cómo eliminar la araña roja en calabacines.

9. Frío

El calabacín no tolera temperaturas por debajo de unos 10 °C. Si se planta demasiado pronto en primavera o llega una noche fría en otoño, las hojas se oscurecen y se secan, y una helada lo mata. Planta cuando las noches superen los 12–15 °C y protege con manta térmica si hay riesgo.

Prevención

  • Riego por goteo regular y acolchado.
  • Marco amplio, de unos 80–100 cm entre plantas, para que circule el aire.
  • Retirada periódica de las hojas viejas y enfermas.
  • Abonado moderado y repartido a lo largo del cultivo.
  • Tratamientos preventivos contra el oídio en las zonas donde aparece cada verano.

Cuándo arrancar la planta

Al final del verano, cuando la mayoría de las hojas están marrones por el oídio o el mildiu y la producción ha caído mucho, compensa más arrancar la planta y retirar los restos. En las zonas cálidas, una siembra en julio puede darte una segunda cosecha en otoño.

Preguntas frecuentes

¿Hay que cortar las hojas marrones del calabacín?

Sí, pero sin quitar más de un tercio del follaje de golpe. Las hojas secas ya no aportan nada a la planta y sirven de refugio a los hongos.

¿Se pueden comer los calabacines de una planta con hojas marrones?

Sí. Ninguna de estas causas afecta a la seguridad del fruto, aunque la planta producirá menos y los calabacines pueden salir más pequeños.