Estiércol para calabacines: cuánto echar por planta y cuándo

Estiércol para calabacines: cuánto echar por planta y cuándo

Para el calabacín, echa 3–5 kg de estiércol maduro por hoyo, mezclado con la tierra tres o cuatro semanas antes de plantar, y añade 1–2 kg más como acolchado cuando empiece la cosecha. Es una de las hortalizas que mejor aprovecha el estiércol, pero solo si está bien descompuesto: el fresco quema las raíces y, como los frutos crecen pegados al suelo, supone además un riesgo sanitario.

Por qué el calabacín pide tanto abono

El calabacín empieza a producir entre 40 y 60 días después de plantarlo y, si se cosecha a menudo, sigue dando frutos durante dos o tres meses. En ese tiempo forma hojas muy grandes y un fruto nuevo cada pocos días. Necesita nitrógeno para mantener la mata, potasio para los frutos y, sobre todo, un suministro constante. El estiércol maduro le da las dos cosas: nutrientes de liberación lenta y una tierra esponjosa que retiene la humedad.

Qué estiércol usar y cuánto

Estiércol maduroPor hoyoPor m² en todo el bancal
Oveja o cabra3–4 kg3 kg/m²
Vaca o caballo4–5 kg4 kg/m²
Conejo2–3 kg2 kg/m²
Gallinaza en pellets200–400 g0,3–0,5 kg/m²

Con el marco habitual de alrededor de 1 m entre plantas, cada calabacín ocupa más o menos un metro cuadrado, así que la dosis por hoyo y por metro cuadrado vienen a ser la misma. Elige una de las dos formas, no las dos a la vez. La gallinaza, por su riqueza y su salinidad, conviene usarla sola en dosis bajas o como complemento de un estiércol más pobre.

Cómo preparar el hoyo

  1. Abre un hoyo de 40 × 40 cm y unos 30 cm de profundidad en cada punto de plantación, separados alrededor de 1 m.
  2. Mezcla el estiércol con la tierra que has sacado. No lo dejes en una capa en el fondo.
  3. Rellena formando un pequeño montículo de unos 10 cm de alto: drena mejor y se calienta antes en primavera.
  4. Riega y espera tres o cuatro semanas. En ese tiempo el suelo se asienta y desaparece cualquier resto de amoníaco.
  5. Planta el calabacín o siembra dos o tres semillas en el centro del montículo, cuando la tierra supere los 15 °C. El marco, las fechas y el resto de cuidados están en cómo cultivar calabacines.

Si el estiércol está a medio hacer, entiérralo más hondo, a 40–50 cm, y deja pasar al menos seis u ocho semanas antes de plantar.

La cobertera durante la cosecha

Cuando cojas los primeros frutos, más o menos a las seis u ocho semanas de plantar, la planta empieza a gastar sus reservas. Es el momento de reforzar:

  • Estiércol maduro: 1–2 kg alrededor de cada planta, en un anillo a 20–40 cm del tallo, rascado en superficie y seguido de un riego.
  • O gallinaza en pellets: un puñado, unos 100 g, cada tres o cuatro semanas, enterrado ligeramente.
  • Un acolchado de paja por encima mantiene la humedad y evita que los frutos toquen el suelo.

El calendario completo, también con otros abonos, está en cuándo abonar los calabacines.

Estiércol y seguridad alimentaria

El estiércol puede llevar bacterias como E. coli o Salmonella. El compostaje bien hecho las reduce mucho, pero el estiércol fresco o mal curado es un riesgo real en un cultivo como el calabacín, cuyos frutos crecen apoyados en la tierra y a veces se comen crudos, en ensalada o láminas finas.

  • Usa siempre estiércol maduro en el bancal.
  • Como regla prudente, deja varios meses, al menos tres o cuatro, entre cualquier aporte de estiércol sin compostar y la cosecha.
  • Acolcha con paja para que los frutos no toquen el suelo.
  • Lava bien los frutos y lávate las manos después de manejar estiércol.

Señales de exceso o de falta

  • Exceso de nitrógeno: hojas enormes que dan sombra a los frutos, más oídio y un retraso en la aparición de flores femeninas.
  • Falta de nutrientes: hojas viejas que amarillean, frutos pequeños y una producción que decae pronto. En calabacines con hojas amarillas se explica cómo distinguirlo de otras causas, como el exceso de riego o los virus.
  • Frutos que se arrugan y pudren por la punta cuando son pequeños: casi siempre es falta de polinización, no de abono.

Errores habituales

  • Estiércol fresco en el hoyo: amoníaco y sales que queman las raíces jóvenes.
  • Gallinaza a puñados sin medir: salinidad, hojas con bordes quemados.
  • Abonar mucho y regar poco: el estiércol necesita humedad para liberar nutrientes.
  • Estiércol pegado al cuello de la planta, que favorece pudriciones.

Preguntas frecuentes

¿Puedo plantar calabacín encima del montón de estiércol?

Sobre un montón viejo, de más de un año y ya convertido en una tierra oscura, sí, y suele crecer con mucho vigor. Sobre estiércol reciente, no: las raíces se queman. Una alternativa es plantar en el borde del montón, en tierra normal, y dejar que las raíces lo exploren.

¿Sirve el estiércol de caballo con mucha paja?

Sí, si está bien compostado. Si la paja todavía se reconoce, mientras se descompone consume nitrógeno del suelo y el calabacín amarillea. Déjalo madurar de seis meses a un año antes de usarlo.

¿Hace falta estiércol si ya eché compost?

No. Si el bancal recibió 3–4 kg/m² de compost maduro, ya tiene el fondo cubierto. Basta con las coberteras durante la cosecha.