Cuándo abonar las judías: lo justo para una legumbre
- 31 Mar, 2026
Las judías se abonan antes de sembrar y con poco: 1–2 kg/m² de compost maduro, o bien se siembran en un bancal que se abonó a fondo para el cultivo anterior. Como todas las legumbres, obtienen parte del nitrógeno que necesitan gracias a las bacterias de sus raíces, así que no hace falta abonarlas durante el cultivo, salvo las variedades de enrame de ciclo largo, que agradecen un refuerzo ligero al empezar a florecer. El exceso de abono da mucha mata y pocas vainas.
Por qué la judía necesita tan poco abono
Unas semanas después de nacer, en las raíces de la judía aparecen pequeños bultos, los nódulos, donde viven bacterias del género Rhizobium que captan nitrógeno del aire y se lo ceden a la planta. Si arrancas una planta en floración y abres un nódulo, un interior rosado o rojizo indica que está activo.
Este sistema tiene tres consecuencias para el abonado:
- Si sobra nitrógeno en el suelo, la planta forma pocos nódulos y vive de lo que le das. Es abono desperdiciado.
- La judía sí necesita fósforo y potasio, que los nódulos no aportan. Un compost maduro los contiene en cantidad suficiente para un huerto familiar.
- Es una de las legumbres que menos nitrógeno fija, menos que el haba o el guisante. En suelos muy pobres puede necesitar algo de ayuda al principio, antes de que se formen los nódulos.
Calendario de abonado
| Momento | Qué hacer |
|---|---|
| Otoño anterior o 3–4 semanas antes de sembrar | 1–2 kg/m² de compost maduro incorporado |
| Siembra | Nada |
| Primeras 3–4 semanas | Solo si el suelo es muy pobre y las plantas palidecen: purín de ortiga diluido 1:10 |
| Inicio de la floración (solo enrame) | Cobertera ligera de compost o un poco de ceniza |
| Desde la primera cosecha | Nada |
En el litoral mediterráneo, donde se siembra de mediados de marzo a principios de agosto en tandas escalonadas, cada tanda va en un trozo de bancal preparado con algo de compost. En la meseta y en la franja atlántica, con siembras de mayo a julio, el compost del otoño anterior suele bastar.
Judías de mata baja, de enrame y para grano
Las de mata baja, como ‘Contender’, tienen un ciclo corto: la judía verde está lista a los 50–60 días y se recoge en pocas semanas. El abonado de fondo es todo lo que necesitan.
Las de enrame, como ‘Helda’ o ‘Garrafal Oro’, producen durante dos meses o más. Al empezar a florecer puedes repartir un puñado de compost maduro por planta o un poco de ceniza de madera, rica en potasio, y regar. Evita los abonos ricos en nitrógeno.
Las de grano seco, como la alubia de Tolosa o la granja asturiana, se abonan con la misma moderación: el exceso de nitrógeno alarga el ciclo y retrasa el secado de las vainas.
Cómo abonar paso a paso
- Prepara el bancal con el compost en otoño o 3–4 semanas antes de sembrar, mezclándolo con los primeros 15–20 cm.
- Siembra cuando el suelo pase de 12–15 °C. En suelo frío y húmedo, y más aún con materia orgánica fresca, la semilla se pudre.
- No eches abono en el surco de siembra.
- Observa las plantas a las 3–4 semanas. Un verde medio indica que todo va bien. Si las hojas palidecen de forma general, puede faltar nitrógeno porque aún no hay nódulos, o el suelo puede estar encharcado; tienes las causas en judías con hojas amarillas.
- Al terminar el cultivo, corta las plantas a ras de suelo y deja las raíces dentro: los nódulos se descomponen y devuelven algo de nitrógeno.
Errores habituales
- Usar estiércol fresco o abonos nitrogenados: plantas enormes, con hojas blandas, más pulgón y araña roja, y pocas vainas.
- Sembrar en el bancal recién estercolado para tomates o calabazas. En la rotación, la judía va mejor detrás de ellos que en su lugar.
- Abonar para «salvar» una floración que se cae. La caída de flores suele deberse al calor por encima de 30–32 °C, al aire seco o a la falta de agua en floración, no al abono. Revisa cómo regar en cada cuánto regar judías.
- Echar ceniza o cal en suelos que ya son calizos, lo que bloquea micronutrientes como el hierro.
Preguntas frecuentes
¿Hay que inocular las semillas con Rhizobium?
En un huerto donde ya se han cultivado judías, normalmente no: las bacterias están en el suelo. En un terreno nuevo o donde nunca ha habido legumbres la nodulación puede ser pobre; existen inoculantes comerciales, aunque en un huerto familiar suele bastar con algo de compost.
¿Las judías dejan el suelo abonado para el siguiente cultivo?
Algo, pero menos de lo que se suele pensar, porque buena parte del nitrógeno se va con las vainas y los granos. Si dejas las raíces y entierras la mata verde, el aporte es mayor. Por eso conviene que detrás vaya una hortaliza de hoja o una col.
¿Cuánto abono necesitan las judías en maceta?
Una maceta de 20–30 l con sustrato universal y un 20 % de compost o humus basta para una tanda de judías de mata baja. No añadas abono líquido salvo que las hojas palidezcan.
Para la siembra, el entutorado y la cosecha, consulta cómo cultivar judías.