Judías con hojas amarillas: por qué pasa y cómo solucionarlo
- 01 Aug, 2026
Si las hojas de tus judías amarillean, fíjate en qué hojas son y en qué momento del cultivo ocurre. En plantas recién nacidas suele deberse a un suelo frío o encharcado; si las hojas nuevas salen amarillas con los nervios verdes, es clorosis por suelo calizo; con un punteado amarillo en pleno verano, araña roja; y si son las hojas de abajo cuando las vainas ya están formadas, es el envejecimiento normal de la planta.
La judía es más delicada de lo que parece: no le gustan el frío, la caliza, la sal ni el encharcamiento, y cualquiera de ellos se nota primero en el color de las hojas.
Diagnóstico rápido
| Síntoma | Momento | Causa probable |
|---|---|---|
| Las dos primeras hojas amarillas, plantas paradas | Tras nacer, en primavera fría o lluviosa | Suelo frío o encharcado |
| Hojas viejas de un amarillo pálido uniforme, planta poco vigorosa | Antes de florecer | Falta de nitrógeno |
| Hojas jóvenes amarillas con los nervios verdes | Suelos calizos, agua dura | Clorosis férrica |
| Punteado amarillo, hojas que se broncean, telillas | Julio y agosto, calor seco | Araña roja |
| Mosaico verde claro y oscuro, hojas abombadas o arrugadas | Cualquier momento, con pulgón | Virus del mosaico |
| Manchas pequeñas acuosas rodeadas de un halo amarillo | Tiempo templado y húmedo | Grasa de la judía |
| Puntos amarillos con pústulas pardo-rojizas en el envés | Final de verano, con rocío | Roya |
| La planta amarillea desde abajo y se marchita; vasos pardos en el tallo | Calor, en suelo que repite judías | Hongos de suelo |
| Hojas bajas amarillas que caen, con vainas ya formadas | Final del ciclo | Envejecimiento normal |
Causas y soluciones
1. Suelo frío o encharcado
Es lo más común en siembras de primavera adelantadas. La judía necesita que el suelo supere los 12–15 °C; por debajo, las raíces apenas trabajan, las primeras hojas amarillean y las plantas se quedan paradas semanas. Si además llueve mucho o se riega en exceso, las raíces se asfixian.
Solución: no riegues hasta que la superficie se seque, aporca ligeramente los tallos y espera a que suba la temperatura; las plantas suelen reverdecer solas. Para la próxima vez, siembra más tarde, cuando el suelo esté templado. Tienes las fechas y el marco en cómo cultivar judías.
2. Falta de nitrógeno
La judía fija nitrógeno del aire gracias a unas bacterias que forman nódulos en sus raíces, pero esos nódulos tardan unas semanas en activarse, y en suelos donde nunca se han cultivado legumbres pueden ser escasos. Arranca con cuidado una planta afectada: si apenas tiene bolitas en las raíces, o al abrirlas son blancas o verdosas en lugar de rosadas por dentro, la fijación no funciona bien.
Solución: una aportación ligera de compost o de un abono orgánico al principio del cultivo basta. No abuses del nitrógeno, porque inhibe la formación de nódulos. Las cantidades las tienes en cuándo abonar las judías.
3. Clorosis férrica y salinidad
La judía es de las hortalizas más sensibles a los suelos calizos. En ellos no absorbe bien el hierro y sus hojas nuevas salen amarillas, con los nervios verdes. También tolera mal la sal: con agua salobre o mucho abono mineral, los bordes de las hojas se queman.
Solución: incorpora materia orgánica bien descompuesta y, si el problema es claro, aplica un quelato de hierro EDDHA al pie, a la dosis de la etiqueta. Riega con agua de buena calidad y en riegos que laven las sales hacia abajo.
4. Araña roja
En veranos secos y calurosos es la plaga que más amarillea las judías. Empieza como un punteado amarillento en el haz; las hojas se vuelven bronceadas y acaban secándose. En el envés verás puntitos rojizos o anaranjados y finas telillas.
Solución: mantén la humedad en el ambiente con riegos regulares, retira las hojas más afectadas y aplica jabón potásico mojando bien el envés. Tienes más métodos, incluida la fauna auxiliar, en cómo eliminar la araña roja en judías.
5. Virus del mosaico
Las hojas muestran un mosaico de zonas verde claro, amarillentas y verde oscuro, y se arrugan o se abomban. La planta crece menos y produce peor. El virus del mosaico común de la judía se transmite por la semilla y por los pulgones.
Solución: no tiene cura. Arranca las plantas afectadas en cuanto las detectes y no guardes semilla de ellas. Usa semilla sana y controla el pulgón, sobre todo en las primeras semanas; tienes cómo hacerlo en cómo eliminar el pulgón en judías.
6. Grasa de la judía
Es una bacteriosis que forma manchas pequeñas, de aspecto aceitoso, rodeadas de un halo amarillo amplio. Llega con la semilla y se extiende con la lluvia y al manipular las plantas mojadas. Retira las hojas afectadas, no trabajes entre las judías cuando estén húmedas y no guardes semilla de plantas enfermas. Los tratamientos con cobre solo frenan su avance.
7. Roya
Aparece a final de verano con rocíos frecuentes: puntos amarillos en el haz y pequeñas pústulas pardo-rojizas en el envés, que dejan polvillo al pasar el dedo. Evita mojar las hojas, deja espacio entre plantas y retira las hojas con más pústulas.
8. Hongos de suelo
Si una planta amarillea desde abajo, se marchita y al cortar el tallo cerca de la base ves los vasos de color pardo, hay hongos de suelo como el fusarium. No hay tratamiento eficaz en casa: arranca las plantas afectadas y no repitas judías en ese bancal durante tres o cuatro años.
9. Final del ciclo
Cuando las vainas están formadas, o en judías para grano casi secas, las hojas de abajo amarillean y caen. Es normal y no requiere tratamiento.
Qué hacer ahora
- Mira qué hojas amarillean y en qué momento del cultivo.
- Revisa la humedad del suelo a 5 cm antes de regar.
- Examina el envés con una lupa.
- Arranca una planta dudosa y revisa raíces y nódulos.
- Actúa según la causa y vigila si las hojas nuevas salen verdes.
Prevención
- Siembra con el suelo templado y sin encharcar.
- Rota los cultivos: no repitas judías en el mismo sitio antes de tres o cuatro años.
- Usa semilla sana y no guardes la de plantas con manchas o mosaico.
- Riega al pie, de forma regular, sobre todo en la floración.
- Acolcha el suelo en verano para mantener la humedad y reducir la araña roja.
Preguntas frecuentes
¿Puedo comer las judías de una planta con hojas amarillas?
Sí. Las vainas sanas de una planta con clorosis, falta de nitrógeno o araña roja se pueden comer sin problema. Descarta las vainas manchadas y, si has aplicado algún tratamiento, respeta el plazo de seguridad de la etiqueta.
¿Echo abono nitrogenado para que reverdezcan?
Solo si has confirmado que falta nitrógeno, y en poca cantidad. Si el problema es frío, encharcamiento, clorosis o araña roja, el abono no lo arregla y un exceso puede empeorar la planta.
¿Hay que quitar las hojas amarillas?
Retira las que tengan manchas de enfermedad, roya o mucha araña roja, para frenar el contagio. Las que amarillean por la edad o la falta de nitrógeno puedes dejarlas hasta que caigan solas.