Por qué mi berenjena tiene hojas amarillas: causas y remedios

Por qué mi berenjena tiene hojas amarillas: causas y remedios

Para saber por qué tu berenjena tiene hojas amarillas, mira dónde empieza el amarilleo. Si son las hojas de abajo y amarillean de forma uniforme, lo habitual es una falta de nitrógeno o un exceso de riego. Si son las hojas nuevas y los nervios siguen verdes, es clorosis férrica, muy común en los suelos calizos de media España. Y si se amarillea un solo lado de la hoja o de la planta, sospecha de verticilosis.

Diagnóstico rápido

Lo que vesCausa probable
Hojas bajas de color amarillo pálido uniforme, planta poco vigorosaFalta de nitrógeno
Hojas amarillas y lacias con la tierra siempre húmedaExceso de riego
Hojas bajas que amarillean y caen tras días de calor sin regarFalta de agua
Amarillo entre los nervios en hojas viejas, nervios verdesFalta de magnesio
Hojas jóvenes amarillas con nervios verdes muy marcadosClorosis férrica
Amarilleo en un solo lado de la hoja o de la planta, que luego se secaVerticilosis
Hojas pegajosas, mosquitas blancas que vuelan al mover la plantaMosca blanca
Punteado amarillento fino y telillas en el envésAraña roja
Planta raquítica que se mustia en las horas de calor; raíces con bultosNematodos
Hojas pálidas tras el trasplante, con noches frescasFrío
Unas pocas hojas basales en plena cosecha, el resto sanoEnvejecimiento normal

Causas y soluciones

1. Falta de nitrógeno

La berenjena tiene un ciclo largo y produce durante meses, así que agota el nitrógeno del suelo. La planta lo retira de las hojas viejas para alimentar las nuevas: por eso el amarilleo empieza abajo y sube poco a poco. Es frecuente en suelos arenosos, en macetas y en huertos sin abonado de fondo.

Qué hacer: aporta compost o estiércol muy hecho alrededor de la planta y, para una respuesta más rápida, un abono líquido orgánico en dosis moderadas cada dos o tres semanas. Tienes el calendario en cómo fertilizar las berenjenas.

2. Riego mal ajustado

Con exceso de agua, sobre todo en suelos arcillosos o macetas sin drenaje, las raíces se asfixian y no absorben nutrientes. Las hojas amarillean, se ablandan y la planta parece sedienta aunque la tierra esté mojada. Con falta de agua ocurre algo parecido: en plena ola de calor la planta sacrifica las hojas bajas, que amarillean y caen.

Qué hacer: antes de regar, mete un dedo en la tierra; si a 3–4 cm sigue húmeda, espera. Riega por goteo, en profundidad y con regularidad, y acolcha con paja para evitar los altibajos. Tienes la pauta según el clima en cada cuánto regar las berenjenas.

3. Falta de magnesio

Las hojas viejas amarillean entre los nervios, que se quedan verdes, y a veces aparecen manchas pardas. Es habitual en suelos ácidos y arenosos y cuando se abona con mucho potasio, que compite con el magnesio.

Qué hacer: pulveriza sulfato de magnesio a unos 10 g por litro de agua, al atardecer, dos o tres veces con una semana de separación. Revisa también si te estás pasando con los abonos potásicos.

4. Clorosis férrica

En suelos calizos, con pH alto, el hierro está en la tierra pero la planta no lo puede absorber. El síntoma aparece en las hojas jóvenes, de la punta: amarillas, con los nervios verdes muy marcados, como un dibujo. Es muy común en La Mancha, el valle del Ebro, Levante y las zonas de agua de riego dura.

Qué hacer: aplica un quelato de hierro tipo EDDHA, que es el que funciona en suelos calizos, siguiendo la dosis de la etiqueta. A medio plazo, aumenta la materia orgánica del suelo y, en maceta, usa agua de lluvia cuando puedas.

5. Verticilosis

Este hongo del suelo tapona los vasos de la planta. Las hojas bajas amarillean en zonas o en un solo lado, a menudo en forma de cuña, y luego se secan. Si cortas el tallo cerca de la base, verás los vasos oscuros. No tiene cura; tienes cómo manejarla en berenjena con hojas marrones.

6. Mosca blanca y araña roja

La mosca blanca chupa savia y deja una melaza pegajosa donde crece un hongo negro; las hojas pierden color y amarillean. La araña roja produce un punteado amarillento fino que acaba en tonos bronce. Ambas se disparan con calor.

Qué hacer: revisa el envés cada semana en verano, coloca trampas amarillas contra la mosca blanca y aplica jabón potásico cuando veas los primeros focos, mojando bien el envés. Tienes el detalle en cómo eliminar la mosca blanca en berenjenas.

7. Nematodos

Si la planta crece poco, amarillea y se mustia en las horas de calor aunque riegues, arranca una que esté muy mal y mira las raíces. Los bultos o agallas indican nematodos, frecuentes en suelos arenosos y cálidos. La planta afectada rara vez se recupera; en adelante, rota cultivos, aporta materia orgánica y solariza el suelo en verano.

8. Frío tras el trasplante

Con noches por debajo de 12–15 °C, la berenjena deja de absorber nutrientes y las hojas palidecen. Suele pasar cuando se trasplanta a la vez que el tomate. Si las noches se templan, la planta se recupera sola; protégela con manta térmica mientras tanto.

9. Envejecimiento

En plena producción es normal que se pongan amarillas unas pocas hojas bajas. Si la parte alta crece verde y sana, quítalas para ventilar y no hagas nada más.

Qué hacer con las hojas amarillas

Retira las hojas que estén amarillas casi por completo o con manchas de hongos, con tijera limpia. Las que solo están algo pálidas siguen haciendo su trabajo: déjalas mientras corriges la causa. No quites muchas a la vez en verano, porque dan sombra a los frutos.

Prevención

  • Abonado de fondo con materia orgánica bien descompuesta antes del trasplante.
  • Riego por goteo regular y acolchado durante todo el verano.
  • Trasplante cuando las noches sean templadas de forma estable.
  • Rotación de al menos tres años sin tomates, pimientos ni patatas en el mismo sitio.
  • Revisión semanal del envés de las hojas en los meses de calor.

Preguntas frecuentes

¿Las hojas amarillas vuelven a ponerse verdes?

Las que están muy amarillas, no. Las ligeramente pálidas pueden recuperar algo de color cuando corriges la carencia, sobre todo en la clorosis férrica. La señal de que vas bien es que las hojas nuevas salgan verdes.

¿Por qué amarillea mi berenjena en maceta?

En maceta, los riegos frecuentes lavan los nutrientes y el sustrato se agota en pocas semanas. Usa un recipiente de al menos 20 litros con buen drenaje y aporta un abono líquido cada dos o tres semanas desde la floración.

¿Se pueden comer las berenjenas de una planta con hojas amarillas?

Sí. Ni las carencias ni las plagas citadas hacen peligroso el fruto, aunque puede salir más pequeño o en menor cantidad.