Cuándo abonar ajos: antes de plantar y en primavera

Cuándo abonar ajos: antes de plantar y en primavera

El ajo se abona sobre todo antes de plantar: un mes antes, con 1–2 kg/m² de compost maduro, o aprovechando la tierra de un cultivo anterior bien abonado. Después basta con un aporte ligero en primavera, cuando la planta tiene 5–6 hojas y vuelve a crecer tras el invierno. A partir de que empieza a formar la cabeza, ya no hay que abonar.

El ajo es poco exigente y los excesos le sientan mal: el estiércol fresco favorece las pudriciones y el nitrógeno tardío produce cabezas que no cierran y se conservan peor.

Calendario de abonado

MomentoAjo de otoño (plantado de octubre a diciembre)Ajo de primavera (plantado en febrero-marzo)
Abonado de fondoSeptiembre–noviembre, un mes antes de plantarEnero–febrero, un mes antes de plantar
CoberteraFebrero–marzo, cuando reactiva el crecimientoAbril, con 5–6 hojas
Dejar de abonarDesde finales de abrilDesde mayo
CosechaMayo–julio según zonaJunio–julio

En la costa, donde el ajo crece todo el invierno, la cobertera puede adelantarse a enero o febrero. En la meseta, espera a que pasen las heladas fuertes y el suelo vuelva a estar húmedo y templado, normalmente en marzo.

Abonado de fondo

Lo ideal es plantar los ajos en una parcela que el año anterior tuvo un cultivo exigente y bien abonado, como tomates, pimientos o calabazas. En ese caso, a menudo no hace falta añadir nada más.

Si el suelo es pobre:

  • Mezcla 1–2 kg/m² de compost maduro con la tierra un mes antes de plantar. En compost para ajos se explica cómo prepararlo y aplicarlo.
  • Si usas abono mineral, elige un complejo con poco nitrógeno y más potasio, como un 12-12-17, a razón de 30–40 g/m² mezclado con la tierra.
  • No uses estiércol fresco ni poco hecho: atrae a la mosca de la cebolla, favorece los hongos de la cabeza y quema los dientes.

El potasio mejora el calibre y la conservación. El azufre, que da al ajo su sabor, suele estar presente en cantidad suficiente en la mayoría de los suelos; los abonos que contienen sulfato potásico lo aportan además del potasio.

Cobertera de primavera

Cuando la planta tiene 5–6 hojas y crece con decisión, aplica un único aporte:

  • Humus de lombriz: 0,5 kg/m² esparcido entre las líneas y enterrado ligeramente con la azada.
  • Purín de ortiga diluido en diez partes de agua, en uno o dos riegos separados dos semanas.
  • Abono mineral: una pequeña dosis de nitrógeno, de 10–15 g/m², repartida entre las líneas con el suelo húmedo.

Aprovecha para escardar: el ajo compite mal con las malas hierbas, que le roban agua y nutrientes.

Por qué no hay que abonar tarde

En primavera, cuando los días se alargan, el ajo deja de producir hojas y empieza a engordar la cabeza. Si en ese momento recibe nitrógeno:

  • Sigue echando hojas y la cabeza se forma tarde y pequeña.
  • El cuello queda grueso y tierno, y no cierra bien al secar.
  • Los ajos se conservan peor y se pudren antes.
  • La planta es más sensible a la roya, que se ve como pústulas anaranjadas en las hojas.

Diferencias según el clima

  • Litoral y zonas de inviernos suaves: el crecimiento es continuo. Fondo moderado y cobertera hacia enero o febrero.
  • Meseta e interior frío: el ajo pasa el invierno casi parado. La cobertera se hace en marzo, tras las heladas fuertes.
  • Zonas lluviosas del norte: las lluvias lavan el nitrógeno. Si hay que abonar en cobertera, mejor dos aportes pequeños que uno grande.

Errores habituales

  • Estiércol fresco antes de plantar.
  • Abonar en mayo con el bulbo ya formándose.
  • Dosis altas de nitrógeno pensando en cabezas más grandes.
  • Ceniza de madera en exceso en suelos calizos: sube aún más el pH.
  • Abonar en vez de regar: en primaveras secas, el riego de apoyo cuando engorda la cabeza suele ser más decisivo que el abono.

Preguntas frecuentes

¿Se puede echar estiércol a los ajos?

Solo si está muy descompuesto, tipo mantillo, y mezclado con la tierra semanas antes de plantar. Nunca fresco ni en contacto con los dientes.

¿Es buena la ceniza para los ajos?

En pequeña cantidad, un puñado por metro cuadrado, aporta potasio y es útil en suelos ácidos. En suelos calizos, que son frecuentes en España, es mejor no usarla.

¿Hay que abonar los ajos que se cultivan para ajetes?

Menos todavía. Los ajetes se arrancan a los dos o tres meses de plantar, cuando la planta aún vive de las reservas del diente. Con un suelo que tenga algo de compost es suficiente; si las hojas amarillean pronto, un riego con purín de ortiga diluido basta.

¿Qué pasa si no abono los ajos?

En un suelo con materia orgánica, el ajo produce cabezas de tamaño aceptable sin abono adicional. En suelos muy pobres o arenosos, las cabezas salen pequeñas. Cuando la planta esté lista, guíate por cuándo cosechar ajos y repasa todo el ciclo en cómo cultivar ajos.