Romero con hojas amarillas: causas y cómo salvarlo
- 11 Sep, 2026
Un romero con hojas amarillas casi siempre está recibiendo demasiada agua. Es una planta mediterránea adaptada a suelos pobres y secos, y sus raíces se asfixian en cuanto el sustrato se mantiene húmedo unos días: primero amarillean las hojas de la base y del interior, después ramas enteras. Otras causas menos frecuentes son la falta de luz, una maceta agotada, el frío húmedo del invierno y plagas como la araña roja o la cochinilla.
Diagnóstico rápido
| Lo que ves | Causa probable |
|---|---|
| Hojas amarillas desde la base, sustrato húmedo, plato con agua | Exceso de riego |
| Ramas que amarillean y luego se vuelven marrones; raíces oscuras | Pudrición de raíces |
| Tallos largos, hojas pálidas y separadas, planta en interior o a la sombra | Falta de luz |
| Amarilleo general y uniforme en un romero que lleva años en la misma maceta | Sustrato agotado |
| Hojas amarillentas con punteado fino y telillas, en verano | Araña roja |
| Bolitas blancas algodonosas en tallos y axilas | Cochinilla algodonosa |
| Hojas viejas del interior amarillas que caen, resto verde | Renovación natural |
| Amarilleo en las semanas siguientes al trasplante | Estrés de trasplante |
Causas y soluciones
1. Exceso de riego y mal drenaje
Es, con diferencia, lo más habitual. El romero en maceta se riega a menudo al mismo ritmo que el resto de plantas del balcón, y en el jardín acaba junto al césped o en la línea del riego automático. En suelos arcillosos o en macetas con plato, el agua se queda alrededor de las raíces.
Qué hacer:
- Deja de regar hasta que el sustrato esté seco en profundidad, no solo en la superficie. Compruébalo metiendo un dedo o un palito unos 5–6 cm.
- Vacía el plato o eleva la maceta con unos pies.
- Si la planta está junto al césped o en un parterre con riego automático, sácala de esa línea o trasplántala en otoño o primavera a un lugar más seco.
- En maceta, durante la temporada cálida, riega solo cuando el sustrato esté seco; en invierno, cada dos o tres semanas o menos.
En tierra, un romero establecido apenas necesita agua aparte de la lluvia, salvo en zonas muy secas o durante sus primeros meses. Tienes las pautas detalladas en cada cuánto regar el romero.
2. Pudrición de raíces
Si el exceso de agua se ha prolongado, hongos del suelo como Phytophthora pudren las raíces. Las hojas amarillas pasan a un marrón grisáceo, las ramas se secan desde la base y la planta puede morir en pocas semanas. Al sacarla de la maceta, las raíces son oscuras y huelen mal.
Qué hacer: si queda una parte de raíces claras, recorta las podridas, trasplanta a una mezcla muy drenante (por ejemplo, mitad sustrato universal y mitad arena gruesa o perlita) y no riegues en una semana. Como seguro, saca esquejes de las puntas sanas: el romero enraíza con facilidad.
3. Falta de luz
El romero necesita sol directo, al menos seis horas al día. En interior o en un patio sombrío las hojas palidecen, los tallos se alargan y la planta se debilita, lo que agrava cualquier exceso de agua. Pasa mucho con los romeros que se compran en otoño o invierno y se dejan en la cocina. Más información en cuánta luz necesita el romero.
Qué hacer: sácalo al exterior, a pleno sol, acostumbrándolo poco a poco durante una semana si venía del interior.
4. Maceta agotada
Aunque es poco exigente, un romero que lleva tres o cuatro años en la misma maceta pequeña agota los nutrientes y se queda sin espacio para las raíces. El síntoma es un amarilleo general, sin manchas, con poco crecimiento.
Qué hacer: trasplanta en primavera a una maceta algo mayor con sustrato nuevo y bien drenado. Un puñado de compost o de humus de lombriz es suficiente; evita los abonos ricos en nitrógeno, que lo vuelven blando y menos aromático.
5. Frío húmedo
El romero soporta heladas moderadas si el suelo está seco, pero el frío combinado con tierra empapada daña las raíces. En la meseta, el valle del Ebro y las zonas de montaña, los inviernos lluviosos explican muchos romeros amarillentos en febrero o marzo.
Qué hacer: pon las macetas a cubierto de la lluvia en los periodos largos de mal tiempo y colócalas al pie de una pared soleada. En tierra, plántalo en un lugar elevado, un talud o un bancal con buen drenaje.
6. Plagas
- Araña roja: en verano seco, las hojas pierden color, se ven punteadas y aparecen telillas finas. Moja la planta con agua a presión y, si persiste, aplica jabón potásico al atardecer.
- Cochinilla algodonosa: bolitas blancas en las axilas y los tallos, sobre todo en romeros de interior. Retírala con un bastoncillo empapado en alcohol y repite cada semana hasta que desaparezca.
- Mosca blanca y pulgón: pueden debilitarlo, aunque rara vez causan daños graves en el romero.
Lo que es normal
Las hojas viejas del interior de la mata, que reciben poca luz, amarillean y caen cada año, sobre todo después de la floración. Si las puntas siguen verdes y la planta brota con normalidad, no hay ningún problema.
Cuándo no tiene arreglo
Si las ramas están secas y quebradizas hasta la base y la corteza del cuello está oscura, la planta ha muerto. Antes de tirarla, busca algún brote verde para hacer esquejes. Si vas a poner otro romero en el mismo sitio, corrige antes el drenaje.
Preguntas frecuentes
¿Las hojas amarillas del romero vuelven a ponerse verdes?
Normalmente no. Las hojas amarillas acaban cayendo, pero si corriges la causa la planta saca brotes nuevos y verdes en unas semanas, sobre todo en primavera.
¿Hay que podar las ramas amarillas?
Sí, cuando estén claramente secas. Corta por encima de una zona con hojas verdes, sin dejar tramos de madera desnuda.
¿El romero necesita abono para no amarillear?
Casi nunca. En tierra no le hace falta; en maceta, un aporte ligero de compost en primavera es suficiente. El exceso de abono lo debilita.
Para el resto de cuidados, consulta la guía de cultivo del romero.