Botritis en fresas: cómo reconocerla y evitar la podredumbre gris

Botritis en fresas: cómo reconocerla y evitar la podredumbre gris

La botritis o podredumbre gris es la enfermedad más común de las fresas: los frutos se ablandan, se vuelven marrones y se cubren de un moho gris que suelta polvo al tocarlo. Aparece con lluvia, rocío y temperaturas suaves de 15–25 °C, sobre todo en primavera. Se controla ante todo con prevención: frutos sin contacto con la tierra húmeda, plantas aireadas, riego al pie y cosecha frecuente.

Cómo reconocer la botritis

La causa el hongo Botrytis cinerea, que ataca a muchas plantas, pero en la fresa se ve así:

  • En las flores: pétalos y estambres que se vuelven marrones; algunas flores se secan sin cuajar. Es el momento en que se produce la mayoría de las infecciones.
  • En los frutos verdes: una mancha marrón y firme, a menudo junto al cáliz; el fruto se seca y se queda momificado.
  • En los frutos maduros: una mancha marrón clara y blanda que crece en uno o dos días y se cubre de un moho gris aterciopelado.
  • En hojas y pedúnculos: manchas pardas en las hojas viejas, que avanzan desde el borde, y pedúnculos que se oscurecen.
  • Después de la cosecha: fresas que parecían sanas se pudren en la nevera en uno o dos días, porque el hongo estaba latente desde la floración.

No la confundas con otras podredumbres

SíntomaCausa probable
Moho gris polvoriento, fruto blandoBotritis
Fruto pardo o violáceo, duro como cuero y de sabor amargoPodredumbre de cuero (Phytophthora)
Manchas negras, hundidas y secas, a veces con masas anaranjadasAntracnosis
Fruto que se deshace y suelta jugo, con un moho de cabecitas negrasRhizopus, sobre todo tras la cosecha
Polvo blanco en hojas y frutos, frutos duros y sin brilloOídio
Agujeros y galerías en el fruto, con rastro de babaBabosas, seguidas de pudrición

Para las demás causas, consulta por qué se pudren las fresas; si lo que ves es polvo blanco, es oídio en las fresas.

Por qué aparece

  • Agua sobre la planta: lluvia, rocío o riego por aspersión. Las esporas necesitan agua sobre la superficie para germinar.
  • Temperaturas suaves: entre 15 y 25 °C con humedad alta. En la cornisa cantábrica y Galicia el riesgo dura casi toda la temporada; en el Mediterráneo y el sur se concentra en las primaveras lluviosas.
  • Plantas apretadas: mucha hoja, estolones sin quitar y malas hierbas que impiden que la planta se seque.
  • Exceso de nitrógeno: da follaje denso y frutos más blandos.
  • Frutos en contacto con la tierra húmeda o con otros frutos ya podridos.
  • Cosechas espaciadas: los frutos pasados son el mejor alimento para el hongo.
  • Heridas: mordiscos de babosas y pájaros o golpes de granizo.

Cómo controlarla paso a paso

  1. Retira todos los frutos afectados, también los secos y momificados, en una bolsa y fuera del huerto. Una compostera casera no destruye el hongo.
  2. Cosecha cada dos o tres días en temporada, en horas secas, cogiendo el fruto por el pedúnculo sin tocarlo.
  3. Limpia las plantas: quita las hojas viejas, secas o manchadas y los estolones que no vayas a usar.
  4. Aísla los frutos del suelo con un acolchado de paja limpia, plástico o tela antihierbas. En maceta, deja que cuelguen por fuera.
  5. Riega por goteo y por la mañana, nunca por encima de las plantas.
  6. Ventila túneles e invernaderos los días soleados, incluso en invierno.
  7. Valora un tratamiento si las condiciones de riesgo persisten durante la floración. Hay fungicidas biológicos, por ejemplo a base de Bacillus, que indican en su etiqueta la fresa y la botritis. Aplícalos en floración, que es cuando se produce la infección, y respeta la dosis y el plazo de seguridad.

Prevención desde la plantación

  • Marco amplio: unos 25–30 cm entre plantas, para que el aire circule.
  • Caballones o mesetas elevadas con acolchado: el agua escurre y los frutos quedan limpios y secos, como en las plantaciones profesionales.
  • Sitio soleado y ventilado, lejos de rincones húmedos y sombríos.
  • Abonado moderado, sin excesos de nitrógeno.
  • Renovación de las plantas cada dos o tres años, porque las viejas se vuelven más densas y frágiles.

Tienes el resto de los cuidados en cómo cultivar fresas.

Cosecha y conservación

  • Cosecha a primera hora, cuando ya se haya secado el rocío.
  • No laves las fresas hasta el momento de comerlas.
  • Guárdalas en la nevera enseguida, en una sola capa y sin apretar.
  • Consúmelas en dos o tres días y separa cualquier fruto tocado.

Más detalles en cuándo cosechar fresas.

Cuándo no tiene arreglo

Los frutos con moho no se recuperan: retíralos. La planta, en cambio, casi siempre sigue adelante si mejoras la ventilación y el riego. Solo conviene arrancarla cuando la mayoría de sus flores y pedúnculos están secos y no queda follaje sano, o cuando es una planta vieja que ya conviene renovar.

Preguntas frecuentes

¿Se pueden comer las fresas que estaban junto a una con moho?

Sí, si están firmes y sin manchas. Lávalas bien antes de comerlas. Desecha las que estén blandas, tengan zonas marrones o estuvieran en contacto directo con la fresa podrida.

¿Por qué se pudren en la nevera fresas que parecían sanas?

Porque la botritis infecta la flor y se queda latente dentro del fruto hasta que madura. Una cosecha frecuente, el frío inmediato y evitar las infecciones en floración reducen mucho el problema.

¿Tienen menos botritis las fresas en maceta?

Pueden tener menos si los frutos cuelgan por fuera sin tocar el sustrato y la maceta está en un sitio ventilado. Las jardineras colgantes y las torres de fresas funcionan bien por ese motivo.