Brócoli con hojas amarillas: causas y cómo solucionarlo

Brócoli con hojas amarillas: causas y cómo solucionarlo

Cuando el brócoli tiene hojas amarillas, fíjate primero en qué hojas son. Si amarillean solo las hojas más bajas y la planta sigue sacando hojas nuevas verdes, es renovación normal o el inicio de una falta de nitrógeno, el problema más común en un cultivo tan exigente. Si el amarilleo forma manchas en V desde el borde con nervios oscuros, sospecha de la podredumbre negra; y si la planta entera amarillea y se marchita en las horas de sol, revisa las raíces.

Si lo que se pone amarillo es la pella, no es un problema de hojas: el brócoli se ha pasado de punto y está abriendo las flores.

Diagnóstico rápido

SíntomaCausa probable
Dos o tres hojas basales amarillas, resto vigorosoEnvejecimiento natural
Amarilleo uniforme que sube desde abajo, planta pálida y pella pequeñaFalta de nitrógeno
Hojas lacias y amarillas con la tierra encharcadaExceso de riego o mal drenaje
Amarillo jaspeado entre los nervios de las hojas viejasCarencia de magnesio
Manchas amarillas en V desde el borde, nervios negrosPodredumbre negra
Manchas amarillas angulosas y pelusa grisácea en el envésMildiu
Manchas pardas con anillos concéntricosAlternaria
Planta amarilla que se marchita al sol; raíces hinchadas y deformesHernia de la col
Planta raquítica y plomiza; larvas blancas en el cuelloMosca de la col
Colonias grises y harinosas en el envés, hojas abarquilladasPulgón ceroso
Botones de la pella amarillosSobremaduración

Causas y soluciones

1. Hojas viejas que se renuevan

Al crecer, el brócoli tapa sus primeras hojas, que amarillean y se secan. Si son pocas y la parte alta tiene buen color, no hay nada que corregir: quítalas para airear la base y evitar que se pudran sobre la tierra.

2. Falta de nitrógeno

El brócoli forma mucha hoja en poco tiempo y necesita nitrógeno durante todo el ciclo. Cuando falta, la planta lo retira de las hojas viejas, que amarillean sin manchas, mientras las nuevas salen pequeñas y pálidas. Es frecuente en suelos arenosos, en bancales sin estercolar y bajo un acolchado de paja fresca, que al descomponerse retiene nitrógeno.

Solución: aporta un abono de efecto rápido, como purín de ortiga diluido al 10 % en el riego o un abono nitrogenado a la dosis de la etiqueta. Para el próximo cultivo, incorpora 3–4 kg/m² de compost o estiércol maduro antes de plantar. Tienes el calendario de aportes en cómo fertilizar brócoli.

3. Exceso de agua

Con la tierra empapada, las raíces se asfixian y dejan de absorber, y las hojas amarillean aunque el suelo tenga abono de sobra. Pasa en suelos arcillosos, en otoños lluviosos y cuando se riega a diario por costumbre.

Solución: suspende el riego hasta que los primeros centímetros estén secos y, si tu huerto se encharca, cultiva en caballones o abre surcos de drenaje.

4. Carencia de magnesio

Las hojas viejas se ponen amarillas entre los nervios, a veces con tonos rojizos o morados, mientras los nervios siguen verdes. Aparece en suelos ácidos o arenosos y cuando se abusa de abonos ricos en potasio.

Solución: pulveriza sulfato de magnesio al 1–2 % (10–20 g por litro) cada 10–15 días, dos o tres veces, al atardecer.

5. Podredumbre negra

La causa la bacteria Xanthomonas campestris, que entra por el borde de las hojas. Forma manchas amarillas en forma de V con la punta hacia el nervio central, y dentro de ellas los nervios se ennegrecen. Al cortar el tallo se ve un anillo oscuro. Llega con semillas o plantel infectados y se extiende con las salpicaduras, la lluvia y las herramientas, sobre todo con tiempo templado y húmedo.

Solución: no hay tratamiento curativo en el huerto. Arranca las plantas muy afectadas, no las eches al compost, riega al pie y no vuelvas a poner coles, coliflores ni brócolis en ese sitio en tres años. Compra semilla y plantel sanos.

6. Mildiu y alternaria

  • Mildiu: manchas amarillas angulosas, limitadas por los nervios, con una pelusilla grisácea en el envés. Le gustan el fresco y la humedad de otoño y primavera, y ataca sobre todo al plantel joven.
  • Alternaria: manchas pardas redondeadas con anillos concéntricos y halo amarillo, sobre todo en hojas viejas.

Solución: retira las hojas afectadas, deja 40–50 cm entre plantas y riega por goteo. Si el ataque avanza, usa un fungicida autorizado en huerto, como los de cobre, leyendo la etiqueta y respetando el plazo de seguridad.

7. Hernia de la col

Un organismo del suelo (Plasmodiophora brassicae) deforma las raíces con grandes hinchazones. La planta no puede absorber agua: amarillea, crece poco y se marchita en las horas de calor aunque la tierra esté húmeda. Es más habitual en suelos ácidos y húmedos, como los de buena parte del norte peninsular.

Solución: arranca la planta con la raíz y deséchala fuera del huerto. Sus esporas sobreviven muchos años en el suelo, así que deja esa parcela sin brasicáceas el mayor tiempo posible, encala para acercar el pH a 7–7,5 y mejora el drenaje.

8. Mosca de la col y pulgón ceroso

  • Mosca de la col: sus larvas blancas se comen las raíces y el cuello de las plantas recién trasplantadas, que toman un tono amarillento o plomizo y se marchitan. Prevención: un disco de cartón o fieltro alrededor del cuello al trasplantar y malla antiinsectos en primavera.
  • Pulgón ceroso: colonias grises cubiertas de cera en el envés y en la pella; las hojas se abarquillan y amarillean. Elimina los focos a mano o con agua a presión y, si hace falta, con jabón potásico. Más métodos en cómo eliminar el pulgón en el brócoli.

La mosca blanca de las coles también debilita la planta y deja melaza pegajosa en las hojas.

9. Pella amarilla

Si lo amarillo son los botoncitos de la pella, la planta está empezando a florecer. Ocurre cuando se cosecha tarde o con una subida brusca de temperatura. Se puede comer, aunque está más dura y amarga. Corta la pella cuando los botones estén apretados y verdes; tienes las señales en cuándo cosechar brócoli.

Prevención

  • Suelo rico en materia orgánica y con pH cercano a neutro.
  • Abonado de fondo y un aporte de nitrógeno a las 3–4 semanas del trasplante.
  • Riego regular sin encharcar y acolchado.
  • Rotación: al menos tres años sin brasicáceas en el mismo bancal.
  • Plantar en su época: el brócoli prefiere el fresco de otoño e invierno; con calor sufre y florece antes de tiempo.

Tienes el resto de los cuidados en cómo cultivar brócoli.

Cuándo no tiene arreglo

Las plantas con hernia de la col o con la podredumbre negra extendida por el tallo no se recuperan: arráncalas cuanto antes para que no contaminen el resto. Una planta que ha amarilleado por falta de nitrógeno sí se recupera, aunque la pella saldrá algo más pequeña.

Preguntas frecuentes

¿Se pueden comer las pellas de una planta con hojas amarillas?

Sí. Las carencias, el exceso de agua y los hongos de las hojas no hacen peligrosa la pella. Si tiene pulgón, déjala unos minutos en agua con sal antes de lavarla.

¿Vuelven a ponerse verdes las hojas amarillas?

No. La señal de que has acertado con la solución es que las hojas nuevas salen de un verde intenso.

¿Por qué amarillea el brócoli recién trasplantado?

Durante una o dos semanas es normal que pierda alguna hoja baja mientras arraiga. Si el amarilleo sigue, revisa el cuello en busca de larvas de la mosca de la col y comprueba que la tierra no esté encharcada.