Cuánta luz necesita la coliflor y cuándo tapar la pella

Cuánta luz necesita la coliflor y cuándo tapar la pella

La coliflor necesita pleno sol, con 6 horas de luz directa o más, mientras forma sus hojas, que son las que después alimentan la pella. Hay una excepción: cuando la pella (la cabeza blanca) alcanza el tamaño de un huevo, conviene taparla con sus propias hojas, porque el sol directo la vuelve amarillenta o violácea y le resta calidad.

La luz en cada fase del cultivo

FaseLuz que necesitaDetalle
Semillero (verano)Luz intensa, sombra ligera en las horas de más calorEvita plántulas ahiladas o quemadas
Crecimiento de hojasPleno sol, 6–8 hCuantas más hojas sanas, mayor pella
Formación de la pellaSol para la planta, sombra para la pellaLa cabeza se cubre con hojas
Cosecha—Pella firme, cerrada y blanca

Las hojas hacen la pella

Una coliflor que llega al momento de formar la cabeza con pocas hojas, pequeñas o pálidas, produce una pella diminuta. En casos extremos aparece el llamado «botoneado»: una pella prematura del tamaño de una nuez en una planta raquítica. Suele deberse a un frenazo en el crecimiento de la planta joven (trasplante de plántulas viejas, sequía, falta de nitrógeno o frío), y la falta de luz suma.

Para que la planta forme un buen armazón de hojas:

  • Planta a 60–70 cm entre plantas, para que no se hagan sombra entre ellas.
  • No la pongas a la sombra de cultivos altos ni al pie de un muro orientado al norte.
  • En otoño e invierno el sol va bajo y las sombras de setos y edificios se alargan. Comprueba el sitio a mediodía en diciembre, no en junio.
  • Si las coliflores de otoño comparten bancal con tomateras o maíz que siguen en pie en septiembre, ponlas al sur de esos cultivos o retira las plantas viejas en cuanto dejen de producir.

Cómo blanquear la pella

El sol tiñe la pella blanca de amarillo crema o de tonos violáceos y vuelve su superficie más áspera. No es tóxico, pero el sabor se hace más fuerte y la textura menos tierna.

  1. Cuando la pella mida unos 5–8 cm, junta las hojas exteriores por encima y átalas con rafia o una goma ancha. También puedes partir el nervio de dos o tres hojas y doblarlas sobre la cabeza.
  2. Hazlo con las hojas secas, a media mañana, para que no quede humedad dentro.
  3. Revisa cada pocos días: con temperaturas suaves, la pella puede pasar de su punto en una semana.

Hay variedades llamadas autoblanqueantes, cuyas hojas interiores se curvan solas sobre la cabeza. Aun así, en los cultivos de primavera, con el sol más alto, suele hacer falta ayudarlas.

Las coliflores de color, como las moradas, las verdes o el romanesco, no se tapan. En las moradas, de hecho, el color se intensifica con la luz.

La temperatura importa más que la luz en la pella

Muchos problemas que se atribuyen al sol los causa en realidad el calor. La coliflor forma una buena pella con temperaturas suaves, en torno a 15–20 °C. Si durante esas semanas el termómetro pasa con frecuencia de 25 °C:

  • La pella se abre y se vuelve granulosa, «arrocinada».
  • Aparecen pequeñas hojas verdes entre los ramilletes.
  • La cabeza sube a flor antes de engordar.

Sombrear una planta adulta no arregla esto. La solución es ajustar la fecha de siembra para que la pella se forme en otoño, en invierno o al inicio de la primavera, según la zona. Tienes el calendario en cuándo plantar coliflor.

El semillero de verano

Para cosechar en otoño e invierno, la coliflor se siembra en semillero entre finales de primavera y pleno verano. Es justo la época de más luz y más calor, y las plántulas pequeñas sufren:

  • Ponlas en un lugar luminoso pero con sombra en las horas centrales, bajo una malla de sombreo o al este de un muro.
  • No las críes dentro de casa: se ahílan y se parten al trasplantar.
  • Trasplanta cuando tengan 4–6 hojas verdaderas, al atardecer, y riega bien. Si el sol aprieta, una sombra ligera los dos o tres primeros días ayuda al arraigo; después, pleno sol.

Diferencias según la zona

  • Litoral mediterráneo y sureste: cultivo de otoño-invierno a pleno sol. El punto delicado son los trasplantes de agosto y septiembre, con mucho calor todavía.
  • Interior cálido del sur: parecido al litoral, con heladas algo más frecuentes en invierno. La luz no es el factor limitante.
  • Meseta y valle del Ebro: sol abundante, pero inviernos fríos en los que las heladas fuertes dañan la pella. Elige un sitio soleado y abrigado y variedades de un ciclo adaptado a tu zona.
  • Zona atlántica: inviernos suaves y nublados. El sitio más soleado del huerto marca la diferencia, y la buena ventilación reduce los hongos de las hojas.
  • Canarias: se cultiva en los meses frescos; en las zonas de costa, la pella se forma bien en pleno invierno.

Errores habituales

  • Dejar la pella blanca expuesta al sol.
  • Tapar la cabeza con hojas mojadas o atarla muy apretada, lo que favorece la podredumbre.
  • Sombrear plantas adultas creyendo que así se evita el arrocinado.
  • Plantar en un rincón que en invierno queda a la sombra de un edificio.

Preguntas frecuentes

¿Puede crecer la coliflor en semisombra?

Con 4–5 horas de sol forma una planta más pequeña y una pella menor y más tardía. Es aceptable en un huerto con poca luz, pero no esperes cabezas grandes.

¿Por qué mi coliflor se ha puesto amarilla por encima?

Casi siempre por el sol directo sobre la pella. Se puede comer igual; en las siguientes, cúbrelas con sus hojas en cuanto empiecen a asomar.

¿Cuánto tiempo hay que tener tapada la pella?

Desde que asoma, del tamaño de un huevo, hasta la cosecha, que suele llegar entre una y cuatro semanas después: más tarde cuanto más frío haga. En cuándo cosechar coliflor tienes las señales del punto justo.

La preparación del suelo, el abonado y el riego están en cómo cultivar coliflor.