Cuándo plantar tomates en España: calendario por zonas
- 23 Mar, 2026
Los tomates se plantan en primavera, cuando ha pasado la última helada, las noches se mantienen por encima de 10 °C y el suelo supera los 12–14 °C. En la práctica, se trasplantan desde finales de febrero o marzo en la costa mediterránea y el valle del Guadalquivir, entre finales de abril y mayo en la meseta y el valle del Ebro, y de finales de mayo a junio en Castilla y León y las zonas de montaña. El semillero se siembra unas 6–8 semanas antes del trasplante.
Calendario del tomate por zonas de España
| Zona | Ejemplos | Semillero protegido | Trasplante | Cosecha |
|---|---|---|---|---|
| Litoral mediterráneo | Valencia, Castellón, Barcelona, Málaga, Baleares | enero–febrero | mediados de marzo–abril | junio–octubre |
| Sureste semiárido | Murcia, Almería, costa de Alicante | enero | finales de febrero–marzo | mayo–julio; en otoño con una segunda plantación |
| Interior cálido del sur | Sevilla, Córdoba, Jaén, Badajoz, Cáceres | enero–febrero | marzo–abril (finales de febrero en la vega del Guadalquivir) | junio–octubre, con un bache en pleno verano |
| Meseta | Madrid, Toledo, Ciudad Real, Albacete | marzo | finales de abril–mayo | julio–octubre |
| Meseta fría | Valladolid, Burgos, León, Soria, Ávila, Teruel | marzo–abril | finales de mayo–mediados de junio | agosto–primeras heladas de octubre |
| Valle del Ebro | Zaragoza, Lleida, La Rioja, Huesca | febrero–marzo | mediados de abril–mayo | julio–octubre |
| Atlántica | Costa de Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco | marzo | mayo (finales de abril en la costa abrigada) | julio–octubre |
| Atlántica interior | Lugo, Ourense, Álava, Navarra | marzo–abril | mediados–finales de mayo (antes en el valle del Miño) | agosto–octubre |
| Canarias | Costa y medianías | todo el año | costa: casi todo el año, mejor de finales de verano a invierno; medianías: primavera | escalonada |
Son fechas orientativas para las zonas bajas de cada clima. Dentro de una misma provincia, los valles abrigados adelantan la plantación y las zonas altas la retrasan varias semanas: Huesca, por ejemplo, suele ir algo más tarde que Zaragoza, y el interior de Alicante o de Valencia mucho más tarde que su costa.
El caso del sur en verano
En Sevilla, Córdoba, Badajoz o Murcia el problema no es el frío sino el calor. Con máximas por encima de 35 °C muchas flores se caen sin cuajar, así que la producción se frena en julio y agosto y repunta en septiembre. Por eso compensa plantar pronto, en cuanto pasa el riesgo de helada, para que el grueso de la cosecha llegue antes de los calores fuertes.
Semillero, siembra directa o plantón
Semillero protegido
Es el método habitual. Las semillas necesitan 20–25 °C para germinar bien, así que en casi toda la península el semillero se hace en interior, junto a una ventana luminosa, o en un pequeño invernadero. Calcula 6–8 semanas hasta el trasplante: si siembras demasiado pronto, tendrás plantas estiradas y con flores en la maceta antes de poder sacarlas.
Siembra directa
El tomate se puede sembrar directamente en el huerto, pero necesita el suelo por encima de 15 °C para nacer con regularidad. Eso retrasa tanto la cosecha que solo tiene sentido en zonas cálidas y para producciones tardías.
Plantón de vivero
Es la opción más cómoda si tienes pocas plantas. Cómpralo cuando toque plantar en tu zona: que el vivero lo tenga a la venta en marzo no significa que en Burgos o Albacete sea el momento. Un plantón listo mide 15–20 cm, tiene 4–6 hojas verdaderas y un tallo grueso.
Plantaciones escalonadas
Para alargar la temporada, planta en dos tandas separadas 3–4 semanas. En el litoral mediterráneo, el sureste, el valle del Guadalquivir y Canarias se puede hacer además una plantación a principios de verano para cosechar en otoño, sombreando los plantones los primeros días.
Para el paso a paso del trasplante (profundidad, riego de asiento, tutor), consulta cuándo y cómo trasplantar tomates.
Señales para acertar con la fecha
- Última helada: consulta las fechas habituales de tu estación meteorológica más cercana en AEMET y deja una o dos semanas de margen. Una sola helada, aunque sea débil, quema la planta.
- Temperatura del suelo: mide a 10 cm de profundidad a primera hora de la mañana, varios días seguidos. Por debajo de 12 °C las raíces apenas crecen.
- Temperatura nocturna: con mínimas por debajo de 10 °C el tomate se para y sus hojas toman un tono morado, señal de que no absorbe bien el fósforo con el frío.
- Estado de la planta: el momento ideal es cuando el plantón tiene buen tamaño y empieza a asomar el primer racimo floral, sin flores abiertas todavía.
- Referencias locales: en buena parte de la meseta es tradicional esperar a mediados de mayo, y en Castilla y León, a finales de mayo o junio. Son costumbres que reflejan bien el riesgo de heladas tardías.
Si quieres adelantar unas semanas, protege las plantas con un túnel o una manta térmica por la noche. Ganan un par de grados, suficiente para salvar una noche fría, pero no una helada fuerte. En un invernadero frío se puede adelantar el trasplante unas 3–4 semanas respecto al aire libre.
Errores habituales
- Plantar con el primer calor de primavera. Una semana cálida en marzo o abril engaña: si después vuelven las noches frías, la planta se bloquea. Un tomate trasplantado tres semanas más tarde, con el suelo caliente, suele alcanzar al adelantado.
- Sembrar el semillero demasiado pronto. Los plantones se quedan pequeños en la maceta, se ahílan y florecen antes de tiempo.
- No endurecer las plantas. Pasar del interior al sol directo y al viento sin transición quema las hojas. Sácalas de día durante una o dos semanas antes.
- Trasplantar en las horas de calor. En el sur, planta al atardecer y riega enseguida para que la planta pase la noche recuperándose.
- Elegir variedades que no llegan a tiempo. En zonas de verano corto, los tomates de fruto muy grande como ‘Rosa de Barbastro’ o ‘Corazón de buey’ pueden quedarse verdes con las primeras heladas. Allí rinden más las variedades tempranas y los cherry.
- Plantar todo de golpe. Una sola tanda concentra la cosecha en pocas semanas y te deja sin tomates al final del verano.
Preguntas frecuentes
¿Se pueden plantar tomates en julio o agosto?
En zonas cálidas, sí: en el litoral mediterráneo, el sureste, el valle del Guadalquivir y Canarias una plantación de principios de verano da tomates en otoño. En la meseta y el norte no compensa, porque el tomate necesita unos tres meses desde el trasplante y las heladas de octubre llegan antes.
¿Qué hago si una helada sorprende a los tomates recién plantados?
Si solo se han quemado algunas hojas y la punta sigue verde, la planta se recupera: corta lo dañado cuando veas que rebrota. Si el tallo se ha ennegrecido, es mejor reponerla. Ante el aviso de helada, cubre las plantas con manta térmica o con cajas por la noche.
¿Cuánto tarda el tomate desde la siembra hasta la cosecha?
Entre cuatro y cinco meses: 6–8 semanas de semillero y unos 70–90 días desde el trasplante hasta los primeros frutos maduros. Las variedades tempranas y los cherry se adelantan un par de semanas. Para saber cuándo recogerlos, mira cuándo cosechar tomates.
¿Es tarde para plantar tomates en junio?
En Castilla y León o en la montaña junio es la fecha normal. En la meseta sur y el valle del Ebro todavía da tiempo en la primera quincena si eliges variedades de ciclo corto. En el sur funciona, aunque la planta cuajará peor durante los meses más calurosos.
Si estás empezando, en la guía de cómo cultivar tomates tienes el resto del proceso: suelo, riego, poda y plagas.