Hojas blancas en tomates: causas y soluciones

Hojas blancas en tomates: causas y soluciones

Las hojas blancas en tomates tienen tres orígenes principales: el oídio, un polvo blanco que se quita con el dedo; las minas de Tuta absoluta o del minador, que dejan zonas blanquecinas y transparentes dentro de la hoja; y las quemaduras de sol en plantones que pasan sin aclimatar del semillero al exterior. Para distinguirlos, mira la hoja a contraluz: si la mancha está por encima, es un hongo o un residuo; si está dentro, la ha vaciado una larva o la ha quemado el sol.

Diagnóstico rápido

Lo que vesCausa probable
Polvo blanco en el haz que se quita al frotarOídio
Manchas amarillas en el haz y polvillo blanco en el envésOídio interno (oidiopsis)
Manchas blanquecinas, anchas y translúcidas, con excrementos negros y una oruguita dentroTuta absoluta
Galerías finas, blancas y sinuosasMinador
Manchas blancas secas en las hojas de un plantón recién sacado al exteriorQuemadura de sol
Punteado blanquecino, aspecto polvoriento y telillasAraña roja
Zonas plateadas con puntitos negrosTrips
Manchas blanquecinas o violáceas tras una noche fríaDaño por frío
Restos blancos que se van con aguaAzufre, caolín o agua caliza

Causas y cómo solucionarlas

1. Oídio en sus dos formas

En el tomate hay dos tipos de oídio. Uno forma manchas de polvo blanco en el haz, bien visibles. El otro, llamado oidiopsis, vive en parte dentro de la hoja: por arriba solo ves manchas amarillas que luego se secan y, en el envés, un polvillo blanco poco llamativo. Este segundo es el más común en las zonas cálidas y secas del sur, el levante y Canarias, y en el interior a finales de verano.

Solución: retira las hojas bajas más afectadas, quita chupones para airear y trata en cuanto veas las primeras manchas. El tomate tolera bien el azufre, que es el remedio clásico; aplícalo al atardecer y nunca por encima de 30 °C. El bicarbonato potásico es otra opción. Lee la etiqueta y respeta el plazo de seguridad. Tienes más detalle en oídio en tomates.

2. Tuta absoluta

Es una polilla pequeña cuya oruga, verdosa o rosada y de menos de 1 cm, se mete entre las dos caras de la hoja y se come el interior. Deja minas anchas e irregulares, blanquecinas y transparentes, con excrementos negros dentro. Con el tiempo se secan y se vuelven pardas. También perfora los frutos y los brotes, y en verano puede arruinar una plantación en pocas semanas.

Solución: arranca y destruye las hojas minadas en cuanto las veas, sin dejarlas en el suelo. Coloca trampas de feromona para detectar los adultos y, si el ataque crece, trata con Bacillus thuringiensis al atardecer, siguiendo la etiqueta. Tienes la estrategia completa en cómo eliminar la Tuta absoluta en tomates.

3. Minador

El minador es la larva de una mosca diminuta. Sus galerías son finas y sinuosas, como un dibujo de líneas blancas que se ensanchan poco a poco, y no afectan al fruto. Salvo en ataques muy fuertes, es más llamativo que grave.

Solución: quita las hojas con muchas galerías, coloca placas amarillas para los adultos y deja trabajar a las avispillas que lo parasitan, que suelen aparecer solas si no usas insecticidas de amplio espectro. Más información en cómo eliminar el minador en tomates.

4. Quemaduras de sol tras el trasplante

Un plantón criado dentro de casa o en invernadero no está preparado para el sol directo de abril o mayo. En un día soleado, sobre todo con viento, las hojas que miran al sol se vuelven blancas o beige, finas como papel, y se secan. Pasa mucho cuando se trasplanta a mediodía.

Solución: las hojas quemadas no se recuperan, pero si el cogollo está verde, la planta saldrá adelante en una o dos semanas. Para la próxima vez, aclimata los plantones sacándolos al exterior unas horas al día durante 7–10 días, y trasplanta por la tarde. Lo explicamos en cuándo trasplantar tomates.

5. Araña roja y trips

La araña roja deja un punteado blanquecino muy fino, sobre todo en las hojas bajas, con calor seco; los trips, zonas plateadas con puntos negros. En los dos casos el daño está en el tejido y no se quita al frotar. Mira el envés con una lupa: verás ácaros diminutos o insectos alargados. Moja el envés, aplica jabón potásico en los focos y vigila semanalmente.

6. Frío

Las noches por debajo de 8–10 °C en plantas recién trasplantadas producen manchas blanquecinas o violáceas en las hojas tiernas. No se curan, pero la planta las supera cuando suben las temperaturas. Si en tu zona hay riesgo de frío en abril, retrasa el trasplante o cubre las plantas con manta térmica.

7. Residuos sobre la hoja

El azufre en polvo, el caolín y el agua de riego muy caliza, si mojas las hojas, dejan una capa blanca. Se distingue porque cubre la hoja de forma uniforme y se va al pasar un paño húmedo.

Prevención

  • Aclimata siempre los plantones antes de trasplantarlos.
  • Deja 50–60 cm entre plantas y quita chupones para que se airee la mata.
  • Riega al pie y por la mañana.
  • Revisa el envés de las hojas cada semana y retira enseguida cualquier hoja con minas.
  • Al final de la temporada, saca todos los restos de tomatera del huerto.

Cuándo no tiene arreglo

Una planta con la mayoría de las hojas minadas por Tuta y frutos perforados, o con el oídio extendido a casi todo el follaje a final de temporada, no compensa tratarla: recoge los frutos sanos, arranca la planta y destrúyela. Lo importante es no dejar restos que mantengan la plaga para el año siguiente.

Preguntas frecuentes

¿Las manchas de quemadura se vuelven verdes otra vez?

No. El tejido quemado está muerto. Las hojas nuevas saldrán sanas; puedes quitar las quemadas cuando la planta tenga follaje suficiente.

¿Cómo sé si es Tuta o minador?

La Tuta hace manchas anchas, como ampollas transparentes, con excrementos dentro, y también perfora frutos y tallos. El minador hace líneas finas y serpenteantes y no toca el fruto.

¿Puedo usar azufre cuando la tomatera ya tiene frutos?

Sí, respetando el plazo de seguridad de la etiqueta antes de cosechar y sin aplicarlo en las horas de calor. Lava los tomates antes de comerlos.