Cuándo plantar tomates en Sevilla: primavera y ciclo de otoño

Cuándo plantar tomates en Sevilla: primavera y ciclo de otoño

El mejor momento para plantar tomates en Sevilla es de principios de marzo a mediados de abril en la vega y la campiña, con plantones de un semillero hecho en enero o febrero. Aquí no manda la helada, que es escasa, sino el calor: la tomatera tiene que haber cuajado sus primeros racimos antes de que julio pase de 36 °C. En la Sierra Norte y la Sierra Sur, más frescas, el trasplante se retrasa a mediados o finales de abril.

Calendario del tomate en Sevilla

LaborVega y campiñaSierra Norte y Sierra Sur
Semillero protegidomediados de enero – febreromarzo
Trasplante de primaveraprincipios de marzo – mediados de abrilmediados de abril – mayo
Cosecha de primavera-veranofinales de mayo – juliojulio – octubre
Semillero para el ciclo de otoñojunio—
Trasplante del ciclo de otoñojulio, con sombreo—
Cosecha de otoñoseptiembre – noviembre—

Por qué estas fechas en Sevilla

Con una mínima media de enero de unos 5,5 °C y solo alguna helada débil en diciembre o enero en el campo (en la ciudad es rara), el frío no es el problema. Lo que frena al tomate a finales de invierno son las noches por debajo de 10 °C: la planta no muere, pero se queda parada. En marzo el suelo de la vega ya ronda los 14 °C y el plantón arraiga sin pausa.

El verdadero límite llega en verano. La vega y la campiña del Guadalquivir tienen veranos muy calurosos y secos, con máximas medias de 36 °C en julio. Por encima de 32-35 °C el polen pierde viabilidad y las flores se caen sin cuajar. Una tomatera trasplantada en marzo florece en abril y mayo, con temperaturas ideales, y madura en junio; una plantada en mayo florece en plena canícula y produce mucho menos.

La lluvia, unos 540 mm al año, cae entre otoño y primavera, así que desde mayo todo depende del riego. Y como las heladas, cuando las hay, no llegan hasta diciembre, una segunda plantación en julio tiene margen para florecer en septiembre, cuando el calor afloja, y madurar hasta noviembre.

En la Sierra Norte (Cazalla, Constantina) hiela de diciembre a marzo y el verano es menos extremo: se trasplanta más tarde y la cosecha se alarga hasta octubre.

Cómo plantar tomates en Sevilla

  1. Siembra el semillero entre mediados de enero y febrero a 20-25 °C. En seis u ocho semanas tendrás plantones de 15-20 cm con cuatro a seis hojas.
  2. Endurécelos una semana sacándolos de día al exterior.
  3. Prepara el bancal con 3-4 kg/m² de compost bien hecho. Si tu suelo es arcilloso y pesado, forma caballones o bancales elevados para que no se encharque con las lluvias de primavera.
  4. Trasplanta enterrando el tallo hasta las primeras hojas, porque echa raíces nuevas. Deja unos 50 cm entre plantas y 1 m entre líneas, y da un riego abundante de asiento.
  5. Instala riego por goteo y, antes de que llegue mayo, cubre el suelo con 5-8 cm de paja: conserva la humedad y mantiene las raíces más frescas.
  6. Entutora y poda a uno o dos tallos, sin deshojar en exceso: las hojas protegen a los frutos del sol directo.

Variedades que funcionan bien

  • ‘Marmande’: tomate de ensalada precoz y rústico; produce antes de los calores fuertes.
  • ‘Muchamiel’: variedad tradicional del Levante, acostillada y adaptada a veranos cálidos y secos.
  • Tomate cherry: cuaja mejor que los tomates grandes con temperaturas altas y es el más agradecido en el ciclo de otoño.
  • Para la plantación de julio, busca híbridos con resistencia al virus de la cuchara (TYLCV), que transmite la mosca blanca, muy activa a finales de verano.

Cuidados y riesgos en Sevilla

  • Riego: en julio, una tomatera en plena producción puede necesitar unos 3-4 litros diarios por goteo. Riega temprano y con regularidad para evitar la podredumbre apical y el rajado.
  • Golpe de sol: en olas de calor, una malla de sombreo del 30-40 % sobre las líneas reduce las quemaduras en frutos y hojas.
  • Caída de flores: entre mediados de julio y agosto es casi inevitable en la vega. No es falta de abono; repasa las causas en por qué se caen las flores del tomate.
  • Plagas del calor seco: la araña roja y la Tuta absoluta se disparan en verano. Revisa el envés de las hojas cada semana y retira las hojas con galerías.
  • Sierras: ten a mano una manta térmica para las noches frías de finales de abril.

Preguntas frecuentes

¿Se pueden plantar tomates en Sevilla en febrero?

Sí, en un rincón resguardado y con manta térmica o túnel, porque hiela poco. Pero con noches de 5-8 °C la planta apenas avanza, y una trasplantada a principios de marzo suele alcanzarla.

¿Por qué mis tomateras dejan de dar fruto en julio?

Por el calor: con máximas de 36 °C las flores no cuajan. Mantén la planta regada y sana; si aguanta el verano, volverá a cuajar en septiembre.

¿Merece la pena el ciclo de otoño?

Sí, sobre todo en la vega. Siembra en junio, trasplanta en julio a última hora de la tarde y con sombreo, y cosecharás de septiembre a noviembre.

Para comparar con otras zonas de España, consulta la guía general sobre cuándo plantar tomates, y para el resto del ciclo, cómo cultivar tomates.