Cuándo plantar tomates en Sevilla: primavera y ciclo de otoño
- 26 Sep, 2026
El mejor momento para plantar tomates en Sevilla es de principios de marzo a mediados de abril en la vega y la campiña, con plantones de un semillero hecho en enero o febrero. Aquí no manda la helada, que es escasa, sino el calor: la tomatera tiene que haber cuajado sus primeros racimos antes de que julio pase de 36 °C. En la Sierra Norte y la Sierra Sur, más frescas, el trasplante se retrasa a mediados o finales de abril.
Calendario del tomate en Sevilla
| Labor | Vega y campiña | Sierra Norte y Sierra Sur |
|---|---|---|
| Semillero protegido | mediados de enero – febrero | marzo |
| Trasplante de primavera | principios de marzo – mediados de abril | mediados de abril – mayo |
| Cosecha de primavera-verano | finales de mayo – julio | julio – octubre |
| Semillero para el ciclo de otoño | junio | — |
| Trasplante del ciclo de otoño | julio, con sombreo | — |
| Cosecha de otoño | septiembre – noviembre | — |
Por qué estas fechas en Sevilla
Con una mínima media de enero de unos 5,5 °C y solo alguna helada débil en diciembre o enero en el campo (en la ciudad es rara), el frío no es el problema. Lo que frena al tomate a finales de invierno son las noches por debajo de 10 °C: la planta no muere, pero se queda parada. En marzo el suelo de la vega ya ronda los 14 °C y el plantón arraiga sin pausa.
El verdadero límite llega en verano. La vega y la campiña del Guadalquivir tienen veranos muy calurosos y secos, con máximas medias de 36 °C en julio. Por encima de 32-35 °C el polen pierde viabilidad y las flores se caen sin cuajar. Una tomatera trasplantada en marzo florece en abril y mayo, con temperaturas ideales, y madura en junio; una plantada en mayo florece en plena canícula y produce mucho menos.
La lluvia, unos 540 mm al año, cae entre otoño y primavera, así que desde mayo todo depende del riego. Y como las heladas, cuando las hay, no llegan hasta diciembre, una segunda plantación en julio tiene margen para florecer en septiembre, cuando el calor afloja, y madurar hasta noviembre.
En la Sierra Norte (Cazalla, Constantina) hiela de diciembre a marzo y el verano es menos extremo: se trasplanta más tarde y la cosecha se alarga hasta octubre.
Cómo plantar tomates en Sevilla
- Siembra el semillero entre mediados de enero y febrero a 20-25 °C. En seis u ocho semanas tendrás plantones de 15-20 cm con cuatro a seis hojas.
- Endurécelos una semana sacándolos de día al exterior.
- Prepara el bancal con 3-4 kg/m² de compost bien hecho. Si tu suelo es arcilloso y pesado, forma caballones o bancales elevados para que no se encharque con las lluvias de primavera.
- Trasplanta enterrando el tallo hasta las primeras hojas, porque echa raíces nuevas. Deja unos 50 cm entre plantas y 1 m entre líneas, y da un riego abundante de asiento.
- Instala riego por goteo y, antes de que llegue mayo, cubre el suelo con 5-8 cm de paja: conserva la humedad y mantiene las raíces más frescas.
- Entutora y poda a uno o dos tallos, sin deshojar en exceso: las hojas protegen a los frutos del sol directo.
Variedades que funcionan bien
- ‘Marmande’: tomate de ensalada precoz y rústico; produce antes de los calores fuertes.
- ‘Muchamiel’: variedad tradicional del Levante, acostillada y adaptada a veranos cálidos y secos.
- Tomate cherry: cuaja mejor que los tomates grandes con temperaturas altas y es el más agradecido en el ciclo de otoño.
- Para la plantación de julio, busca híbridos con resistencia al virus de la cuchara (TYLCV), que transmite la mosca blanca, muy activa a finales de verano.
Cuidados y riesgos en Sevilla
- Riego: en julio, una tomatera en plena producción puede necesitar unos 3-4 litros diarios por goteo. Riega temprano y con regularidad para evitar la podredumbre apical y el rajado.
- Golpe de sol: en olas de calor, una malla de sombreo del 30-40 % sobre las líneas reduce las quemaduras en frutos y hojas.
- Caída de flores: entre mediados de julio y agosto es casi inevitable en la vega. No es falta de abono; repasa las causas en por qué se caen las flores del tomate.
- Plagas del calor seco: la araña roja y la Tuta absoluta se disparan en verano. Revisa el envés de las hojas cada semana y retira las hojas con galerías.
- Sierras: ten a mano una manta térmica para las noches frías de finales de abril.
Preguntas frecuentes
¿Se pueden plantar tomates en Sevilla en febrero?
Sí, en un rincón resguardado y con manta térmica o túnel, porque hiela poco. Pero con noches de 5-8 °C la planta apenas avanza, y una trasplantada a principios de marzo suele alcanzarla.
¿Por qué mis tomateras dejan de dar fruto en julio?
Por el calor: con máximas de 36 °C las flores no cuajan. Mantén la planta regada y sana; si aguanta el verano, volverá a cuajar en septiembre.
¿Merece la pena el ciclo de otoño?
Sí, sobre todo en la vega. Siembra en junio, trasplanta en julio a última hora de la tarde y con sombreo, y cosecharás de septiembre a noviembre.
Para comparar con otras zonas de España, consulta la guía general sobre cuándo plantar tomates, y para el resto del ciclo, cómo cultivar tomates.