Pudrición de raíces en tomates: síntomas, causas y qué hacer

Pudrición de raíces en tomates: síntomas, causas y qué hacer

La pudrición de raíces en tomates suele empezar por un exceso de agua: un suelo encharcado o una maceta que no drena asfixia las raíces, y hongos del suelo como Pythium, Phytophthora o Rhizoctonia aprovechan para colonizarlas. La planta se marchita en las horas de calor aunque la tierra esté húmeda, amarillea desde abajo y deja de crecer. Si se detecta pronto, corregir el riego y el drenaje puede salvarla; cuando el cuello del tallo está podrido, ya no.

Cómo reconocerla

Los síntomas de la parte aérea se confunden con la falta de agua:

  • La tomatera se marchita a mediodía y apenas se recupera al atardecer.
  • Las hojas bajas amarillean y caen; las de arriba quedan pequeñas.
  • El crecimiento se detiene y los frutos se quedan pequeños o caen.
  • La tierra sigue húmeda, a veces con olor agrio, verdín o moho en la superficie.

La prueba definitiva está en las raíces. Escarba con cuidado junto a una planta afectada o saca el cepellón si está en maceta. Las raíces sanas son blancas o de color crema, firmes y con muchas raicillas. Las podridas son marrones o negras y blandas, y su corteza se desprende al tirar, dejando a la vista un hilo central desnudo.

Diagnóstico rápido

Lo que encuentrasCausa probable
Raíces marrones y blandas, tierra empapada, olor agrioAsfixia por encharcamiento con Pythium o Phytophthora
Plántulas que se doblan por la base en el semilleroMal del semillero (Pythium, Rhizoctonia)
Lesión marrón y hundida en el cuello, a ras de sueloRhizoctonia o Phytophthora
Raíces gruesas con zonas marrones, agrietadas y de aspecto corchosoRaíz corchosa
Podredumbre marrón en la base del tallo y la raíz principal, con suelo fríoFusarium de corona y raíz
Raíces con bultos o agallasNematodos (no es pudrición, pero la favorece)
Raíces sanas, pero vasos del tallo marrones al cortarloFusarium o verticilosis vascular

Causas y soluciones

1. Encharcamiento y exceso de riego

Es la causa principal. El tomate necesita agua constante, pero sus raíces también necesitan oxígeno. En suelos arcillosos, con riegos diarios de mucho caudal, en hoyos de plantación que actúan como una bañera o en macetas con el plato lleno, el aire desaparece del suelo en pocas horas. Las raíces finas mueren y quedan expuestas a los hongos.

Qué hacer:

  1. Corta el riego hasta que los primeros 5 cm de tierra estén secos.
  2. Retira el acolchado unos días si la tierra no termina de secarse.
  3. En tierra, abre un surco de drenaje si el agua se estanca. En maceta, vacía el plato y comprueba que los agujeros no estén obstruidos.
  4. Reanuda el riego con aportes moderados, ajustados a la humedad real del suelo.

Las pautas completas están en tomate con exceso de agua.

2. Hongos del suelo: Pythium, Phytophthora y Rhizoctonia

Viven en casi todos los suelos y se activan con la humedad. Pythium pudre las raicillas y es el principal responsable del mal del semillero. Phytophthora ataca raíces y cuello, sobre todo con calor y suelo encharcado. Rhizoctonia produce lesiones marrones y hundidas en el cuello, justo a ras de suelo.

Qué hacer: si la planta conserva parte de las raíces sanas, mejorar el drenaje puede bastar para que emita raíces nuevas. Arrima un poco de tierra suelta al tallo para estimularlas: el tomate enraíza con facilidad desde la base del tallo. Los productos a base de Trichoderma, aplicados al trasplante, ayudan a prevenir estas infecciones, aunque como curativo hacen poco. Las plantas con el cuello estrangulado no se recuperan.

3. Raíz corchosa y fusarium de corona

Son propias de suelos fríos y de parcelas donde se repite tomate año tras año. La raíz corchosa engrosa las raíces y les da un aspecto agrietado, como de corcho. El fusarium de corona y raíz pudre la base del tallo y la raíz principal; es más típico de plantaciones tempranas e invernaderos con el suelo aún frío.

Qué hacer: rota los cultivos, no plantes en suelo frío (espera a que supere los 14–15 °C) y, si el problema se repite, usa plantas injertadas sobre patrones resistentes, que se encuentran en muchos viveros.

4. Nematodos

Los nematodos de las agallas (Meloidogyne) forman bultos en las raíces, que dejan de absorber bien y se pudren con más facilidad. Son frecuentes en suelos arenosos y cálidos del litoral mediterráneo y del sur. Tienes los métodos de control en cómo eliminar nematodos en tomates.

5. Exceso de abono o de sales

El abono mineral en exceso, o el estiércol fresco junto al tallo, quema las raíces. El resultado se parece a una pudrición: raíces oscuras y planta marchita. Riega en abundancia una vez para lavar las sales y no vuelvas a abonar hasta que la planta rebrote.

No la confundas con una marchitez vascular

Si las raíces están sanas, pero la planta se marchita por un lado y, al cortar el tallo en la base, ves los vasos marrones, el problema es fusarium o verticilosis, que bloquean la circulación de la savia. Ahí no sirve de nada regar menos. Lo explicamos en tomates marchitándose.

Prevención

  • Planta en bancales o caballones de 15–20 cm de altura si tu suelo es arcilloso.
  • Añade compost maduro para mejorar la estructura, nunca estiércol fresco.
  • Riega por goteo y ajusta el tiempo de riego a la fase de la planta y al tiempo que haga.
  • En maceta, usa contenedores de al menos 30–40 litros, con buen drenaje y sustrato aireado.
  • Rota: tres o cuatro años sin solanáceas en el mismo sitio.
  • En zonas cálidas, la solarización en verano (plástico transparente sobre suelo húmedo durante 4–6 semanas) reduce hongos y nematodos en la capa superficial.

Cuándo no tiene arreglo

Una tomatera con el cuello marrón y blando, o con la mayoría de las raíces podridas, no se recupera. Arráncala con todas las raíces que puedas, no la compostes y no plantes otra solanácea en ese hueco esa temporada.

Preguntas frecuentes

¿Se puede salvar una tomatera con raíces podridas?

Solo si el daño es parcial y el cuello está sano. Corrige el riego, arrima tierra al tallo y espera a ver brotes nuevos en una o dos semanas. Si sigue decayendo, arráncala para que no contagie a las vecinas.

¿El agua oxigenada sirve para curar las raíces?

Es un remedio casero muy repetido, pero no elimina los hongos del suelo y, si se usa concentrada, puede dañar las raíces sanas. Corregir el drenaje es mucho más eficaz.

¿Puedo reutilizar el sustrato de una maceta con raíces podridas?

Para otra tomatera, no. Lo más seguro es desecharlo. Si quieres aprovecharlo, solarízalo en pleno verano dentro de bolsas cerradas al sol durante varias semanas y úsalo después para plantas que no sean solanáceas.