Tomates con tallos débiles: por qué pasa y cómo fortalecerlos

Tomates con tallos débiles: por qué pasa y cómo fortalecerlos

Los tomates con tallos débiles, finos y largos que se doblan han crecido casi siempre con poca luz y demasiado calor, sobre todo en el semillero. En plantas ya adultas, las causas habituales son un exceso de nitrógeno y agua que produce tallos tiernos, la falta de un tutor que soporte el peso de los frutos o una enfermedad o plaga en la base.

La buena noticia es que el tomate echa raíces a lo largo del tallo enterrado, así que un plantón estirado se corrige en gran parte plantándolo más hondo.

Diagnóstico rápido

Lo que vesEtapaCausa probable
Plántulas altas, finas y pálidas que se inclinan hacia la ventanaSemilleroFalta de luz
Plántulas largas aunque tengan buena luz, en una habitación caldeadaSemilleroCalor excesivo, sobre todo de noche
Plántulas que caen por la base con el cuello estrangulado y oscuroSemilleroCaída de plántulas por hongos
Plantas tiernas, muy verdes, con tallos que se parten al atarlosAdultaExceso de nitrógeno y riego
Tallo que se dobla o se tumba con el peso de los racimosAdultaFalta de entutorado
Tallo cortado o roído a ras de suelo tras una nocheRecién trasplantadaGusanos grises
Mancha marrón con moho gris en una herida de podaAdultaBotritis
Tallo con grietas y la médula marrón o huecaAdultaNecrosis de la médula
Galerías dentro del tallo y orificiosAdultaTuta absoluta

En el semillero: plántulas ahiladas

Falta de luz

Las plántulas de tomate necesitan mucha luz. Un alféizar en febrero o marzo, con días cortos y el sol entrando solo unas horas, no basta: la plántula alarga el tallo buscando luz y lo hace fino y pálido. Es lo que se llama ahilamiento.

Qué hacer:

  • Lleva el semillero al punto más luminoso de la casa y gira la bandeja cada día.
  • Si no hay suficiente luz natural, usa una lámpara LED de cultivo a la distancia que indique el fabricante, durante 14–16 horas al día.
  • En días templados, saca las bandejas a una terraza soleada y resguardada del viento, y recógelas por la noche.

Tienes más detalle sobre las horas de sol en cada etapa en cuánta luz necesitan los tomates.

Calor y exceso de riego

Las semillas germinan bien a 20–25 °C, pero, una vez que asoman, las plántulas se estiran si siguen con ese calor y poca luz. Tras la nascencia, lo ideal es en torno a 18–22 °C de día y algo menos de noche. Un semillero encima de un radiador o junto a la calefacción produce plantas largas y blandas. El sustrato siempre empapado empeora el problema.

Siembra demasiado densa

Si hay muchas plántulas por alvéolo, compiten por la luz y todas se estiran. Siembra dos semillas por hueco, deja la más fuerte y repica a macetas de 8–10 cm cuando tengan la primera hoja verdadera.

Plántulas sin movimiento

En el exterior, la brisa hace que los tallos engorden. Dentro de casa, puedes imitarla pasando la mano suavemente por encima de las plántulas un par de veces al día o con un ventilador suave. Antes del trasplante, endurécelas 7–10 días sacándolas cada vez más horas al exterior.

Caída de plántulas

Si las plántulas se tumban por la base y el cuello se ve fino, oscuro y como estrangulado, son hongos del sustrato. Las afectadas no se recuperan. Usa sustrato nuevo, lava bien las bandejas, riega por abajo sin encharcar y ventila.

Cómo salvar un plantón ahilado

  1. Al trasplantar, quita las hojas de la parte baja del tallo.
  2. Entierra el tallo hasta dejar fuera solo las hojas superiores, como mucho dos tercios de su longitud.
  3. Si es muy largo, ábrele una zanja poco profunda y túmbalo en ella, doblando con cuidado la punta hacia arriba.
  4. Riega bien y coloca un tutor desde el primer día.

En pocas semanas, la parte enterrada habrá echado raíces y la planta será más robusta que si la hubieras dejado a ras. Revisa la época adecuada para hacerlo en cuándo trasplantar tomates.

En la planta adulta

Exceso de nitrógeno y agua

Los abonos muy nitrogenados y el riego abundante producen tallos gruesos pero tiernos, entrenudos largos y tejidos blandos que se parten al atarlos o con el viento. Reduce el nitrógeno y, desde la floración, prioriza el potasio, que da tejidos más firmes.

Falta de tutor y poda

Las variedades indeterminadas pueden superar 1,8–2 m y cargar varios kilos de fruta. Sin tutor, el tallo se dobla y se quiebra. Coloca cañas, estacas o hilos desde el trasplante y ata con rafia en forma de ocho bajo cada ramillete, sin apretar. Quitar los chupones concentra la fuerza en un tallo principal; tienes cómo hacerlo en cómo podar tomateras.

Viento

En zonas expuestas, como el Empordà con tramontana, el entorno del Estrecho con levante o el valle del Ebro con cierzo, el viento quiebra tallos y deshidrata la planta. Un cañizo o una malla cortavientos a barlovento ayuda mucho.

Enfermedades y plagas del tallo

  • Botritis. Entra por heridas de poda en tiempo húmedo y forma manchas marrones con moho gris que pueden rodear el tallo. Consulta cómo tratar la botritis en tomates.
  • Necrosis de la médula. Una bacteria del suelo provoca grietas en el tallo y una médula marrón o hueca. Se asocia al exceso de nitrógeno y a la humedad alta, sobre todo en invernadero. Retira las plantas muy afectadas y modera el abonado.
  • Tuta absoluta. Sus larvas hacen galerías dentro de tallos y brotes, que se debilitan y se rompen.
  • Gusanos grises. Orugas que salen de noche y cortan los plantones recién trasplantados a ras de suelo. Búscalas al atardecer junto a la planta, enterradas a poca profundidad, y protege el cuello con un collar de cartón.

Prevención

  • Semillero con mucha luz y temperaturas moderadas.
  • Endurecimiento antes del trasplante.
  • Tutor colocado el mismo día de la plantación.
  • Abonado equilibrado, sin excesos de nitrógeno.
  • Poda en días secos, con tijeras limpias.

Preguntas frecuentes

¿Una plántula ahilada llega a dar tomates?

Sí. Si la entierras hondo y le das sol, se recupera y produce con normalidad, aunque puede empezar algo más tarde que una plántula compacta.

¿Se puede enterrar el tallo de cualquier hortaliza?

No. Funciona muy bien con el tomate, que enraíza por el tallo con facilidad. No lo hagas con pimientos ni berenjenas, que no enraízan igual y pueden pudrirse por el cuello.

¿Por qué el tallo de mis tomates es morado?

En plántulas, suele ser una reacción al frío o a una absorción baja de fósforo con el suelo frío, y desaparece al subir las temperaturas. Algunas variedades tienen el tallo morado de forma natural.