Cómo eliminar nematodos en tomates: resistencia e injerto
- 10 Mar, 2026
Los nematodos en tomates se eliminan del suelo, no de la planta: arranca y saca del huerto las raíces con agallas al final de la campaña, solariza en julio y agosto el bancal que quede libre y rota con cultivos de invierno. Para la temporada siguiente, la medida que más diferencia marca es plantar tomates resistentes (en el sobre aparece una N o el código Mi) o injertados. El responsable es el nematodo de las agallas (Meloidogyne), muy común en huertos cálidos y en invernaderos.
Síntomas en la tomatera
En la parte aérea:
- Plantas que se mustian en las horas centrales y se recuperan por la noche.
- Crecimiento lento, hojas bajas amarillas y racimos con pocos frutos.
- Tomates más pequeños y una planta que se agota a finales de agosto.
En la raíz, al arrancar una tomatera afectada, aparecen agallas: engrosamientos de un par de milímetros a varios centímetros, a veces encadenados. Forman parte de la raíz y no se separan. No los confundas con los nódulos de las leguminosas, que solo salen en habas, judías y guisantes y se desprenden con facilidad.
Si la raíz está limpia pero la planta se marchita, revisa otras causas en tomates marchitándose. Si está parda y blanda, es más probable una pudrición de raíces en tomates por exceso de riego u hongos.
Ciclo y época
- Las larvas se desplazan por el agua del suelo y entran en la raíz cuando la tierra pasa de unos 18 °C.
- La hembra queda inmóvil dentro de la agalla y pone varios cientos de huevos.
- A 25–30 °C el ciclo se cierra en unas 3–4 semanas, así que en un verano caben varias generaciones.
- Los huevos pasan el invierno en el suelo y en los restos de raíces.
Por eso los primeros síntomas suelen verse en julio, y en septiembre el bancal ya tiene una población muy superior a la de la primavera.
Prevención: la letra N del sobre
En los sobres de semillas y en las etiquetas de los plantones de tomate aparecen siglas de resistencia. La N (de la clásica serie VFN) o el código Mi (Ma/Mi/Mj en catálogos profesionales) indica resistencia al nematodo de las agallas. Muchos híbridos modernos la llevan; las variedades tradicionales, como ‘Marmande’, ‘Muchamiel’, ‘Corazón de buey’ o ‘Rosa de Barbastro’, no.
Dos matices importantes:
- La resistencia del tomate pierde eficacia con el suelo por encima de unos 28 °C, algo habitual en pleno verano en el sur y en invernadero.
- Si plantas tomates resistentes en el mismo sitio año tras año, se pueden seleccionar nematodos capaces de superarla.
Otras medidas preventivas:
- Rotación de 3–4 años sin tomate, pimiento, berenjena, cucurbitáceas ni judías en el bancal afectado.
- Plantones revisados antes de trasplantar.
- Herramientas limpias y nada de mover tierra de un bancal infestado a otro.
- Materia orgánica bien compostada; tienes pautas en compost para tomates.
Tratamientos
Tomate injertado
Si te gustan las variedades tradicionales y el suelo tiene nematodos, compra plantón injertado sobre un patrón resistente. Es fácil de encontrar en viveros y centros de jardinería en primavera. Al plantar, deja el punto de injerto por encima del suelo para que la variedad no eche raíces propias.
Arranque de raíces
Al final de la campaña, saca las tomateras con toda la raíz y tíralas a la basura. Pasar el motocultor con las raíces dentro reparte los huevos por todo el bancal.
Solarización
- Retira los restos y desmenuza la tierra.
- Riega hasta empapar los primeros 30 cm.
- Cubre con plástico transparente fino y entierra los bordes.
- Déjalo 4–6 semanas en julio y agosto.
Si mezclas antes estiércol fresco o restos de coles picados, tendrás una biosolarización, más eficaz. En la España atlántica, donde el sol de verano es menos fiable, alarga el plazo y combínala con otras medidas.
Tagetes como cultivo, no como adorno
Las raíces de los tagetes (Tagetes patula y T. erecta) liberan sustancias que reducen los nematodos, pero solo cuando se siembran densos, como un cultivo más, durante 2–3 meses, y luego se entierran. Un par de plantas al pie de cada tomatera no protege.
Productos biológicos
Algunos productos con hongos (Purpureocillium lilacinum) o bacterias (Bacillus firmus) están autorizados en tomate, casi siempre para uso profesional. Respeta la etiqueta y el plazo de seguridad. No hay nematicidas químicos pensados para el huerto familiar.
Cómo sostener una tomatera ya afectada
Si descubres el problema a mitad de campaña, no arranques las plantas que todavía producen:
- Riega más a menudo y con menos agua cada vez, para que la raíz dañada no pase sed en las horas de calor.
- Acolcha con paja para bajar la temperatura del suelo y conservar la humedad.
- Reparte el abono en dosis pequeñas en lugar de una aportación fuerte.
- Elimina los brotes y racimos tardíos que no vayan a madurar, para que la planta concentre fuerzas en los que ya tiene.
Preguntas frecuentes
¿Por qué mis tomates resistentes tienen agallas?
Puede deberse al calor (más de 28 °C en el suelo), a que en tu suelo hay nematodos que ya superan esa resistencia o a que el plantón venía infestado. Unas pocas agallas en una planta resistente son normales: la resistencia no es inmunidad.
¿Puedo injertar tomates yo mismo?
Sí, con un injerto de empalme en plántulas sujeto con pinzas de silicona, pero necesitas semilla de patrón y mantener las plantas unos días en un ambiente húmedo y en penumbra. Para pocos plantones, comprar planta injertada sale más a cuenta.
¿Sirve echar cáscaras de huevo o ceniza contra los nematodos?
No. Ni la cáscara de huevo ni la ceniza tienen efecto demostrado sobre los nematodos.
Para preparar la próxima temporada, repasa cómo cultivar tomates.