Lechugas marchitas: causas y cómo saber si se recuperan

Lechugas marchitas: causas y cómo saber si se recuperan

Las lechugas se marchitan por falta de agua o por calor intenso cuando la tierra está seca, y por problemas en las raíces o en el cuello cuando la tierra está húmeda: encharcamiento, hongos como la esclerotinia o plagas que se comen las raíces. Para saber cuál es tu caso, toca la tierra y arranca con cuidado una planta afectada: si las raíces están blancas y firmes y el suelo seco, es sed; si el cuello está podrido, con moho, o las raíces están comidas, el problema es otro.

Diagnóstico rápido

Qué vesCausa probable
Lacia a mediodía, recuperada al anochecer; tierra húmedaCalor intenso
Lacia, hojas correosas; tierra secaFalta de agua
Se desploma de golpe; moho blanco algodonoso y bolitas negras en la baseEsclerotinia
Base podrida con moho gris polvorientoBotritis
Tierra encharcada, raíces pardas, cuello blandoPodredumbre de raíz por exceso de riego
Polvillo blanco y pulgones blancos en las raícesPulgón de la raíz
Raíces o cuello roídos, planta que se arranca sin esfuerzoGusano gris, gusano de alambre o topillos
Mustia dos o tres días tras el trasplanteEstrés de trasplante
Hojas amarillas de un lado; raíz principal con vasos rojizosFusariosis
Bordes quemados y costra blanca en la superficieExceso de abono o sales

Causas y soluciones

1. Calor y sol fuerte

En días de más de 28–30 °C, la lechuga pierde agua por las hojas más deprisa de lo que la absorbe, aunque el suelo esté húmedo. Se desmaya en las horas centrales y se recupera al caer la tarde. No es grave, pero si se repite, la planta se endurece y sube a flor.

Solución: sombra en las horas de más calor con una malla de sombreo o con cultivos altos al oeste. No riegues más si el suelo está húmedo.

2. Falta de agua

Si la tierra está seca a pocos centímetros y la lechuga no se recupera al anochecer, tiene sed. Tienes los síntomas y cómo regarla en lechuga con falta de agua.

3. Esclerotinia

Es la causa de las marchiteces repentinas más típica de la lechuga. Un hongo ataca el cuello, que se pudre con aspecto húmedo; la planta se marchita y se desploma en un día o dos. En la base aparece un moho blanco algodonoso y, entre él, pequeñas bolitas negras y duras, los esclerocios, con las que el hongo sobrevive varios años en el suelo. Se ve sobre todo con tiempo fresco y húmedo, en primavera y otoño.

Solución: no tiene cura. Arranca la planta con la tierra de alrededor del cuello, mételo en una bolsa y llévalo a la basura, no al compost. Evita regar por aspersión, deja más espacio entre plantas y no repitas lechuga ni otras plantas sensibles, como judías o zanahorias, en ese bancal durante varios años; cebollas, ajos, puerros y maíz son buenas alternativas.

4. Botritis

Produce una podredumbre parda en la base y en las hojas que tocan el suelo, cubierta de moho gris polvoriento. Aparece con humedad alta y poca ventilación. Retira las hojas bajas dañadas, ventila y riega al pie por la mañana.

5. Exceso de riego y podredumbre de raíz

En suelos pesados o regados a diario sin necesidad, las raíces se asfixian y se pudren. La lechuga se marchita con la tierra mojada y las raíces se ven pardas y blandas. Deja secar la superficie entre riegos y, si el suelo encharca, cultiva en caballones o bancales elevados. Tienes la frecuencia de riego según la época en cada cuánto regar las lechugas.

6. Pulgón de la raíz

Es un pulgón blanquecino que vive en las raíces, cubierto de una cera blanca que parece polvillo o moho. La lechuga se marchita en las horas de calor, crece poco y no se recupera con el riego. Arranca las plantas afectadas, riega con regularidad para que el suelo no se agriete y rota el cultivo.

7. Gusanos del suelo y topillos

El gusano gris corta el cuello de noche; el gusano de alambre, una larva amarilla, dura y delgada, perfora raíces y tallo. Los topillos se comen las raíces desde galerías subterráneas y la planta sale entera al tirar de ella. Busca orugas alrededor de las plantas dañadas, trabaja el suelo antes de plantar y, si hay topillos, protege los bancales con malla metálica enterrada.

8. Estrés de trasplante

Es normal que una lechuga recién trasplantada esté mustia uno o dos días, sobre todo con sol. Si el plantón tenía las raíces enrolladas o se dañaron al sacarlo, el bajón dura más. Trasplanta al atardecer, riega justo después y deja el cuello a ras de suelo, sin enterrarlo, porque un cuello enterrado se pudre con facilidad. Tienes el momento ideal en cuándo trasplantar lechugas.

9. Fusariosis

Con calor, algunas plantas amarillean primero de un lado y se marchitan; si cortas la raíz principal, el interior tiene color rojizo o pardo. Es un hongo de suelo sin tratamiento doméstico: retira las plantas, rota los cultivos y, en zonas donde se repite, cultiva lechuga en las épocas más frescas.

¿Se recupera una lechuga marchita?

Si la causa es el calor o la falta de agua y la corriges a tiempo, sí: en unas horas vuelve a estar firme. Si el cuello está podrido o las raíces destruidas, no se recupera; arráncala para que no contagie a las demás y aprovecha las hojas sanas si están en buen estado.

Prevención

  • Riega al pie, por goteo, sin encharcar.
  • Respeta un marco de 25–35 cm entre plantas para que se ventilen.
  • Rota los cultivos y no repitas lechuga en el mismo bancal temporada tras temporada.
  • Acolcha el suelo en verano y da sombra en las horas de más calor.
  • Retira enseguida las plantas enfermas, con su tierra del cuello. Más pautas en cómo cultivar lechugas.

Preguntas frecuentes

¿Por qué se marchitan las lechugas recién trasplantadas?

Porque sus raíces se han dañado al moverlas y aún no absorben bien. Si el bajón dura más de tres o cuatro días con la tierra húmeda, revisa que el cuello no esté enterrado ni podrido.

¿Puedo volver a plantar lechugas donde murieron por esclerotinia?

No conviene en varios años: las bolitas negras del hongo sobreviven en el suelo. Planta allí ajos, cebollas, puerros o maíz y lleva las lechugas a otro bancal.

¿Riego más si veo las lechugas mustias a mediodía?

No, si la tierra está húmeda. Es la reacción normal al calor. Comprueba a última hora de la tarde: si se han recuperado, el riego es suficiente y lo que necesitan es algo de sombra.