Cómo eliminar el mildiu en lechugas: síntomas y tratamiento
- 26 Jan, 2026
Para eliminar el mildiu de la lechuga, retira cuanto antes las hojas y plantas afectadas, deja de mojar el follaje y ventila el cultivo; el cobre solo sirve para proteger las hojas que siguen sanas. El responsable es Bremia lactucae, un microorganismo parecido a un hongo que produce manchas amarillas angulosas, limitadas por los nervios, con una pelusa blanca en el envés. Ataca con tiempo fresco y húmedo, de otoño a primavera, y es especialmente dañino en semilleros y túneles.
Cómo reconocerlo
- Haz de la hoja: manchas de verde pálido a amarillo, con forma angulosa porque se detienen en los nervios. Empiezan en las hojas exteriores, las más viejas.
- Envés: bajo cada mancha aparece un moho blanco fino, más visible por la mañana y con humedad.
- Evolución: las manchas se vuelven pardas y se secan. La hoja queda abierta a podredumbres secundarias que, en cultivos muy afectados, acaban pudriendo la planta entera.
- En plántulas: los cotiledones y las primeras hojas se cubren de moho blanco y las plantitas pueden morir en pocos días.
Diagnóstico rápido
| Síntoma | Causa probable |
|---|---|
| Manchas amarillas angulosas en hojas exteriores, con pelusa blanca en el envés | Mildiu |
| Moho gris y podredumbre en la base o en las hojas que tocan el suelo | Botritis |
| Podredumbre blanda en el cuello con moho blanco algodonoso y bolitas negras | Esclerotinia |
| Bordes de las hojas interiores pardos y secos, con calor | Quemadura de bordes (tip burn) por falta de calcio en las hojas jóvenes |
| Hojas amarillas sin moho, planta pálida en general | Falta de nitrógeno o exceso de riego |
| Galerías blanquecinas serpenteantes | Minador |
Si tus lechugas tienen manchas que no encajan con el mildiu, revisa manchas en hojas de lechuga.
Por qué aparece
Bremia lactucae necesita hojas mojadas durante varias horas y temperaturas frescas; se desarrolla sobre todo entre unos 10 y 20 °C. Por eso es típico de las lechugas de otoño, invierno y primavera, y casi desaparece con el calor seco del verano. Los rocíos nocturnos, las nieblas y la condensación dentro de túneles y mini invernaderos le dan exactamente lo que necesita.
Las esporas viajan con el viento y con las salpicaduras de agua, así que una planta enferma contagia rápido a toda la tabla. Además, la enfermedad tiene muchas razas, y una variedad resistente a unas puede no serlo a otras.
Lo empeoran:
- El riego por aspersión o al final de la tarde.
- La plantación muy apretada.
- Los túneles cerrados sin ventilar.
- El exceso de nitrógeno, que produce hojas blandas.
- Tener lechugas de todas las edades juntas todo el año, que mantiene el foco vivo.
Cómo eliminarlo paso a paso
1. Retira lo infectado
Quita las hojas exteriores con manchas y sácalas del huerto en una bolsa. Arranca enteras las plantas con manchas en el cogollo o con podredumbre. Si quedan lechugas casi formadas y con el corazón limpio, recógelas ya: es la mejor forma de salvarlas.
2. Cambia el riego
Riega al pie y por la mañana, para que el follaje llegue seco a la noche; el goteo es lo ideal. Durante una racha de tiempo húmedo, riega solo cuando la tierra lo pida. Tienes pautas en cada cuánto regar lechugas.
3. Ventila
Abre túneles y mini invernaderos en las horas centrales del día, aclara las plantas demasiado juntas y elimina las malas hierbas. Un marco de unos 25–35 cm entre lechugas, según el tipo, deja pasar el aire.
4. Protege las plantas sanas
El cobre autorizado en agricultura ecológica actúa como barrera preventiva: evita nuevas infecciones, pero no cura las manchas existentes. Tiene sentido en épocas de lluvias o nieblas continuadas y en semilleros. Como la lechuga se come entera y cruda, presta especial atención al plazo de seguridad de la etiqueta y lava bien las hojas. Si la cosecha está a pocos días, es mejor no tratar y recolectar.
También existen fungicidas antimildiu de síntesis registrados para lechuga; úsalos solo si están autorizados para este cultivo y siguiendo la etiqueta al pie de la letra.
Prevención
- Variedades resistentes: en los sobres de semillas, la resistencia al mildiu se indica con «Bl» seguido de las razas que cubre. Son la herramienta más eficaz en huertos donde el mildiu se repite cada año.
- Semilleros ventilados, con un sustrato que no se encharque y riego por la mañana.
- Siembras escalonadas con orden: pequeñas y frecuentes, retirando los restos de las lechugas ya cosechadas para que no hagan de puente con las nuevas.
- Abonado moderado: compost bien hecho antes de plantar y nada de excesos de nitrógeno. Más detalles en cómo cultivar lechugas.
- Lugar soleado y aireado en otoño e invierno, lejos de setos o muros que retengan la humedad.
Cuándo no merece la pena insistir
Si el mildiu ha alcanzado el cogollo, o las manchas cubren más de la mitad de las hojas y empieza la podredumbre, arranca la planta: no va a formar una lechuga aprovechable y mantiene el foco activo. En semilleros con plántulas cubiertas de moho blanco, desecha la bandeja entera y empieza otra con sustrato nuevo y más ventilación.
Preguntas frecuentes
¿Puedo comerme una lechuga con mildiu?
Sí. El mildiu no produce toxinas. Desecha las hojas manchadas o podridas y aprovecha las sanas bien lavadas.
¿Por qué tengo mildiu en otoño pero no en verano?
Porque necesita frescor y hojas mojadas. Con más de 25 °C y aire seco, la enfermedad se frena por sí sola. Las lechugas de otoño y primavera, con rocíos y lluvias, son las que más lo sufren.
Planto variedades resistentes y aun así aparece, ¿por qué?
Las resistencias cubren unas razas concretas y con frecuencia surgen razas nuevas. Una variedad resistente reduce mucho el riesgo, pero no sustituye al riego por la mañana, la ventilación y la retirada de restos.