Cómo fertilizar un granado: poco abono y en su momento
- 21 Aug, 2026
El granado es un frutal poco exigente: se abona a finales de invierno, antes de que brote, con estiércol o compost bien descompuesto, y se completa tras el cuajado, en mayo-junio, con un aporte rico en potasio si el árbol lleva carga. Tolera suelos pobres, calizos y algo salinos, y responde mal al exceso de nitrógeno: brota con fuerza, echa chupones y los frutos pierden color.
Qué necesita el granado
Es un árbol de clima mediterráneo, acostumbrado a suelos donde otros frutales sufren. Eso no significa que no deba abonarse: un granado bien nutrido cuaja más flores y da granadas más grandes. Pero sus necesidades son moderadas.
- Nitrógeno: lo necesita sobre todo en primavera, para formar brotes y hojas. En exceso alarga el crecimiento hasta el otoño, retrasa la maduración y deja madera tierna que se hiela en invierno.
- Potasio: es el nutriente del fruto. Influye en el tamaño, en el color de la piel y de los granos y en el sabor.
- Fósforo: con el aporte orgánico anual suele bastar.
- Microelementos: en suelos muy calizos pueden faltar hierro y zinc.
Calendario de abonado
| Época | Labor | Notas |
|---|---|---|
| Febrero-marzo, antes de brotar | Estiércol maduro o compost bajo la copa y la mitad del abono mineral | Con la tierra húmeda |
| Mayo-junio, tras el cuajado | La otra mitad del abono, con más potasio | Solo si el árbol tiene fruto |
| Julio-agosto | Nada de nitrógeno; potasio solo si hay mucha carga y los frutos van pequeños | Con el riego |
| Septiembre-enero | Sin abono | En zonas cálidas, acolchado o compost en superficie tras la cosecha |
En el litoral mediterráneo y el sur, donde brota antes, el primer aporte se hace en febrero. En la meseta y el valle del Ebro, donde la brotación es más tardía y las heladas de abril pueden quemar los brotes, basta con hacerlo en marzo.
Dosis orientativas según la edad
Son cantidades de referencia para un árbol de huerto o jardín, con riego y con un abono complejo equilibrado tipo 15-15-15. Ajústalas según el vigor que veas.
| Edad | Estiércol maduro o compost | Abono complejo al año |
|---|---|---|
| Año de plantación | 3–5 kg en el hoyo, mezclados con la tierra | Nada |
| 2–3 años | 5–10 kg | 100–200 g, en dos tomas |
| 4–6 años | 10–15 kg | 300–500 g, en dos tomas |
| Adulto (más de 6 años) | 15–25 kg, cada uno o dos años | 500–800 g, en dos tomas |
Si aportas estiércol todos los años en cantidad generosa, reduce o suprime el abono mineral: muchos granados de huerto producen bien solo con materia orgánica. En secano, sin riego, quédate en la mitad de estas cifras, porque el árbol no puede aprovechar más y las sales se acumulan.
Cómo aplicar el abono
- Extiéndelo bajo la proyección de la copa, en un anillo que empiece a 30–40 cm del tronco y llegue algo más allá del borde de las ramas. Ahí están las raíces que absorben.
- Incorpóralo con una cava ligera de 5–10 cm o cúbrelo con el acolchado. No caves hondo: dañarías las raíces superficiales.
- Riega después si la tierra está seca y no se espera lluvia. Con goteo, el abono soluble puede ir en el agua de riego, repartido en varias dosis pequeñas.
- No lo amontones junto al tronco: quema la corteza del cuello y estimula los chupones.
Abonado y poda van de la mano
El granado tiende a echar chupones desde la base y brotes verticales muy vigorosos. Cuanto más nitrógeno recibe, más chupones, más poda y menos fruta, porque las granadas salen en ramitas cortas de madera de dos o más años. Un abonado moderado y una poda de aclareo ligera mantienen el equilibrio entre madera y cosecha. Tienes el detalle de los cortes en cómo podar un granado.
Carencias y problemas frecuentes
| Síntoma | Causa probable | Qué hacer |
|---|---|---|
| Hojas nuevas amarillas con nervios verdes | Clorosis férrica en suelo muy calizo | Quelato de hierro al suelo en primavera, según la etiqueta |
| Hojas pequeñas, estrechas y agrupadas en roseta | Falta de zinc | Abono foliar con zinc en la brotación |
| Mucho brote, chupones y poca flor | Exceso de nitrógeno | Suprimir el nitrógeno un año |
| Frutos pequeños y pálidos | Falta de potasio o de agua en verano | Potasio tras el cuajado y riego regular |
| Frutos rajados | Riego irregular, sobre todo un riego fuerte tras una sequía | Regar con regularidad al final del verano |
El rajado de las granadas es uno de los problemas más consultados y casi nunca es cuestión de abono: depende sobre todo de la regularidad del agua en el último mes antes de la cosecha. Para ajustar los riegos, mira cada cuánto regar un granado.
Errores habituales
- Abonar con nitrógeno en verano para «engordar» las granadas: alarga el crecimiento y empeora el color.
- Echar estiércol fresco al pie: quema raíces y atrae plagas del suelo.
- Abonar con abono mineral un plantón recién plantado: espera al segundo año.
- Pensar que en suelo pobre no hay que abonar nunca: un aporte orgánico anual mejora la cosecha sin riesgo.
Preguntas frecuentes
¿El granado en maceta necesita más abono?
Sí, en proporción. Abónalo con un líquido para frutales o cítricos cada 3–4 semanas de abril a julio, a la dosis de la etiqueta, y renueva la capa superior del sustrato cada primavera.
¿Sirve la ceniza de madera para el granado?
Aporta potasio, pero también sube el pH. En los suelos calizos donde suele cultivarse el granado no es recomendable; en suelos ácidos, un par de puñados por metro cuadrado al año está bien.
¿Cuánto tarda en notarse el abonado?
El abono de finales de invierno se nota en la brotación y en el cuajado de ese mismo año. Una corrección de hierro tarda varias semanas en reverdecer las hojas nuevas; las viejas no recuperan el color.
Para la plantación, las variedades y el resto de cuidados del árbol, consulta cómo cultivar granados.