Cuándo plantar espinacas en Las Palmas: fechas por islas

Cuándo plantar espinacas en Las Palmas: fechas por islas

En la costa de Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura, las espinacas se siembran de noviembre a enero, cuando el suelo ha perdido el calor del verano y los días son más cortos. En el norte de Gran Canaria y en las medianías, más frescos y nubosos, la temporada se estira de octubre a febrero, y en las cumbres se siembra de febrero a abril. Aquí no hay que esperar a que pasen las heladas: el límite lo pone el calor, que hace que la semilla nazca mal y que la planta suba a flor.

Calendario de la espinaca en Las Palmas

LaborCosta de Gran CanariaNorte y medianías de Gran CanariaCumbresLanzarote y Fuerteventura
Siembra directanoviembre – enerooctubre – febrerofebrero – abrilnoviembre – enero
Cosechadiciembre – marzodiciembre – abrilabril – junioenero – marzo

Todas son siembras directas. Para tener hojas de forma continua, siembra pequeñas tandas cada tres o cuatro semanas.

Por qué estas fechas en Las Palmas

Las Palmas de Gran Canaria, casi a nivel del mar, tiene una mínima media de 15 °C en enero y máximas de unos 26,5 °C en julio. No hiela ni en la costa ni en las medianías bajas, así que el frío no limita el cultivo en ningún momento. El problema es el contrario: la espinaca es una hortaliza de clima fresco que germina bien con el suelo entre 10 y 20 °C y nace de forma irregular por encima de 25 °C. En la costa, la tierra no se refresca lo suficiente hasta noviembre.

En primavera ocurre algo parecido. A partir de marzo el día supera las 12 horas de luz y las temperaturas suben; esa combinación hace que la planta emita el tallo floral (se espigue) y que las hojas se vuelvan pequeñas y amargas. Por eso las siembras de febrero en la costa ya rinden poco.

Los alisios marcan las diferencias entre comarcas. El norte de Gran Canaria es más húmedo y nuboso, y allí la espinaca crece mejor y aguanta más sin espigarse, aunque esa humedad favorece los hongos. Lanzarote y Fuerteventura son áridas y ventosas: el viento reseca la tierra y las hojas en pocas horas. Las cumbres de Gran Canaria son frescas y pueden helar en invierno, de modo que allí la temporada buena es la primavera.

Con solo unos 130 mm de lluvia al año en la capital, el riego es imprescindible en toda la provincia.

Cómo plantar espinacas en Las Palmas

  1. Elige el sitio según la isla. En el sur y el este, una zona con algo de sombra a mediodía ayuda en las siembras de noviembre; en el norte, mejor a pleno sol. En cuánta luz necesitan las espinacas tienes más detalle.
  2. Prepara la tierra con 2-3 kg/m² de compost bien hecho. La espinaca necesita un suelo fértil, mullido y con un pH de 6,5 a 7,5.
  3. Deja la semilla en remojo unas 12 horas para que nazca antes y siembra a 1-2 cm de profundidad, en líneas separadas 25-30 cm.
  4. Mantén la tierra húmeda hasta la nascencia, que con el suelo templado tarda unos 7-10 días. Un goteo o una regadera de alcachofa fina evitan que la semilla se destape.
  5. Aclara cuando tengan 3-4 hojas, dejando una planta cada 8-10 cm.
  6. En Lanzarote y Fuerteventura, protege el bancal con una malla cortavientos o un murete y cubre la tierra con un acolchado fino para que no se seque.

Variedades que funcionan bien

  • ‘Matador’: hoja lisa y oscura, lenta en subir a flor. Es buena opción para las siembras de enero, que acaban cosechándose con días más largos.
  • ‘América’: hoja abullonada y muy resistente al espigado; útil en las cumbres y en las últimas siembras de la costa.
  • ‘Monstruosa de Viroflay’: crece deprisa y da hojas grandes en 40-50 días; aprovecha bien los meses más frescos, de diciembre a febrero.

Cuidados y riesgos en Las Palmas

  • Riego: la falta de agua es la causa más común de espigado y de hojas duras. Riega poco y a menudo para que la tierra no llegue a secarse; en suelos arenosos, a diario los días de viento.
  • Agua y suelo salinos: si riegas con agua de pozo algo salobre, aporta más materia orgánica y haz de vez en cuando un riego abundante para arrastrar las sales lejos de las raíces.
  • Calor fuera de temporada: un episodio de calor en pleno invierno acelera el espigado. Cosecha las plantas que empiecen a alargar el centro.
  • Mildiu en el norte: con nubes y humedad persistentes aparecen manchas amarillas en el haz y un fieltro grisáceo en el envés. Siembra en líneas aireadas y riega sin mojar las hojas.
  • Pulgón y minador: aparecen sobre todo al final de la temporada, cuando sube la temperatura.

Preguntas frecuentes

¿Se pueden cultivar espinacas en verano en Gran Canaria?

En la costa no merece la pena: nacen mal y se espigan en pocas semanas. Si quieres hojas verdes en verano, la espinaca de Nueva Zelanda (Tetragonia tetragonioides), que es otra especie, soporta el calor mucho mejor. La acelga también aguanta todo el año.

¿Puedo sembrar espinacas en maceta en la terraza?

Sí. Usa una jardinera de al menos 20 cm de profundidad con sustrato y compost, siembra de noviembre a enero y riega a menudo, porque en maceta la tierra se seca antes. En terrazas muy expuestas al viento, colócala al abrigo de una pared.

¿Por qué mis espinacas de febrero se espigan tan pronto?

Porque se juntan días cada vez más largos y temperaturas en aumento. Siémbralas antes, elige una variedad lenta en espigar y cosecha la planta entera en cuanto el centro empiece a alargarse.

Si quieres comparar estas fechas con las del resto de España, consulta la guía sobre cuándo plantar espinacas, y para el cultivo completo, cómo cultivar espinacas.