Cómo eliminar el pulgón de las cebollas

Cómo eliminar el pulgón de las cebollas

Para eliminar el pulgón de las cebollas, dirige el tratamiento al cuello de la planta y a la base de las hojas, que es donde se refugian las colonias: primero un chorro de agua y, si vuelven, jabón potásico al 1–2 % con un mojante, repetido cada 5–7 días. En la cebolla de huerto el pulgón rara vez causa grandes pérdidas por sí mismo; lo que más preocupa es que transmite virus y que ataca a los bulbos guardados para plantar.

Cómo reconocer el pulgón en la cebolla

La cebolla no tiene un pulgón tan característico como las habas o las coles. Lo habitual es encontrar:

  • Pulgones polífagos verdes, amarillentos o negros, de 1,5–2,5 mm, en la base de las hojas tubulares, dentro del cuello y en los tallos florales (escapos) de las cebollas que suben a flor.
  • Pulgón de la chalota (Myzus ascalonicus), de color verde amarillento sucio o pardusco y aspecto brillante. Es típico de bulbos almacenados, cebolletas, chalotas y bulbillos que empiezan a brotar en el almacén o en la caja de siembra.
  • Señales indirectas: puntas de las hojas amarillas o retorcidas, melaza que hace brillar la base de las hojas, negrilla y hormigas subiendo por la planta.

No lo confundas con trips

Si las hojas tienen rayas plateadas o blanquecinas y ves insectos alargados de apenas 1 mm que se mueven rápido, el problema son los trips, mucho más frecuentes en la cebolla que el pulgón. Se combaten de otra manera, como explica la guía de cómo eliminar trips en cebollas.

Época y daños

El pulgón aparece en la cebolla sobre todo en primavera, de marzo a mayo según la zona, cuando suben las temperaturas y la planta crece deprisa. En las zonas de inviernos suaves también puede verse en cebolletas y cebollas tempranas a finales del invierno. En el almacén, el pulgón de la chalota se activa cuando los bulbos empiezan a brotar.

Los daños son de tres tipos:

  1. Directos: chupan savia y frenan el crecimiento de plántulas y cebolletas jóvenes. En plantas adultas el efecto suele ser leve.
  2. Virus: los pulgones transmiten el virus del enanismo amarillo de la cebolla, que deja las hojas rayadas de amarillo, aplastadas y retorcidas, y bulbos pequeños. No tiene cura: la planta enferma solo se puede arrancar.
  3. Semilla y bulbillos: en las cebollas que florecen para semilla, las colonias del escapo reducen el cuajado. Y si plantas bulbillos de plantas infectadas, el virus pasa a la siguiente cosecha.

Prevención

  • Planta material sano. Compra bulbillos o plantel en un vivero de confianza y descarta los que tengan hojas rayadas o deformadas. Si guardas tus propios bulbos para plantar, elige solo los de plantas que crecieron sin síntomas.
  • Cuida el almacén. Guarda cebollas y chalotas en un lugar fresco, seco y ventilado, y separa a tiempo los bulbos que broten antes de hora.
  • Abona con mesura. El exceso de nitrógeno da hojas tiernas que atraen al pulgón y retrasa la formación del bulbo. Las cantidades adecuadas están en abono orgánico para cebollas.
  • Quita las malas hierbas de la parcela y sus bordes: muchas sirven de refugio a pulgones y virus.
  • Deja trabajar a la fauna útil. Sírfidos, mariquitas, crisopas y pequeñas avispas parasitoides acaban con la mayoría de las colonias si no se usan insecticidas de amplio espectro.

Tratamientos, de menos a más intensivos

1. Retirar plantas con virus y focos

Arranca y saca del huerto las cebollas con síntomas de virus. Si una colonia se concentra en un escapo floral que no te interesa para semilla, córtalo por la base.

2. Agua a presión

Un chorro firme de manguera dirigido al cuello y a la base de las hojas desaloja buena parte de los pulgones. Hazlo por la mañana, para que las plantas se sequen antes de la noche: la humedad persistente sobre las hojas favorece el mildiu.

3. Jabón potásico con mojante

Es el tratamiento más útil, pero en la cebolla tiene una dificultad: las hojas están cubiertas de una capa de cera azulada que hace resbalar el agua.

  • Dosis: 1–2 % (10–20 ml por litro), según la etiqueta del producto.
  • Mojante: añade un mojante o coadyuvante autorizado para que el líquido se adhiera en lugar de formar gotas.
  • Dónde: pulveriza de arriba abajo hasta mojar bien el cuello, donde se esconden las colonias.
  • Frecuencia: dos o tres aplicaciones cada 5–7 días.

4. Azadiractina (neem)

Si el jabón no basta, un producto de azadiractina autorizado en cebolla frena la alimentación y el desarrollo de los pulgones. Actúa más despacio y se complementa bien con el jabón.

5. Piretrinas naturales

Solo para focos graves en cebollas de semilla o en plantel joven. Matan también insectos útiles, así que aplícalas al atardecer y nunca sobre flores visitadas por abejas.

En todos los casos usa productos autorizados para cebolla, lee la etiqueta y respeta el plazo de seguridad antes de cosechar.

Cuándo y cómo aplicar

  • Trata con las primeras colonias: en primavera las hembras dan crías vivas sin necesidad de aparearse y una colonia se multiplica en pocos días.
  • Pulveriza a primera hora o al atardecer, sin viento y por debajo de 25 °C.
  • No trates si se espera lluvia en las 24 horas siguientes.
  • Cuando la cebolla ya ha formado el bulbo y empieza a doblar el cuello, no merece la pena tratar: arráncala, déjala curar y revisa los bulbos antes de guardarlos.

El calendario también influye: las cebollas plantadas en su época llegan a la primavera con más fuerza y toleran mejor la plaga. Consulta cómo cultivar cebollas para ajustar fechas, riegos y marcos de plantación.

Preguntas frecuentes

¿Se pueden comer cebollas que han tenido pulgón?

Sí. El pulgón no daña el interior del bulbo. Quita las capas exteriores, lávalas y consúmelas con normalidad. Las cebollas con virus también son comestibles, aunque suelen quedarse pequeñas y conservarse peor.

¿Por qué tienen pulgón los bulbos que guardo para plantar?

Porque el pulgón de la chalota se alimenta de los brotes que salen en el almacén. Guarda los bulbos en un sitio más fresco y ventilado, revísalos cada pocas semanas y limpia con un paño los brotes con pulgón antes de plantarlos.

¿La cebolla ahuyenta el pulgón de otras plantas?

Se repite a menudo, pero no hay un efecto fiable. Intercalar cebollas con zanahorias o lechugas es una buena forma de aprovechar el espacio, no una barrera contra el pulgón.